Novedad con olor a naftalina

Telefé anunció que su empresa madre, Paramount, compró los derechos de televisación de la Copa Libertadores en 2023 para emitirla por señal abierta, mientras que Canal 9 ha informado que está digitalizando las exitosas telenovelas “La extraña dama” y “Ricos y famosos”.

Por J.C. Maraddón

Cuando se manejaba según los antiguos paradigmas, la televisión abierta dividía su programación en tres segmentos claves, hombres, mujeres y niños; lo demás entraba dentro del rubro de “interés general” que tenía la virtud de reunir ante la pantalla a la familia entera. Eran tiempos en que todo se encuadraba conforme a rígidas normas sociales a las que tampoco escapaban los medios de comunicación, vehículos de mensajes que casi siempre tendían a sostener el status quo y a desactivar cualquier impulso de cambio. Fueron largas décadas las que perduró este esquema, que cobraba aún mayor vigencia durante los gobiernos de regímenes dictatoriales.

Respetando preferencias básicas que se suponía eran comunes entre los espectadores, a los hombres se les proveía de ciclos deportivos, en la mayoría de los casos referidos al fútbol, al automovilismo y al pugilismo. Por supuesto, presentadores, comentaristas y protagonistas de estas veladas eran todos varones, como una especie de coto masculino infranqueable. Parte fundamental de esta oferta eran las transmisiones en vivo, un condimento infaltable para atraer a estas audiencias, que reflejaban a través del elevado rating cuánta pasión les despertaban estas competencias que se desarrollaban en el ámbito local, en el nacional y en el mundial.

Para la teleplatea femenina, en cambio, se reservaba un arsenal de telenovelas que narraban historias de amores muchas veces trágicos, cuyos argumentos tenían tantas idas y vueltas como fuesen necesarias para prolongar su duración en tanto las mediciones las favorecieran. Casi por costumbre en horario vespertino (sólo los favoritos del público iban al prime time), estos culebrones contaban con elencos encabezados por grandes figuras que constituían el fuerte de su repercusión. Libretistas de enorme talento se encontraban detrás de estos capítulos que desataban lágrimas y sonrisas y que eran el comentario obligado entre las vecinas, así como los vecinos polemizaban sobre un gol anulado en algún partido.

La escasez de señales televisivas que había en aquellos años y la imposibilidad de contar con varios televisores en una misma casa, generaron no pocas rispideces en los matrimonios cuando por casualidad coincidía la emisión de la novela con la transmisión en directo de un superclásico. Ni siquiera en las más audaces fantasías existía por entonces esa pluralidad de pantallas de la que hoy gozamos, que nos posibilita utilizar también la PC, la notebook, la Tablet o el smartphone para observar contenidos, siempre que paguemos por el servicio de un proveedor de internet.

Aunque parezca mentira, aquella época de fútbol y novelas por la televisión abierta podría reeditarse, de acuerdo a algunas estrategias que diseñan los canales en busca de recuperar los televidentes que han perdido en manos de las plataformas de streaming y de las redes sociales. Por un lado, Telefé anunció que su empresa madre, Paramount, compró los derechos de televisación de la Copa Libertadores en 2023; y por el otro, Canal 9 ha informado que está digitalizando “La extraña dama” y “Ricos y famosos”, dos de sus productos que mayor suceso obtuvieron, para reponerlas como un recurso extremo ante la caída del encendido.

Ahora que el mundo ha cambiado y que la sociedad ha cedido bastante en cuanto a la rigidez de su estructura, cuesta creer que los gerentes de programación estén pensando en envíos específicos para cada género. Pero cabe suponer que, si han apelado a una vieja fórmula para resolver nuevos problemas, es que tienen cierta seguridad de que con este viraje podrán evitar el derrumbe definitivo. Para quienes crecimos orientando la antena, esta novedad que se proclama con bombos y platillos, tiene mucho olor a naftalina y demuestra que, en la desorientación, han optado por ir a lo supuestamente seguro.