Con De Loredo como musa, sub 35 del PRO pide 23 para el ‘23

Cansados de ser ignorados por la conducción del partido, los amarillos se “deloredizan” para ganar espacios de poder dentro del partido. Quieren doblar la representación de los jóvenes en los concejos deliberantes más importantes. El objetivo de máxima es obtener una banca en la Legislatura.

Por Yanina Passero

Juntos por el Cambio vive un verdadero limbo producto de un triunfo legislativo que inoculó optimismo para la carrera ejecutiva provincial, lanzamientos anticipados e indefiniciones justificadas por la inviabilidad de un año de campaña. Mientras, pasan el tiempo con la confección del reglamento, el pedido de la Coalición Cívica de adentrarse en la elaboración de un programa de gobierno y, el verdadero desvelo, quién tendrá la posesión de la lapicera para completar los renglones que no queden alcanzados por la potencial interna.

En este marco, la ansiedad común a la dirigencia cambiemita es expresada por parte de la división juvenil del PRO, comandada por el sanfrancisqueño Ángelo Cornaglia. Con el pedido de “23 para el 2023” exigen un mayor protagonismo para las disputa en la Provincia y municipios. En concreto, la división sub 35 quiere doblar el lote de cargos electivos que tiene en la actualidad.

En total, son 11 los referentes juveniles con cargos en algunos concejos deliberantes del interior cordobés. La apuesta de mínima es lograr un lugar expectable en la Legislatura de Córdoba; para buscar un lugar en la lista de diputados nacionales en la ronda nacional.

En las elecciones de 2019 no les fue tan mal en cuanto a visibilidad. El entonces presidente de la Juventud del PRO, Gonzalo Torres, ocupó el noveno lugar en la boleta de diputados, ilusión que se mantuvo hasta hace poco, frente a las conversaciones que el propio presidente de la UCR, Marcos Carasso, había mantenido con el joven baldassista. Cabe recordar que, antes del ingreso a la Cámara baja del referente negrista, se especuló brevemente con que siguiera al frente de la Municipalidad de General Cabrera. La bacante no se liberó y el joven amarillo continúa asistiendo en las tareas legislativas del “famoso” del PRO, tres veces electo diputado.

En esta oportunidad, los dirigidos por Cornaglia pretenden probar la “buena fe” de la conducción en la ronda local, caso contrario, amenazan con desmarcarse en la negociación nacional por las listas de diputados.

De Loredo, inspira

“Se vive una deloredización de la liga sub 35 del PRO”, ilustró un novel dirigente en referencia a la revuelta interna que protagonizó el radical Rodrigo de Loredo en la UCR al plantarse con una interna a la conducción histórica del partido repartida entre el diputado Mario Negri y el exintendente Ramón Mestre.

Esa movida que no tuvo a De Loredo como ganador para la conducción del radicalismo, pero lo dejó muy cerca, se proyectó en la pulseada nacional del 2021, donde el referente de Martín Lousteau enfrentó en alianza con Luis Juez a la boleta de Negri y Santos. Los jóvenes macristas olvidan el largo recorrido de De Loredo para batallar espacios a la vieja guardia.

Como sea, la Juventud PRO entiende que tiene referentes formados e influyentes en sus comunidades para engordar los recintos legislativos de municipios centrales para la construcción de poder. A su favor, tienen al cordobés Pedro Roulet al frente de la conducción nacional de la división de jóvenes amarillos de todo el país y buenas relaciones con los presidenciables de la alianza.