Kirchnerizar a Llamosas, el anhelo de JpRC para ganar terreno

Mientras el intendente de la capital alterna profundiza su completa fidelidad con el gobernador Schiaretti, sus rivales en el escenario local apuntan a marcarle el rastro a su cercanía con el Frente de Todos. De a poco, la alianza opositora en Río Cuarto busca volver al votante anti-K en contra de Llamosas, quien podría tener un rol importante en las elecciones provinciales. Vuelve la planificación de cara al 2024.

Por Gabriel Marclé

Gonzalo Parodi, Lucas Castro y Juan Manuel Llamosas.

Tal como lo reportó Alfil en su última edición, el intendente Juan Manuel Llamosas se encontraba realizando gestiones que incluyeron una conexión con Casa Rosada para lograr soluciones a la problemática habitacional de la ciudad. Más allá de esta gestión, el jefe municipal de la capital alterna se mostraba enfocado en profundizar su pertenencia a Hacemos por Córdoba y evitar confusiones respecto a una supuesta cercanía con el Frente de Todos. “Soy parte del equipo de Hacemos por Córdoba”, vociferó para despejar dudas, si es que quedaba alguna.
Pese a esa tajante definición, hay quienes se tomaron del disimulado acercamiento para retomar una estrategia propia de tiempos electorales. Esos “quienes” son los dirigentes de Juntos por el Cambio en Río Cuarto, quienes le recordaron a Llamosas que su intento por despegarse del vínculo con Nación, varios de los representantes que lo acompañan en el oficialismo local -y a HpC a nivel provincial- provienen del kirchnerismo.
A través de las redes sociales, referentes puntuales del radicalismo y JpC en Río Cuarto se hicieron eco de declaraciones que el intendente realizó en los últimos días, donde Llamosas confesaba que hubo expectativas buenas con el Gobierno de Alberto Fernández, pero que se terminaron de apagar por las diferencias estratégicas en cuestiones como la del campo.
Uno de ellos fue el dirigente de JpC y ex legislador, Lucas Castro, quien recordó el vínculo que la alianza peronista en la ciudad mantiene con allegados a la Rosada: “El Gobierno de Llamosas es un siamés del kirchnerismo. Ganaron la primera elección en un frente con ellos y en la segunda también. Van a los despachos de la Rosada y no se sacan fotos para no hacer enojar a los suyos, pero los concejales y funcionarios K que tienen hoy en funciones no se pueden esconder”.
Las frases reflotaron una práctica utilizada por el radicalismo-PRO-juecista en tiempos cercanos a las urnas y para ganar terreno en el ámbito local. Se hizo en las últimas dos elecciones municipales, también en las Legislativas del 2021 y posiblemente se vaya notando una mayor utilización del recurso a medida que se acerquen las urnas del 2023. El objetivo es correr a Llamosas con la mancha K, por más que no haya muestras claras de una sociedad. Lo importante es generar una narrativa al respecto y poner al votante anti-K en contra del intendente.
Claramente esta tendencia se percibe por la inminencia del recambio que habrá el año próximo a nivel provincial. El fin de la era Schiaretti motivará una reñida elección que, aun sin tener nombres confirmados, anticipa la participación de nombres como el de Juan Manuel Llamosas. El jefe municipal está en pleno “operativo proyección” y muy probablemente pueda ganarse un lugar en la lista con la que Hacemos por Córdoba intentará sostener el legado de 24 años.
En la capital alterna, poseedora de la segunda base electoral más amplia de Córdoba, se juega un partido especial y que localiza los tópicos. Inseguridad, economía y cualquier otro tema de agenda es tomado por la oposición como la posibilidad justa para raspar al jefe de la Municipalidad, entendiendo que eso pueda trascender como un ataque al peronismo y sus pretensiones, tanto provinciales como nacionales.
Ante la evidente estrategia, los más experimentados del PJ provincial le habrían comunicado al intendente de Río Cuarto que mantenga una postura cuidadosa a la hora de incurrir en declaraciones que puedan encender la mecha de los cañones opositores. Para ellos, es momento de eliminar cualquier rastro de afinidad con el Gobierno Nacional, algo que resulta difícil para un Llamosas que también depende de los fondos de la Rosada para llevar adelante su plan de gestión. Este paso es sumamente necesario para él ya que, de no ascender al Panal el año próximo, tendrá un año más al frente del Palacio de Mojica.
Más allá del clave 2023, puede que los dirigentes del JpC riocuartense vayan a por el votante anti-K pensando en lo que vendrá un año después de la reyerta provincial. Las municipales quedan lejanas, pero son parte del objetivo de dirigentes como el mencionado Lucas Castro o de uno de sus socios políticos, el concejal Gonzalo Parodi, quien sigue alimentando la plataforma política con la que pretende ser el candidato opositor mejor posicionado para el 2024.