Con rechazo de Canto, llaryoristas y neollaryoristas arman acto en Colón

El jefe del PJ departamental desacreditó el encuentro que sectores del peronismo preparan para esta noche en Río Ceballos.

Por Bettina Marengo

El intendente de Saldan y presidente del PJ de Colón, Cayetano Canto, desacreditó el acto que organizaron para esta noche referentes peronistas de la zona con la intención de convertirse en la vanguardia del lanzamiento de la candidatura a gobernador de Martin Llayrora, y de poner a Colón como el primer departamento en saludarlo como tal.

El encuentro (que fue adelantado ayer por este diario) lleva el sello del legislador departamental Carlos Presas, viejo referente departamental, y de sus pares Rodrigo Rufeil y Herminia Natalia Martínez. Pese a la postura de Canto, al cierre de esta nota estaba confirmado en el salón Villegas de la ciudad de Río Ceballos, en un abierto desafío a la formalidad partidaria. “Van a ir todos” aseguró un jefe comunal de la región, que acababa de recibir un llamado de Presas para chequear presencias. Se esperan (y hay entusiasmo) intendentes, funcionarios, concejales y referentes territoriales.

La idea de los organizadores es superar las construcciones más silvestres de las Juntas Promotoras pro Llaryora Gobernador que están surgiendo en distintos puntos de la provincia, y que sean los caciques departamentales quienes tomen la posta para impulsar al aspirante a suceder al gobernador Juan Schiaretti. La cosa seguiría en Punilla (se habla de un acto el 7 de julio) organizado por la dirigencia que enfrentó a Carlos Caserio en las recientes internas partidarias y luego en otros departamentos.

Por lo demás, la bajada de pulgar de Canto y la confirmación del llaryorismo y del neollaryorismo de que el acto se sostiene, es una prueba más de lo intrincadas que son las relaciones peronistas al interior del departamento Colón, que tiene la doble importancia de ser el segundo más poblado de la provincia y de ser territorio de influencia del Gran Córdoba, zona electoralmente clave para las necesidades electorales de Llaryora y para la que tiene planes de obras vinculadas a la Capital, en el marco del Ente Metropolitano, de próximo anuncio. En cualquier caso, el acto deja en claro que parte del peronismo ya está migrando a los futuros focos de poder y que se está mostrando en ese trámite.

“Me sorprende todo esto que se está armando. Quiero aclarar que como presidente del Partido en el departamento yo no soy arte ni parte de la organización. No tengo ninguna información y menos estoy invitado. No es momento de hablar de candidaturas, estamos muy complicados y yo que he vuelto hace poco a retomar mis funciones estoy dedicado a mis tareas de Intendente que son muchísimas. La gente nos demanda constantemente y no creo oportuno este tipo de actos”, sostuvo el intendente de Saldán, que acaba de reintegrarse a sus funciones luego de una licencia médica. El hombre es un dirigente muy cercano a Schiaretti y sigue la línea del Panal: todavía no es tiempo de hablar de candidaturas provinciales porque la gente tiene demasiados problemas y necesita que los políticos hagan y hablen de gestión. Algo similar arguyó su par de La Calera, el también ultraschiarettista Facundo Rufeil, que sigue de malas con su primo el legislador. Se entiende que ninguno de los dos estará esta tarde-noche en Río Ceballos.

En tanto, el intendente Martin Llayrora se prepara para un viaje a Estados Unidos junto a su secretario de Economía, Guillermo Acosta, que sería en breve, en una movida que busca mostrarlo como intendente en funciones pero con proyección. El jefe del Palacio 6 de Julio no reprime las organizaciones de apoyo a su candidatura ni las alienta en público, pero sabe que una vez lanzado como candidato, tendrá que diferenciarse de alguna manera de Schiaretti y su gobierno, en una suerte de  “continuidad superadora”. Y que tendrá que responder críticas de la oposición sobre temas flojos de la actual administración provincial, como por ejemplo la seguridad y la Policía. Eso, y la realidad de que mientras no haya candidato la centralidad sigue siendo de Schiaretti, explica el tiempismo del Panal, que solo responde con la palabra “gestión” cuando se le pregunta por la cuestión electoral del oficialismo.