Tan influidos como influyentes

Como parte de su álbum “Capítulo D”, segundo de una trilogía llamada “ADN”, Los Auténticos Decadentes acaban de lanzar el videoclip de “Bailando”, una versión de un tema de los españoles Alaska y los Pegamoides en la que tienen a los Miranda! como invitados especiales.

J.C. Maraddón

En su momento hubo toda una antología de artículos y ensayos acerca de cómo el rock argentino había sido seminal para la consolidación de ese género en su versión castellana y cuánto habían influido pioneros nacionales para que sucediera lo mismo con músicos de otros países de Latinoamérica y de la propia España. Como varios de esos rockeros rioplatenses (Miguel Cantilo, Moris, Aquelarre, Roque Narvaja) se habían exiliado en la Península Ibérica, hubo una tendencia a afirmar que su presencia en Europa había sido fundamental para alentar el potente surgimiento de una escena española durante la década del ochenta.

Frente a esa teoría bastante chauvinista que circuló durante décadas, cabría formular un relevamiento opuesto que patentice cuánta inspiración tomaron del rock hispano muchos de los artistas locales, que llegaron a deslumbrarse con los logros alcanzados por sus colegas de España, luego de quitarse de encima el yugo de la dictadura franquista y de abrazar las vanguardias del género provenientes de Londres y Nueva York. Señalar algunos de esos cruces sería hacer justicia con aquellos que sirvieron de modelos, a la par que bajaría un poco la espuma a ese orgullo xenófobo basado en supuestas verdades de difícil comprobación.

Con la lucidez que siempre caracterizó a la propuesta artística de Virus, es indispensable mencionar que fue esa banda de La Plata una de las primeras en estrechar lazos con la movida española, que 40 años atrás reivindicaba la diversión y la fiesta, en tanto que por aquí todavía se consideraba desubicado bailar en los recitales. En su disco “Agujero interior”, de 1983, Virus incluyó el hit “Carolina”, tema que pertenecía al repertorio de los madrileños Moncho Alpuente y los Kwai, quienes lo habían grabado en 1980 bajo el título de “Carolina querida”, con una apuesta desenfadada que seguramente había influido en los platenses.

Por supuesto, el proyecto del grupo Punch con el que Miguel Cantilo retornó al país en 1981 también recogía ese espíritu de alegría pop que reinaba en territorio español, aunque por aquí todavía no se podían entender sus coqueteos estéticos y hubo un rechazo manifiesto a esa audaz evolución. Recién con el retorno de la democracia, la aparición de bandas como Los Twist o Soda Stéreo promovió un salto hacia un mayor desprejuicio, sin que eso implicara que desaparecieran las críticas a aquellos a los que se rotulaba como “frívolos” por sus letras disparatadas y su rítmica demasiado contagiosa.

Formados en 1986, justo cuando el rock nacional se consagraba como el favorito de los argentinos, Los Auténticos Decadentes redoblaron la apuesta de sus predecesores e incursionaron en estilos como la murga o la cumbia, reñidos a más no poder con la tradición rockera que algunos se obstinaban en conservar. También ellos tuvieron que luchar contra esos formalismos inútiles, hasta que el éxito les dio la razón y sus canciones se empezaron a corear en los estadios de fútbol, además de recibir la bendición del mercado mexicano que por su envergadura es uno de los objetivos de cualquier artista del continente.

Como parte de su álbum “Capítulo D”, segundo de una trilogía llamada “ADN”, Los Auténticos Decadentes acaban de lanzar el videoclip de “Bailando”, en el que están acompañados por la dupla de Miranda! como invitados especiales. La canción corresponde a un hit de los españoles Alaska y los Pegamoides, que data de 1982 y que fue lanzada por el grupo como un reto a la ideología rockera: es notoria su inclinación hacia la música disco, que en ese tiempo era tomada como enemiga del rocanrol. Su mensaje habla de trivialidades en torno a una persona que sólo piensa en beber y bailar.

Así como los Decadentes resultaban incómodos para el evangelio rockero de los ochenta en Argentina, también la emergencia de Miranda! a comienzos de este siglo desató cierta polémica, en pleno apogeo del rock barrial y de las misas ricoteras. Al reunirse para interpretar “Bailando”, quizás estas dos bandas hayan pretendido blanquear su admiración por aquellos referentes españoles que en otra época marcaron tendencia, sin que esas fuentes hayan sido mencionadas por las líneas de investigación que en su parcialidad sólo rescatan el perfil influyente de nuestras figuras, pero que esquivan analizar desde dónde ellos, a su vez, tomaron ciertas ideas.