Santos recupera centralidad con chapa regional

El diputado macrista jugará con inteligencia la oportunidad que le abrió su designación como director para las Américas de la Organización Mundial de Turismo. Especula con los tiempos del pedido de licencia.

Por Yanina Passero

El exministro de Turismo de la Nación durante la administración de Cambiemos, Gustavo Santos, fue designado este fin de semana como director para las Américas de la Organización Mundial del Turismo (OMT), uno de los roles ejecutivos de mayor responsabilidad dentro de la estructura mundial turística.

La región llamada de las Américas está conformada por 25 países, que abarcan desde México hasta el Cono Sur a los que se suman Aruba y Puerto Rico como miembros asociados. De esta forma, el alfil del expresidente Mauricio Macri se convertirá en el primer argentino que asumiría como el máximo referente de toda la región de América y el Caribe.

La asunción en el organismo no tiene una fecha establecida y Santos continuará con sus funciones como diputado nacional por Córdoba hasta entonces. El pedido de licencia es una posibilidad concreta, pese a que no habría incompatibilidad con su función parlamentaria, aunque abre el juego a las interpretaciones de la política.

“Nos tenemos que sentar a pensar cuando es conveniente que Gustavo asuma. Llegamos ayer (por el domingo) de Uruguay donde fue la elección y no tuvimos tiempo de pensarlo”, confesó a este medio un integrante de la mesa chica del también precandidato a gobernador por el PRO, todavía impactados por las nuevas posibilidades de su jefe, que empezará a vincularse con presidentes, embajadores, empresarios de multinacionales, entre otros grandes influencers de la política mundial. Por caso, a horas de su designación, almorzó con el presidente uruguayo Luis Lacalle Pou y Marcos Bulgheroni, CEO de Pan American Energy Group.

Los conmilitones de Santos en Juntos por el Cambio (JpC) se hicieron eco del “premio” que recibió a su trayectoria en un área en la que se desarrolla desde su paso por los gabinetes de José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti.

Santos mantendrá bajo reserva el momento de asunción a la OMT comprobadas las presiones inmediatas de la política doméstica. Decíamos, no habría incompatibilidad con el cargo, aunque trascendió que la Cancillería haría un planteo de queja por ungir a un diputado opositor al Frente de Todos. Al mismo tiempo, en los mentideros cambiemitas ya sonaba “la somera recomendación” de que debería tomar licencia para evitar ausencias en momentos críticos en el recinto legislativo. Recuerdan el ejemplo reciente del viaje a Disney de la diputada radical de Evolución, Gabriela Brower de Koning, en la sesión en donde se aprobó el impuesto a los Bienes Personales. La nueva oficina de Santos estará ubicada en Panamá.

Pese a los consejos del fuego amigo, desde el entorno de Santos dan por descontado que el pedido de licencia ocurrirá porque conocen su afición por el trabajo y la alta exigencia del nuevo puesto. Se puede suponer que la asunción a la OMT y el natural ingreso del vicepresidente del PRO, Oscar Agost Carreño (que jugó en la lista legislativa amadrinada por Patricia Bullrich), estará atada a los tiempos políticos locales.

Varios amarillos se ilusionaron con la potencia de esta nueva vidriera del exministro de Turismo de Macri, y hay que decirlo, al propio Santos también porque lo coloca en una liga mayor. Desde su rol podría organizar incursiones con el propio gobernador Juan Schiaretti o su delfín, Martín Llaryora si se lo propusiera. El propio Macri le recomendó aceptar el cargo.

Ahora bien, la fecha de asunción se utilizará con inteligencia. Es decir, cuando ya exista un horizonte claro sobre los reacomodamientos preelectorales tanto de la mesa nacional de JpC como de la local.