PJ Sur advirtió sobre el riesgo de los lanzamientos abruptos

Durante un encuentro en Berrotarán, la “vieja guardia” schiarettista pidió cautela y gestión antes de candidaturas anticipadas. “Es ponerse un blanco en la espalda”, expresaron los dirigentes, entre los cuales se encontraban Carlos Gutiérrez y Carlos Massei, quienes parecieron marcarle la cancha a los dirigentes que se lanzan a destiempo.También se lanzaron fuertes críticas a La Militante.

Por Gabriel Marclé

Martin Llaryora, Juan Manuel Llamosas y Carlos Gutiérrez

El viernes pasado, en Berrotarán, directivos del PJ del departamento Río Cuarto se reunieron en la casa peronista de dicha localidad para enviarle un mensaje a los suyos en medio de un escenario que presenta una delgada línea entre el orden y el desbarajuste. Justo después que Martín Llaryora hiciera público su deseo de convertirse en el próximo gobernador cordobés, varios de los dirigentes más fuertes de Hacemos Por Córdoba lanzaron una clara advertencia.
“Hay compañeros y compañeras que legítimamente quieren instalarse, pero, guarda, eso también significa ponerse un blanco, ¿eh?”, les dijo a los presentes el diputado Carlos Gutiérrez, uno de los patricios del proyecto schiarettista, acompañado del ministro Carlos Massei y de Néstor Pasero, intendente de Las Peñas Sud y presidente del circuito departamental. “Se debe ir con mucha prudencia, cautelosos y respetando los tiempos”, agregó el parlamentario.
La experiencia de los “patricios” del schiarettismo fue la que terminó por guiar el encuentro en Berrotarán. Aunque el motivo de la visita a esa localidad tuvo que ver con la agenda de gestión del Gobierno de Córdoba, todos asistieron sabiendo que allí se haría escuchar la postura del jefe supremo, Juan Schiaretti, manifestada a través de sus interlocutores más confiables.
La denominada “vieja guardia” comunicó que este es el momento de centrarse en la gestión, pedido que vienen realizándole desde hace tiempo a los intendentes que quieran proyectarse. Además, transmitieron que las juntas departamentales sean las encargadas de dirigir la campaña y hacer los movimientos necesarios “cuando sea el momento indicado”. En definitiva, lo que se impone es el trabajo ordenado en base a lo que indique el conductor del partido.
Lo que Gutiérrez referenció en la imagen del “blanco” que se pone a los candidatos tiene un correlato con la actualidad nacional y provincial. Allí se presenta la figura de los rivales que apuntan contra esos nombres incipientes, quienes pueden resultar el objetivo principal de un efecto desgaste, especialmente en un momento como el actual. Mientras el país atraviesa una dura crisis económica y política, el escenario no parece ser el más propicio para la aparición de nombres que resulten quemados por el fuego abrasador de la realidad.
No es que los dirigentes hayan declarado su oposición a la figura de Llaryora candidato; es más, muchos de ellos aseguran que hoy es el peronista mejor posicionado para liderar la continuidad del proyecto de HpC. Sin embargo, la advertencia apuntaba a los riesgos de lanzarse por fuera de los tiempos estipulados por el gobernador, a quien le destacan su tiempismo a la hora de definir estas instancias.
“Hay gente que tiene muchas ganas de salir a gritar por tal o cual candidato, pero no lo hacen porque entienden cómo funcionan los tiempos de nuestro partido y quién lleva la batuta”, señalaba al respecto uno de los asistentes a la reunión en Berrotarán.
Habiéndole marcado la cancha a cualquier intento de candidato que surja en este momento, alguno de los presentes en el encuentro de Berrotarán se animaba a mencionar lo que ocurre en distritos como el de Río Cuarto. Allí, el intendente Juan Manuel Llamosas viene trabajando con firmeza en su ingreso a la lista competidora de HpC en 2023, pero al mismo tiempo sus principales rivales redoblan los esfuerzos por exponer las falencias de su gestión.
En este momento, la pregunta que surge es si puede un dirigente resistir el desgaste opositor hasta que se confirmen los candidatos. El tiempo traerá consigo la respuesta a ello, pero los dirigentes más experimentados aseguran que es arriesgado transitar la actualidad política con ese blanco en la espalda.
Duros con La Militante
Una vez más, los dirigentes del schiarettismo hicieron referencia a La Militante. La agrupación delasotista fue marcada como una de las responsables de construir expectativa respecto a la inminencia del anuncio de Llaryora como candidato a gobernador, algo que -de ocurrir- llegaría a fines de este año o comienzos del próximo.
“Lo hacen sin convicción. Pareciera que solo buscan armar una bolsa de trabajo”, expresaba uno de los dirigentes que asistieron a la reunión del viernes. El pedido de los líderes del PJ sur fue no hacer públicas las tensiones con La Militante, pensando en que tarde o temprano seguirán el mandato del gobernador al pie de la letra. Sin embargo, las diferencias se vuelven cada vez más inocultables.