FdT K arma mesa política, busca ampliar y “libera” a intendentes

Con total mayoría del lado K, sin Caserio ni Gill, se reunió el Frente de Todos para avanzar en el proceso de institucionalización de cara al 2023. Un grupo de intendentes que responde a Gill tuvieron ese mismo día una reunión en La Para.

Por Bettina Marengo

Con Alberto Fernández y Cristina Kircher en su punto de mayor distancia desde 2019, diputados nacionales y partidos políticos del Frente de Todos de Córdoba, la mayoría del “lado K” de la mecha, iniciaron un proceso de institucionalización con miras a las elecciones provinciales del 2023, cuyo primer paso será conformar una mesa provincial, y el segundo elaborar una propuesta programática para contener al espacio. Y desde allí, jugar una estrategia electoral que no descarta la lista propia ni la alianza con el PJ provincial, punto este último más que urticante sobre el que no se avanzó para que fuera posible la segunda juntada que ya está prevista.

La primera ronda, luego de varias suspensiones, fue de reconocimiento y tanteo, y se produjo el viernes en la Casa Patria que conduce la diputada camporista Gabriela Estevez. Salvando los volúmenes, la iniciativa institucionalizadora copia la que se está dando en los FdT de las provincias de Buenos Aires y de Chaco, en ambos casos con el PJ oficialista y cristinista. Como en las tierras de Axel Kicillof y de Máximo Kirchner, en Córdoba se buscaría ampliar la base, con la incorporación de sectores como el que representa, por ejemplo, el jefe comunal de Villa Ciudad Parque, Pablo Riveros, del Partido Verde.

Aunque los participantes que hablaron con este diario afirmaron que “se está pensando en Córdoba, no en la tensión nacional”, lo cierto es que no fueron convocados los referentes provinciales del albertismo, el intendente de Villa María, Martin Gill y el exsenador Carlos Caserio, y la cita tomó perfil de reorganización cristinista (aunque el Partido Solidario, y su diputado, Eduardo Fernández, hacen equilibrio entre ambas veredas). El argumento fue que Caserio está decidido a trabajar con el peronismo albertista, y el FdT no encaja en ese coto, y que a Gill no le interesa que lo referencien con el kirchnerismo. Tampoco están contemplados por ahora los intendentes, cuyo número es variable, la mayoría de cuño albertista y con buenos vínculos con los ministros nacionales vinculados a la gestión, aunque Estevez tiene su propio grupo. “La  idea es no tensionar con los intendentes”, indicó una fuente de primer nivel, que explicó que los caciques territoriales necesitan del Panal para recursos y financiamiento, y que no es convienente ponerlos en aprietos frente a posicionamientos críticos del FdT sobre políticas o medidas del gobierno de Juan Schiaretti. No hay necesidad de  condicionarlos para las elecciones provinciales, agregó otro informante. En octubre, para las nacionales, será otra escena. “Los que tienen que pegar sus elecciones locales con las provinciales, no van a acompañar una tercera fuerza electoral porque saben que pierden sus comunas”, argumentó la segunda fuente, que admite que esa estrategia funcional a Hacemos por Córdoba va a ser motivo de nuevas tensiones en el seno del Frente de Todos.

La omisión de los dirigentes albertistas y de los intendentes del cónclave del Patria no tuvo resultado neutro y sumó preguntas al malestar previo.

Sin embargo, mientras en el Patria había conciliábulo, varios de los jefes comunales tuvieron su propia foto política. Unos 18 se reunieron en La Para, localidad gobernada por el gillista Carlos Martin Guzman, quien había lanzado una convocatoria de jefes territoriales justamente cuando Alberto viajó a Córdoba. Según algunos de los que estuvieron en la localidad de Río Primero, al menos una docena de los que asistieron pertenecen al espacio del villamariense, y el resto fueron jefes comunales del departamento, invitados por Guzmán. La excusa fue la inauguración de obras en la comuna, pero le permitió a Gill capitalizar la escena, mientras define si avanza en lo que su tropa está pidiendo: que arme un bloque propio en la Mesa Provincia-Municipios y juegue ese lugar institucional.

Presentes

Además de Estevez y Fernández, estuvo el diputado Pablo Carro, hoy cercano a Máximo Kirchner. De los partidos, asistieron Ignacio Basélica de Partido de la Victoria, Pablo Tissera del Solidario, Federico Nanzer del Partido Comunista, Horacio Viqueira del Frente Grande, Glenda Henze del PTP, referentes del Frente Patria Grande, de Nuevo Encuentro y de partido Kolina. Además, estuvo el secretario de Derechos Humanos del Senado, Martín Fresneda, dirigente que es mano derecha de Estevez. El próximo encuentro sería a fines de mayo o inicios de junio.