Elección en el STM mantiene en vilo a toda la clase política

Los trabajadores municipales elegirán entre tres candidatos ante la atenta mirada de los principales dirigentes políticos de la ciudad. La elección marcará la continuidad de Walter Carranza o el fin de una era de cinco mandatos consecutivos, pero también el rumbo de un año de discusiones salariales en la Municipalidad de Llamosas. La oposición pone sus ojos en un resultado que podría redefinir el tablero sindical.

Por Gabriel Marclé

Walter Carranza, Diego Pinto y Jorgelina Fernández.

Al final de esta jornada se conocerá un resultado esperado desde hace meses (también años) por gran parte de la comunidad política y sindical riocuartense. La elección en el Sindicato de Trabajadores Municipales tiene condimentos especiales, de los que carecen otras asociaciones gremiales, principalmente porque -quizá como nunca antes- presenta la posibilidad de romper con una era como marcada por el sindicalista Walter Carranza.
Los candidatos Diego Pinto (Lista Azul) y Jorgelina Fernández (Lista Verde) buscarán hacer historia ante la atenta mirada de los principales actores políticos de la ciudad, aquellos que trabajan desde dentro de la Municipalidad y quienes desde fuera de ella intentan reforzar la presión que ejercen contra el Ejecutivo de Juan Manuel Llamosas. También está la cuestión sindical, con un tablero que se dirime entre dos frentes expectantes por cómo se resolverá el punto de inflexión generado por estas elecciones.
Sin dudas, se tratará de una elección especial. Desde las 8 horas se abren las urnas en siete puntos distintos, entre oficinas municipales y la sede del Sindicato. Serán cerca de 500 los afiliados habilitados para asistir a la jornada electoral, aunque se espera que el número de votantes sea menor. Sin embargo, los candidatos de la oposición son los que adelantan una participación récord, confiados en el descreimiento que generó la gestión actual.
La Verde y la Azul hablan de “una elección histórica”, resguardándose en el aliento de afiliados que desde distintas áreas de la plantilla de municipales vienen pidiendo un cambio. Así lo transmitieron los candidatos opositores antes que iniciara la veda del pasado martes, un mensaje que sigue trascendiendo entre los suyos para generar una mayor expectativa sobre la posibilidad de dar el batacazo.
Las sensaciones que se perciben en el costado oficialista del gremio se pusieron a tono del crecimiento que tuvieron Pinto y Fernández durante la campaña, aunque el mensaje que lanzan es de “total tranquilidad”. Los más cercanos al trono del rey Carranza aseguran que los afiliados confiarán nuevamente en quien hasta hace algunas semanas todavía se encontraba cerrando acuerdos paritarios, pese a los dardos que le lanzaban sus rivales.
Más allá de las sensaciones, lo cierto es que no hay resultado puesto ni pronósticos irrebatibles, principalmente porque será la primera vez en mucho tiempo que a Carranza le toca competir en contra de dos alternativas. Pese a la teoría de la oposición rota y los votos divididos, al histórico líder del sindicato de municipales se le presentan cuestionamientos a diestra y siniestra, criticado desde dos frentes diferentes que buscaron desgastarlo durante el tiempo que se postergó el proceso electoral.
El Mojica y “Las 62”
Desde hace tiempo que Alfil viene adelantando que esta es una elección que despierta el interés del intendente Juan Manuel Llamosas y su gabinete. Después de todo, Walter Carranza ha sido un aliado de su gestión y la victoria de cualquier otro candidato podría obligar a un rearmado de los vínculos con la estructura sindical que, hasta el momento, venía operando casi como una posta militante.
Allegados al jefe municipal aseguran que no tiene intereses depositados en esta elección y que “sea quien sea el ganador, se trabajará por igual con cada uno para mejorarle la vida a los trabajadores municipales”. Sin embargo, el oficialismo ya se imagina un escenario sin Carranza, con paritarias cargadas de tensión y movilizaciones que podrían incomodar al jefe de la Municipalidad como nunca en sus seis años en el poder; justo en el pico de su proyección.
En esta cuestión se canaliza la atención de las fuerzas opositoras que también seguirán de cerca el minuto a minuto de la elección en el STM. Aunque su posición pública ha sido la de “no intervenir en la campaña” y no jugársela por un candidato, queda claro que el radicalismo -de histórica participación en la actividad municipal- podría hacer fuerza por alguno de los candidatos opositores, pensando en raspar al PJ con la salida de Carranza, un potencial daño que se explica por su sospechada militancia llamosista.
Pero también debe tenerse en cuenta cómo jugará el resultado en el tablero sindical de Río Cuarto. Se sabe que esta será una elección importante para Las 62 Organizaciones Peronistas que tienen al titular del STM como uno de sus referentes, alejado ya de la CGT con la que rivalizan por el dominio del terreno sindical. Si Carranza renueva su cargo, “Las 62” habrán triunfado por segunda semana consecutiva luego de que uno de los suyos (Fabio Oviedo) se consagrara nuevamente en el Sindicato de la Carne.