Licitación del transporte: más pedidos de impugnación

Luego de la candente primera apertura de sobres, las dos empresas que siguen en carrera juegan sus últimas cartas. La SATRC evita responder a los embates de sus competidores que continúan pidiendo impugnar a la empresa que presta el servicio en la ciudad desde 1950. La firma puntana SolBus apuesta todo a ganar la licitación.

Por Gabriel Marclé

Julio Titarelli (SATRC) y Raúl Sosa (SolBus)

Ni el más creativo de los especuladores se podía imaginar lo que ocurrió la semana pasada durante la apertura de sobres por de la licitación del transporte. Tras una hora y media de absoluto protocolo, un hecho asombró a los presentes y propuso un giro argumental que cambió el curso de un proceso en el que la empresa riocuartense SATRC picaba en punta. Uno de sus competidores, SolBus de Villa Mercedes, planteó serias acusaciones y pidió impugnar a la actual prestataria en Río Cuarto. De repente, la aparente ventaja de la local se desvaneció.
La transportista ofertante acusó que la SATRC incumplía con las condiciones establecidas en el pliego y también con lo establecido en la Carta Orgánica Municipal ya que su presidente, Julio Titarelli, es familiar de una funcionaria municipal que puso su firma en el pliego que fue vendido a los ofertantes. Ayer fue el último día permitido para presentar impugnaciones y la firma puntana volvió a jugar su carta en una especie de “all in” para pasar al frente en la competencia.
No conformes con la sorprendente presentación de la semana pasada, los representantes de SolBus presentaron una ampliación de su pedido de impugnación que habría vuelto a poner el foco en el vínculo familiar entre directivos de la empresa y una de las funcionarias que firmó el pliego que se puso a la venta en mayo. Según trascendidos, los empresarios de Villa Mercedes observaron que el vínculo denunciado está agravado no solo por el hermano de la funcionaria, sino también por su padre, José Luis Titarelli, uno de los principales accionistas de la SATRC.
Según lo señalado, esto alentaría todavía más la hipótesis del tráfico de influencias en beneficio de la empresa local. “Podrían haber contado con información privilegiada”, habían indicado desde SolBus días atrás.Pero los puntanos no se quedarían allí, ya que el ampliado pedido de impugnación presentaría más de un nuevo argumento.
Según pudo averiguar Alfil, otro de los cuestionamientos apuntaría a la presentación que hizo la SATRC sobre el diseño de servicio solicitado en el pliego, referida a recorridos y frecuencias, cuestión que formó parte de la primera apertura de sobres. Según SolBus, la empresa riocuartense falló en cumplir con este requisito.
“Dicen que la SATRC describió lo que pide el pliego, pero que no acompañaron la presentación del desarrollo de servicio”, comentó a Alfil una fuente cercana al proceso licitatorio. Es decir, según SolBus, la empresa riocuartense realizó una especie de “copiar y pegar” de los requisitos sin presentar una propuesta propia.
Además, habrían señalado que la oferta de TransBus -empresa de Villa María que días atrás quedó fuera de licitación- fue rechazada por lo mismo que ahora le marcan a la SATRC. “Ellos entienden que, si no presentan la propuesta, no hay forma de comparar si cumplieron o no con lo demandado”, le explicaron a Alfil.
La ampliada solicitud de impugnación, presentada casi sobre la hora, marcaría además otras inconsistencias vinculadas a cuestiones formales, como la falta de algunas DDJJ y “reportes contradictorios” respecto al funcionamiento de la empresa.
Pero la SATRC habría contratacado con impugnaciones propias. Según pudo conocer este medio, la empresa cuenta con sus propias cartas y ya habría acercado una serie de documentaciones que tendrían como fin responder a los planteos realizados por SolBus. Pese a esta revelación, desde la empresa evitaron dar detalles de esta presentación acudiendo al “secreto” de licitación.
El duelo de ofertantes sigue encendido y la alta competencia es algo que termina por ser valorado incluso por aquellos integrantes del Ejecutivo que preferirían la comodidad de tener a la actual prestataria inaugurando de la nueva era del transporte. Restará saber lo que defina la comisión evaluadora, mientras el secretario de Servicios Públicos, Marcelo Bressan, observa con atención el derrotero de impugnaciones: no quiere que el histórico proceso licitatorio quede empañado por polémicas y cuestionamientos.

Cuestión de puntos

En un recorrido por la trayectoria de la empresa de Villa Mercedes, algunos recuerdan que años atrás tuvieron un desempeño competitivo similar al de Río Cuarto durante la licitación del servicio en una localidad de la provincia de Mendoza, lugar en el que llegaron hasta la última instancia. “Hicieron el mismo puntaje que la empresa que terminó ganando, pero perdió por la ventaja de localía que establecía el pliego”, cuentan.
Aunque el caso en Río Cuarto sería diferente, ya que en el pliego no está especificado un punto de preferencia por empresas locales, en el conteo se otorgarían puntos por años de prestación del servicio. Por esta razón, la SATRC tendría una ventaja por cada año de prestación. Allí reside otra duda: ¿se contará desde 1950 cuando comenzó a prestar servicios como cooperativa de transporte o lo harán desde 1987 cuando se conformó la Sociedad Anónima de Transporte? Todo indica que esta cuestión también formará parte del debate en la parte final de la licitación.