Panal para la pelota, controla daños y piensa en candidatos anti desgaste

Tras la crisis por las contrataciones millonarias en la Capital, la mirada quedó puesta en el “tridente” municipal que intervino, pero el malestar apunta al intendente. La lógica del PJ que eyectó a García. El ágape de Bugliotti donde se habló de todo.

Por Bettina Marengo

Tras la inauguración del súper de Bugliotti, hubo un ágape dónde la política estuvo presente.

La decisión de suspender la habilitación de la re-re elección de los intendentes y legisladores, y la eyección del número dos del Ministerio de Gobierno provincial, el llaryorista Federico García, deja en claro que el gobernador Juan Schiaertti tuvo que parar su agenda y modificar el curso de la inercia para hacer ajustes.

El Panal acusó recibo de la crisis que se desató en el seno de la Municipalidad que conduce Martin Llaryora a partir de las contrataciones millonarias para el malogrado recital de Ulises Bueno, la refacción del despacho mayor del Palacio 6 de Julio y los megaeventos de la ciudad. Una lectura enojada se escucha en algunos despachos del peronismo tradicional, que dice que el oficialismo quedó en el ojo de la tormenta por la actuación de funcionarios municipales que no son del palo de los históricos del PJ ni del PJ Capital, y que no integran “el sistema”, en relación al director de Turismo, Pablo Bianco, y al director de Promoción de la Ciudad, Francisco Marchiaro, de origen radical y exfuncionarios de la gestión de Ramón Mestre, dueto al que algunos le suman al secretario de Gobierno, Miguel Siciliano, que sí es peronista pero al que le siguen imputando su estadía en el riutortismo.

Pero el enojo es con el lord mayor de la ciudad, porque la crisis puso a Hacemos por Córdoba en un lugar que no le gusta ni está acostumbrado a estar, el de dar explicaciones, a la defensiva, ante una oposición que busca ejes para instalarse y para montar su campaña electoral.

Esto se suma al malestar que muchos schiarettistas paladar negro ya venían haciendo tronar con la vanguardia llaryorista por el acelere de la campaña de instalación del intendente capitalino como candidato a gobernador, que tuvo su punto de eclosión con la salida de García, al que podría seguir otros funconarios de segunda línea. La lógica de estas decisiones, explican en el schiarettismo, es que si el Partido Justicialista, con Oscar González operativamente a la cabeza, tiene determinada estrategia tiempista para lanzar la sucesión al 2023, el funcionario (por el renunciado exintentendente de Laguna Larga) que tiene la relación con todos los municipios del interior no puede ir en otro sentido.

En relación al escándalo de los millones, las encuestas dirán la magnitud del daño, pero es posible que el schiarettismo intente levantar las figuras del vicegobernador Manuel Calvo o del ministro de Desarrollo Social, Carlos Massei para no dejar solo y por lo tanto sujeto a desgastes prematuros a Llaryora.

De todo esto se habló, entre otros cotilleos, en el ágape que ofreció el empresario Euclides Bugliotti tras la inauguración de un supermercado Mami en la ciudad de Colonia Caroya, en un acto donde estuvieron el ministro de Industria y Comercio de la Provincia, Eduardo Accastello, y el intendente local, el peronista Gustavo Brandan. Tras el corte de las cintas, entre bocaditos y champagne, funcionarios, empresarios y jueces (filoperonistas varios) departieron de política, de economía y hasta de la guerra en Europa del este, con inesperadas posiciones a favor de la estrategia del ruso Vladimir Putin. “Reunión del partido cordobés”, dijo uno de los presentes (hasta un cura, hubo) que aseguró que muchos de los presentes manifestaron reslpaldo a la continuidad de Hacemos por Córdoba a nivel provincial a partir del año que viene, con explícitas dudas sobre una eventual gestión de Luis Juez o de un dirigente de Juntos por el Cambio. En esas charlas estuvo muy presente el  escandalete capitalino con reparto de críticas a los funcionarios del tridente mencionado, pero también, obviamente, se habló del escenario nacional, el dólar, las reservas y el riesgo país, que justamente el martes tuvo uno de sus peores días desde el inicio del actual gobierno del Frente de Todos.