Licitación caliente: pidieron impugnar oferta de la SATRC

Durante la apertura de sobres de la licitación del transporte, representantes de la empresa SolBus pidieron remover a la actual prestadora del servicio por un incumplimiento de las condiciones. Revelaron que el titular de la SATRC es hermano de una funcionaria municipal que puso su firma en la venta de pliegos. De las tres ofertantes, la empresa TransBus de Villa María quedaría fuera de la próxima instancia.

Por Gabriel Marclé

Julio Titarelli (SATRC) y Raul Sosa (SolBus)

Ayer por la mañana se llevó a cabo la primera etapa de la apertura de sobres por la primera licitación del transporte público en Río Cuarto. Si bien esta instancia sirvió para conocer si, a priori, las tres empresas ofertantes cumplían con las condiciones para pasar a la siguiente instancia, el encuentro dejó más de una sorpresa que acapararon la atención en torno al histórico proceso. La más importante de ellas tuvo que ver con un pedido de impugnación contra la Sociedad Anónima de Transporte de Río Cuarto (SATRC).
Fue la empresa SolBus (oriunda de Villa Mercedes, provincia de San Luis) la que generó el primer cimbronazo la licitación tras apuntar directo contra el directorio de la actual prestadora del servicio en la ciudad. Los representantes de la transportista puntana acusaron que la SATRC incumplía con las condiciones establecidas en el pliego y también con lo establecido en la Carta Orgánica Municipal ya que su presidente, Julio Titarelli, es familiar de una funcionaria municipal. “Es quien puso la firma en los pliegos que se vendieron”, acusaron, calentando la licitación.
SolBus reveló que la subdirectora de Compras dependiente de la Secretaría de Economía, Claudia Titarelli, es la hermana del actual presidente de la empresa encargada del servicio de transporte de colectivos desde hace casi 71 años. Aunque la respuesta de los representantes de la SATRC fue negar rotundamente cualquier tipo de incompatibilidad para participar de la licitación, las expresiones de sorpresa en sus rostros resultaron inocultables.
“Esperaremos la resolución del comité evaluador, pero el pliego de licitación establecía condiciones expresas sobre la incompatibilidad de oferentes relacionados con la autoridad municipal, provincial y nacional”, argumentó Raul Sosa, socio gerente de la empresa de Villa Mercedes, al terminar la reunión. Jugando esta carta, SolBus le mostró al Gobierno de Juan Manuel Llamosas hasta dónde estaba dispuesta a llegar para ganar la licitación.
Por su parte, Julio Titarelli expresó que van a elaborar una respuesta formal al intento de impugnación propuesto por sus competidores, aunque algunos de sus allegados sugirieron que se trató de un intento de embarrar la cancha de quienes buscan inclinar la licitación a su favor. Días atrás, fue el propio presidente de la SATRC quien sugirió que la empresa SolBus presentaba irregularidades en la prestación del servicio que lleva a cabo en Villa Mercedes.
Mientras se aguarda que desde hoy se evalúen las condiciones y pedidos de impugnación propuestos, es casi seguro que la tercera empresa ofertante -TransBus, de Villa María- quedaría prácticamente fuera de la licitación ya que no cumplió con la presentación de documentación referida a requisitos para ser admitida en la licitación. “A priori, está casi descartada su posibilidad de continuar”, adelantaron a Alfil desde la comisión evaluadora.

Repercusiones

Por más que Marcelo Bressan, secretario de Servicios Públicos, culminó la apertura de sobres celebrando el paso histórico de la licitación, la revelación generó un murmullo en la sala de situaciones de la Municipalidad. “Fue una bomba”, comentaba uno de los dirigentes que presenciaron el momento protagonizado por la empresa puntana que demostraba su intención de pelear a fondo por quedarse con el servicio.
Claro que las primeras repercusiones aparecerían por el lado de Juntos por Río Cuarto, principal frente opositor. Su representante en la comisión evaluadora, Marcos Curletto, expresó: “Es algo que llama la atención porque esta licitación fue una apuesta fuerte del Ejecutivo para lograr transparencia. La verdad que este un arranque con el pie izquierdo, algo que termina empañando el proceso”.
“Ahora dicen esto, pero antes insinuaban una licitación arreglada a favor de la SATRC”, manifestaba un integrante del Gobierno, atento al rebote de la revelación en el frente rival. Eso sí, lejos de expresar nerviosismo por un hecho que podría teñir de dudas al proceso licitatorio, el oficialismo se mostró tranquilo con un hecho que “aporta a la transparencia que buscamos”, afirmando que, de confirmarse la incompatibilidad denunciada, se actuará en consecuencia.
Más allá del golpe de efecto de ayer, la agenda del Gobierno municipal solo se centra en finalizar este proceso con el menor nivel de polémica posible. Aunque el episodio generó algún grado de preocupación: las acusaciones contra la SATRC aportaron municiones para los rivales del llamosismo que intentan manchar la medalla que el intendente prepara para mostrar en su proyección provincial.