Reordenamiento del FdT: reunión de diputados y partidos

El encuentro está previsto para hoy en la Capital. Agenda de trabajo para Córdoba de cara al ´23 e institucionalización del espacio.

Yanina Soria

En el Frente de Todos Córdoba cada sector atiende su juego. Y aunque no se llega al nivel de tensión interna que atraviesa al oficialismo nacional, la dirigencia local no logra estructurarse.

Sin haber un “todo” lo que funcionan hoy son las distintas líneas que responden a distintos referentes cada uno con su propia hoja de ruta política.

Ni siquiera la radicalización del gobernador Juan Schiaretti contra el kirchnerismo en los últimos meses provocó una postura consensuada del espacio, por ejemplo, en relación a qué tipo de vínculo quieren mantener con Hacemos por Córdoba.

Algunos, como el diputado Eduardo Fernández y el ex senador Carlos Caserio son claros en su crítica hacia la política del gobierno de Córdoba y en avizorar un escenario con candidaturas propias para el ´23; mientras que otros, no creen lo mismo.

Por caso, el propio peronista Martín Gill considera que, aún con matices, al año electoral habría que jugarlo todos juntos, mientras que desde el schiarettismo le responden que mientras siga enrolado en el Frente de Todos, no tendrá nada que ver con Hacemos por Córdoba. Esa fue la definición que dejó hace unos días la senadora nacional Alejandra Vigo en una entrevista televisiva.

Sin embargo, muchos guardan con expectativa que el intendente Martín Llaryora, futuro candidato a gobernador, sea la prenda de para esa unidad.

Lo cierto es que tras la visita a Córdoba del presidente Alberto Fernández días atrás, el kirchnerismo intentará reordenarse. En la reunión que parte de la dirigencia mantuvo en el predio de Camioneros con el jefe de Estado, Fernández se refirió poco a la política electoral, pero les pidió enérgicamente salir a militar y hablar con la gente para comunicar mejor lo que la Nación está haciendo en la provincia. Para el Gobierno, la página de desencuentros con Córdoba quedó sepultada y muestra de ello, dicen, es la cantidad de obras que se están haciendo en la provincia mediterránea.

También les insistió con lo de institucionalizar el Frente en Córdoba. Precisamente para hoy a la mañana está prevista una reunión entre los diputados cordobeses y los partidos que integran el frente provincial.

Asistirán Gabriela Estévez, Pablo Carro, Eduardo Fernández, y se aguardan a representantes de las fuerzas que componen la coalición como Partido de la Victoria, Encuentro para la Democracia y la Equidad, Partido Kolina, Partido Comunista, Partido Frente Grande, Partido del Trabajo y del Pueblo, Partido Patria Grande, y Partido Intransigente.

Si bien nadie espera que de allí salgan definiciones políticas, la reunión -que es la primera que se realiza después de las legislativas del año pasado- servirá para tantear el terreno en el que se erige hoy el Frente en Córdoba. “Será más organizativa”, señaló uno de los consultados para descomprimir la expectativa que provoca ese encuentro.

Allí se comenzará a amasar una agenda de trabajo para Córdoba de cara al 2023, mientras que se considerará lo del modelo de organización interna que propone el presidente.

La idea de que todas las decisiones sean tomadas bajo el paraguas de una mesa integrada por los distintos socios de la coalición genera cierto recelo; es algo que los intendentes, la mayoría alineados con Gill, vienen reclamando. Cómo equilibrar los protagonismos de los sectores y hacia a dónde ampliar, son apenas algunos de los interrogantes que se abren.

En Córdoba también están muy marcadas las líneas del albertismo y el cristinismo duro, sin embargo, las diferencias internas no explotaron como en el gabinete nacional. Por eso, algunos creen que es momento de afianzar la fuerza local para lograr un posicionamiento de peso en la antesala al 2023.

La institucionalización de la alianza de Gobierno y la unidad del frente en todas las provincias para aumentar el volumen político del peronismo junto a los aliados, fue el desafío que trazó el presidente tras la derrota de las legislativas.