Schiaretti se muestra en gestión y federal mientras define futuro

El mandatario dijo que ayer fue un “día histórico” para Córdoba, tras la firma del préstamo de 50 millones de dólares para la primera parte de la obra interprovincial del acueducto Paraná-Córdoba. Una foto que le sirve tanto a él como a Perotti, su socio en este proyecto.

Por Bettina Marengo

El gobernador Juan Schiaretti consideró que ayer fue un “día histórico” para Córdoba, por la firma del préstamo del fondo kuwaití para costear la primera parte del acueducto Paraná-Córdoba, que traerá agua a la zona de la ciudad de San Francisco y luego a zona metropolitana. El mandatario está desde el viernes en Kuwait junto a su par de Santa Fe, Omar Perotti, cofirmante del crédito para la obra que también surtirá de agua al oeste de su provincia.

El acuerdo se formalizó con el Fondo Kuwaití para el Desarrollo Económico Árabe, que otorgó un préstamo blando de 50 millones de dólares a pagar entre las dos jurisdicciones provinciales. Se trata de la primera gran obra que se inicia en el marco de la Región Centro, aunque no participa Entre Ríos y, más allá de que es un proyecto estratégico para ambas provincias, la foto política interprovincial le sirve a los dos gobernadores para el doble plano doméstico y federal, donde las coincidencias aumentan a medida que Perotti toma distancia del gobierno nacional.

Schiaretti y Perotti comparten el límite de no tener reelección como gobernadores en 2023, pero el cordobés ya dio algunos indicios de que quiere jugar el año que viene en los armados nacionales, aunque no definió en qué rol.

Un dato significativo es que uno de sus aliados federales, el exgobernador de Salta, el peronista Juan Urtubey, fue uno de los oradores del encuentro Peronismo Futuro que se realizó el sábado en Mendoza, organizado por la senadora cristinista Anabel Fernández Sagasti, jefa del PJ de esta provincia. Urtubey no integra el Frente de Todos, igual que Schiaretti, pero compartió escenario con Wado de Pedro, Juan Manzur, Gabriel Katopodis y Sergio Massa, que salió por vía remota,  entre otros oficialistas. Más tarde, desde la oficina de De Pedro se encargaron de hacer públicas palabras halagüeñas del salteño para con el ministro del Interior, a quien calificó de “dirigente super interesante”.

De movida, Schiaretti y Perotti enfrentan grandes desafíos para imponer a sus candidatos en la sucesión. El jefe del Panal busca consolidar su imagen de hacedor y de líder un eficiente Hacemos por Córdoba tanto para su eventual proyecto presidencial como para fidelizar a los votantes cordobeses que puedan considerar un cambio de signo político tras 24 años del mismo oficialismo.

El rafaelino, aún parte del Frente de Todos, no ejerce la jefatura del PJ de su provincia como lo hace Schiaretti en Córdoba, y tiene que resolver como juega en la principal ocupación que tiene el sistema político de su provincia, peronismo incluido, que está enfrascado en la reforma de la Constitución Provincial que no incluye la posibilidad de su reelección. Algunos encuestadores ubican a Javier Milei en segundo lugar en intención de voto (presidencia) en Santa Fe, mientras se traba la formación del “frente de frentes” opositor al PJ, entre Juntos y los Progresistas.

Schiaretti también está en un momento bisagra donde cada día que pasa es un día menos a cargo del Poder Ejecutivo de la segunda provincia del país, lo que lógicamente le desgrana el poder.  Estaba en vuelo a Asia cuando Martin Llaryora, el intendente capitalino, dijo por primera vez que podría ser el candidato a gobernador del peronismo cordobés si las cosas le van bien en la ciudad de Córdoba.  No es un paso menor, porque hasta ahora el alcalde se había mostrado ocupado en la gestión de la ciudad de Córdoba, aunque cerca suyo ya había cierta inquietud por su demora en posicionarse. En el llaryorismo deslizan que es el propio Schiaretti quien enfría el lanzamiento del sanfransciqueño, lo que provoca mucha ansiedad porque desde Juntos por el Cambio, Luis Juez está recorriendo la provincia con traje de candidato con el libreto de la saludable alternancia.

Ayer, en un video junto a Perotti, Schiaretti sostuvo que la construcción del acueducto interprovincial, una obra costosa pero técnicamente no tan compleja, es “un paso fundamental para las próximas décadas” y para “la vida de los cordobeses”.

El mandatario indicó que en Córdoba estamos haciendo 10 acueductos, que también tienen financiación del fondo kuwaiti, y que la obra trae agua del río Paraná es “central” porque en la provincia, al ser mediterránea “no nos sobra el agua”. «Hoy es un día histórico – continuó- porque hemos dado el puntapié inicial para iniciar el acueducto que nos garantizará agua potable en las próximas décadas. Quiero agradecer al pueblo y al Gobierno de Santa Fe esa disposición de que el agua potable del río Paraná pueda llegar hasta nuestra provincia de Córdoba. Y quiero agradecer también al fondo kuwaití su decisión de financiar estas obras».

Los trabajos iniciales del gran acueducto (fase 1, bloque A, de la primera etapa), que desde ahora cuentan con la financiación kuwaití, consistirán en la ejecución de la obra de toma de agua, una planta potabilizadora, la primera estación de bombeo y el primer tramo de acueducto troncal.

El presupuesto oficial es de 59.330.958,14 de dólares para esta etapa.