El financiamiento no crece y limita al consumo

Un estudio privado muestra que los bancos deberán seguir financiando al Tesoro para que este pueda cumplir con la meta de asistencia del BCRA de sólo 1% del PBI pactada con el FMI, y en tanto la inflación no ceda y la incertidumbre siga creciendo a medida que se acercan las próximas elecciones.

Los préstamos en pesos al sector privado cayeron en términos reales durante los últimos tres meses y acumularon una merma de 5% en el primer cuatrimestre respecto a diciembre 2021. A excepción de los adelantos a empresas y los prendarios, todas las líneas de crédito vienen cayendo en términos reales en lo que va de 2022. Los datos son del trabajo de Equilibra, dirigida por el economista Martín Rapetti.

 En el primer cuatrimestre del año, por cada $ 100 que prestó/financió el sector bancario, AR$ 50 fueron al sector privado (préstamos), $ 35 al Banco Central (Leliqs y Pases) y $ 15 al Tesoro (integración de encajes y compra de letras con tenencias propias).

El Banco Central ya subió la tasa de política monetaria cinco veces en lo que va del año, y las Leliqs a 28 días pasaron de pagar una tasa nominal anual de 38% al cierre de 2021 al 49% actual. En tanto, las tasas activas también fueron ajustándose, pero de maneras disímiles, favoreciendo/perjudicando a las distintas líneas de crédito. Por ejemplo, la tasa para adelantos en cuenta corriente pasó de un pro[1]medio de 40,4% en diciembre pasado a poco más de 46% en lo que va de mayo, registrando un incremento por debajo del que exhibieron las tasas pasivas (10 p.p.). Esto explica en buena medida el buen dinamismo que viene mostrando esta línea.

Por otro lado, las tasas para la inversión y la producción, en  especial para el sector MiPyME, se mantienen en niveles muy favorables: la Línea de Inversión Productiva, que obliga a los bancos a prestar una parte de sus depósitos al sector PyME bajo determinadas condiciones, tiene una tasa nominal anual de 37% (vs. 30% en diciembre 2021), y la Línea de Capital de Trabajo de 47,5% (35% al cierre de 2021). A pesar de que en este último caso el incremento sí fue significativo (12,5 p.p.) y generó un encarecimiento relativo del crédito, tanto la Línea de Inversión Productiva como la Línea de Capital de Trabajo mantienen tasas por debajo de las tasas pasivas, con tasas efectivas anuales (44% y 59,4%, respectivamente).

El stock de plazos fijos ajustables por CER/UVAs viene creciendo 25% en términos reales respecto a diciembre 2021. La mayor participación de este tipo de colocaciones está haciendo que los bancos prefieran cubrirse comprando deuda indexada, en desmedro de liberar el fondeo para préstamos.

El plazo promedio de colocaciones a plazo del sector privado se viene acortando y ya se ubica por debajo de los dos meses, dificultando la canalización de fondos prestables hacia nuevos créditos, especialmente los de implican mayores plazos de repago.

Por otro lado, el documento remarca que los límites de las tarjetas no ajustan por inflación. La disparada de la suba de precios en lo que va del año habría reducido la capacidad de compra de los plásticos, ya que los límites máximos de financiamiento que otorgan los bancos no están automáticamente indexados y se incrementa de forma discrecional en la mayoría de los casos. Esta sería una de las razones por las cuales los préstamos a tarjetas de crédito vie[1]nen cayendo en términos reales en lo que va del año (4,2% respecto a diciembre 2021).

El informe de la consultora también analiza el comportamiento de los consumidores después de los dos años más duros de la pandemia de Covid-19: las ventas de bienes durables tocaron un máximo durante la pandemia, en particular lo referido a línea blanca y electromésticos, acompañadas por la financiación a través del pro[1]grama Ahora 12.

Este año, producto de la suba de tasas que encareció el costo de financiamiento del plan (TNA pasó de 25% en enero a 31% en febrero con la renovación del programa, la exclusión de tarjetas no bancarias (para el resto de los plásticos, la tasa de financiación en 12 cuotas roza el 80%) y del hecho de que los consumidores ya han realizado sus compras durante los dos años previos, Equilibra espera un menor dinamismo por el lado de la financiación de compras de durables (con la excepción de artefactos de audio y video en la previa del mundial de fútbol).

Señala que es poco probable que el crédito recupere dinamismo en lo que resta del año. Los bancos deberán seguir financiando al Tesoro para que este pueda cumplir con la meta de asistencia del BCRA de sólo 1% del PBI pactada con el FMI, y en tanto la inflación no ceda y la incertidumbre siga creciendo a medida que se acercan las próximas elecciones, los plazos fijos ajustables por CER/UVAs y los tradicionales de muy corto plazo seguirán siendo preferidos por inversores minoristas.

“La actividad tampoco generará un impulso adicional, puesto que para lo que resta del año estimamos una contracción en términos desestacionalizados”, sintetiza.