Puente Abella, el guiño del llamosismo a radicales exiliados

Ante la inminente aprobación del proyecto que busca nombrar al Puente Alberdi en honor al ex intendente del radicalismo, Juan Manuel Llamosas se posicionó como principal promotor de la iniciativa. Busca seducir a sectores que no se sienten cercanos a la actualidad del centenario partido. La Legislatura de Córdoba lo tratará en junio.

Por Gabriel Marclé

Juan Manuel Llamosas fue uno de los participantes en la reunión de comisión que encaminó el proyecto para denominar «Intendente Miguel Abella» al Puente Alberdi. Allí también se encontraban los legisladores riocuartenses Juan Jure, Leonardo Carpintero y Andrea Petrone.

El momento político de Juan Manuel Llamosas justifica el paso de su agenda. No solo se compromete a recorrer una obra por día o visitar Córdoba Capital para codearse con sus sponsors en el Panal, sino que su “operativo ascenso” también incluye un trabajo de seducción enfocado en sectores más relacionados con la rivalidad. Uno de esos gestos llegará en unos días, cuando la Legislatura de Córdoba haga realidad un proyecto promovido por él.

Aunque cruzados por las fechas de censo y feriados, el Legislativo cordobés tiene previsto aprobar durante la primera semana de junio el proyecto que busca designa al puente que une al barrio Alberdi con Las Delicias, con el nombre de “Intendente Miguel Ángel Abella”, en honor al primer intendente riocuartense desde la vuelta de la democracia. Por supuesto, cabe aclarar que Abella fue el jefe municipal que inició una etapa de predominio radical en la ciudad.

“El ex intendente era miembro de la UCR, y no por eso deja de ser una referencia para los que hacemos política y representamos otros partidos”, dijo Llamosas en la última reunión de la comisión de Asuntos Institucionales, Municipales y Comunales de la unicameral provincial, presente en ese encuentro por haber motivado la misma iniciativa en el plano municipal, donde la designación también tuvo tratamiento parlamentario en el Concejo Deliberante.

Días atrás, cuando se cumplió un nuevo aniversario del fallecimiento del “Chicharra” Abella, aparecieron gestos de dirigentes locales, incluso desde el llamosismo. Fue la secretaria de Educación, Mercedes Novaira, quien destacó por sobre el resto debido a las sentidas palabras que utilizó para recordar a quien fuera su mentor. Cabe recordar que la funcionaria fue recientemente incorporada al Partido Justicialista, donde ocupará el rol de consejera local.

“A todos nos sabia el nombre y nos miraba el corazón siempre al compartir con él. Estuvo presente en los momentos más lindos de nuestra vida con su abrazo”, escribió en sus redes Novaira, protagonista de lo que también asoma como una maniobra del llamosismo. Qué una seguidora del ex intendente radical termine ocupando un rol de importancia en el armado del PJ local y que además se gane un lugar de confianza entre los “elegidos” del intendente, revela el marcado interés por lograr una apertura que pueda sumar incluso a “los del otro bando”.

Llamosas y sus principales estrategas saben que antes de ganarse el clamor del PJ deberán armarse de acompañamientos que vengan de los lugares menos esperados. “Somos un frente, no un partido”, es lo que indican desde el llamosismo cada vez que se los vincula dialogando con representantes de otros espacios. Para lograr la edificación de su ascenso, el intendente de Río Cuarto también necesitará algunos cuantos ladrillos rojos.

Claro que esto tiene que ver con tomarle la temperatura al escenario político local y reconocer que muchos de los antes fieles seguidores de la Unión Cívica Radical han quedado fuera de los espacios que conforman esa gran masa llamada Juntos por Río Cuarto; los “exiliados” que pueden encontrar simpáticos y emocionantes a los homenajes, especialmente aquel que Llamosas y varios dirigentes del peronismo le harán al “Chicharra”.

Como si fuera poco, los líderes de las alternativas radicales que apuntan al 2024 hablan de renovación, juventud y caras nuevas, categorías en las que no ingresan varios de los que supieron trabajar en política durante la era Abella. De hecho, el “nuevo radicalismo” de Gonzalo Parodi, Gonzalo Lujan y Gabriel Abrile dista mucho de estructuras más tradicionales y del perfil “ciudad pueblo” que el difunto intendente radical supo construir.

Tal como se dijo, la motivación detrás de esta iniciativa tiene vínculo con el camino al ascenso de Llamosas, ese que lo encontrará mejor posicionado si destaca su dialogo tanto con propios como con ajenos, como aquellos radicales que encuentran en Abella a un prócer local. Tan claro es el camino que hasta los propios rivales del actual intendente peronista le achacan un comportamiento antes visto en otras escalas. 

“Es como cuando Mauricio Macri inauguró el monumento a Juan Domingo Perón”, comparaba un dirigente de Juntos por el Cambio. Llamosas tiene previsto viajar a Córdoba en la semana que la Legislatura aprobará el proyecto, logrando posicionar la impronta del proyecto que apuntaló desde el Imperio entre nombres como Juan Jure y Benigno Antonio Rins, sucesores directos del legado Abella.