STM: a un mes de las urnas, Carranza refuerza perfil sindical

El secretario general se encuentra en vísperas de pelear por su sexta elección consecutiva y sale de la madriguera en la que se mantuvo casi todo el 2022 para darle fuerza a su rol como representante de los trabajadores. Silencioso, el peronismo apoya la reelección de un sindicalista que busca seguir creciendo en poder.

Por Gabriel Marclé

Walter Carranza, secretario general STM

Sin duda, uno de los eventos electorales más esperados de este año en Río Cuarto (por no decir el único) tiene como protagonistas a los trabajadores municipales. El sindicato que los representa se encuentra de frente con una instancia casi histórica: el 23 de junio será el fin de la era dominada por Walter Carranza o la continuidad de una dirigencia con sendos claroscuros. El propio dirigente sindicalista es consciente de la importancia de este momento, por lo que su estrategia de campaña ha exhibido cambios importantes, aunque tal vez bruscos y forzados.
El Carranza de los últimos días no es el mismo que dirigió al Sindicato de Trabajadores Municipales durante el 2022. Ni siquiera el que fue secretario general durante la totalidad de los casi seis años de la gestión de Juan Manuel Llamosas. Eso comenzó a notarse cuando, a fines de la semana pasada, “el gordo” armó una puesta en escena con un desplante al oficialismo en las puertas del Ente de Prevención Ciudadana, tal como lo reflejó Alfil en su última edición.
Este hecho sorprendió a propios y extraños, pero la advertencia pegaba más fuerte puertas adentro del Palacio de Mojica, el mismo lugar que le abrió las puertas y lo trató como un miembro más del Gabinete. ¿Qué había pasado en el medio? Carranza y sus estrategas entendieron que su figura estaba demasiado cercana al despacho de Juan Manuel Llamosas. Entonces, Carranza envió una señal a sus representados, un “miren bien, no soy el oficialismo y estoy con ustedes” que lo ayude a no perder puntos contra sus rivales en Lista Verde y Lista Azul.
Claro que, en medio, también estaba la negociación salarial, algo que el reclamo en el Ente de Prevención podría haber menoscabado por generar enojo en la patronal. Sin embargo, las noticias que llegaron del Palacio de Mojica fueron más que positivas: lejos de enojarse, el Ejecutivo le ofreció adelantar el pago de la tercera cuota para el mes de mayo.
Si bien Carranza no pudo mostrarse más combativo, sus gestiones silenciosas lograron que el Ejecutivo les haga un gesto a los trabajadores, pero especialmente a él, ya que este anuncio podría fortalecerlo de aquí al mes de junio. Indirectamente, el Gobierno local demostraba su apoyo en el tramo final de la campaña, para que Carranza pudiera salir a festejar entre sus representados un logro que además adelantará los plazos para negociar nuevos acuerdos.
Claro que esta noticia también tuvo interpretaciones cruzadas, especialmente entre aquellos afiliados representados por las listas opositoras a Carranza. “Nos parece un buen paso, pero en la dirección contraria. El acuerdo firmado en marzo era malo y, aunque esto ayude, lo que necesitamos es renegociar un nuevo acuerdo”, señalaban respecto a una instancia que está prevista para la segunda mitad del año, con las elecciones del STM definidas.
Pese a tratarse de cuestionamientos propios de la carrera hacia las urnas, también surge una advertencia para Carranza. Si el dirigente quiere sostener su poderío, deberá trabajar por el mejor acuerdo posible y no por las cifras que fueron gestando inconformidad entre los municipales: arreglos salariales que se firmaron en silencio, tal como se hizo con el adelanto anunciado el martes.
Por más que así lo promocione en su plataforma, Carranza no saldrá a pelear por un aumento sustentable, mucho menos si el 23 de junio próximo es reconfirmado en el cargo. Aún así, puede que la urgencia económica requiera cerrar cifras cuanto antes, por más que Carranza intente patearlo hasta después de las urnas.
Una victoria electoral también le garantizaría a Carranza seguir creciendo entre la representación sindical local. Su actual pertenencia a Las 62 Organizaciones Gremiales Peronistas le ha dado otro vuelo a su juego, alejado ya de la CGT riocuartense y afianzándose como uno de los más poderosos de la agrupación liderada a nivel provincial por Sergio Fittipaldi.
Pasan los días y cada vez son más los condimentos de esta elección que genera expectativa en todo el arco político local. Puede que Walter Carranza haya interpretado correctamente las señales enviadas por los afiliados para que salga del letargo y se mantenga a tono de la pelea que le proponen sus rivales. Mientras La Verde de Jorgelina Fernández alienta la posibilidad de una elección de alta participación y La Azul de Diego Pintos apuesta a la movilización interna con la herencia de Adolfo Bildoza, Carranza también confía en que su reconversión y el “voto dividido” lo ayudarán a ganar en las urnas.