PRO (macrista) vuelve al origen: pide ampliar con apolíticos

Al cierre de su gira por Córdoba, Vidal le asignó un lugar estratégico a la provincia. Llamó a la gente sin experiencia política a sumarse al partido que fundó Mauricio Macri. La incorporación de nuevos socios debería ser posterior.

Por Yanina Passero

La exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal cerró su gira de casi cuatro días, imponiéndose la búsqueda del equilibrio con los aliados y la tarea de jerarquizar a la dirigencia amarilla que la acompañó en cada una de las escalas de su agenda por el interior y la Capital. Evitó agitar la grieta que divide a Juntos por el Cambio sobre la política de alianzas que deberían aplicar para asegurarse el regreso a la Casa Rosada en el 2023.

Ni peronistas, ni liberales. La precandidata a presidente por el PRO se desmarcó de la invitación del titular del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical, Gerardo Morales. El también gobernador de Jujuy expresó su deseo de anexar “a más sectores del peronismo” y ratificó la buena relación que mantiene con el gobernador Juan Schiaretti, pieza codiciada por otros tantos, entre los que se incluyen el neurocientífico Facundo Manes; el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta y el propio expresidente Mauricio Macri.

¿Por dónde debería ampliarse la alianza, entonces? En diálogo con Alfil, Vidal dejó la clave del mensaje que enviará esta línea del PRO en los próximos meses: “Queremos que la gente que no hace política se involucre, la política necesita renovación, la política necesita cambiar, necesita eliminar sus privilegios. Para esto, no hay nada mejor que los ciudadanos que nunca hicieron política se sumen al PRO que siempre será un espacio abierto para eso”.

El macrismo vuelve a sus bases, en medio de la reconfiguración que atraviesa la alianza con un pronunciado empoderamiento radical y las tensiones naturales con el gran abanico de precandidatos del PRO. Este giro fue evidente con el regreso de los timbreos que protagonizaron Macri y Vidal en La Plata. La campaña de proximidad será una constante para muscular internamente porque, según la diputada porteña, la discusión sobre las nuevas mayorías debería darse una vez que logre recuperar el gobierno.

El beneficio directo de esta consigna de trabajo será para los amarillos cordobeses que observan, con cautela, los movimientos del pelotón de presidenciables de su partido. Buscarán sacar tajada para mejorar sus chances menguadas tras las elecciones legislativas con la centralidad de Luis Juez y Rodrigo de Loredo. La vidriera que les darán los desembarcos permanentes será importante, también desde el punto de vista estratégico.

La provincia volverá a ser una pieza central en el engranaje nacional. “Córdoba es la cuna del sí, se puede. Pasó en el 2014, con la elección de Marcos Juárez, y esperamos que vuelva a ocurrir lo mismo”, se sinceró.

Ahora bien, los presidenciables que viajaron para hacer campaña o para participar de la Mesa Nacional de JpC en Río Cuarto dejaron en claro que la pulseada electoral provincial es central para el siguiente nivel. Morales y Vidal coincidieron en la libertad de acción de los conmilitones cordobeses para cerrar su oferta para El Panal o la Municipalidad, pero enviaron gestos que movilizaron la interna.

En el caso de Vidal, la foto con el radical De Loredo en un bar es un hecho que marca la preferencia de esa línea. Con buenas migas con Macri, cabe observar que dio un lugar preponderante a los dirigentes locales que se referencian con el expresidente como Soher El Sukaria, que ofició de anfitriona, o Gustavo Santos. El juecismo asume las observaciones de Macri a la candidatura provincial de Juez con la marca de JpC, mientras se aferra al sentido práctico del ingeniero, siempre apegado a los números que hoy lo tienen al senador como el mejor posicionado.

Como sea, el PRO local ya tomó nota de esta tendencia y se evidencia un corrimiento de la dirigencia hacia otras expresiones. Incluso, la regla cabe para los amarillos que lo apoyaron en la PASO y posterior elección legislativa, como es el caso del Oscar Agost Carreño ingresó a la boleta ganadora con el auspicio de Patricia Bullrich y, en septiembre, ocupará el escaño que deja Santos.

Como si fuera poco, el también vicepresidente del PRO ya fue confirmado como el armador de Larreta en Córdoba, junto con el legislador Darío Capitani y el exintendente de Jesús María, Gabriel Frizza. Estos dos últimos referentes territoriales se mantuvieron bajo el patrocinio de Macri a Santos, pero en lo sucesivo articularán el sueño presidencial del jefe de gobierno porteño en el corazón del país.