Con timming, Vigo reclama Boleto Federal frente al ultimátum de UTA

La senadora presentó ayer, junto a Cornejo y Ávila, su proyecto de Boleto Federal en una conferencia de prensa. La presentación llegó en un momento clave, justo después de que Roberto Fernández, de UTA, diera un ultimátum para la semana que viene.

Por Felipe Osman

El Centro Cívico encara la segunda mitad del último mandato de Schiaretti constreñido a una gestión que espera coronar con un gran número de obras a estrenar a partir de octubre, cuando el clima electoral empiece a instalarse entre los cordobeses; pero también atento a un escenario nacional que podría ser el nuevo paño en el que el gobernador pase a jugar una vez resuelta la sucesión provincial.

Es que, en política, así como las palabras suelen tener efectos operativos sobre la realidad, también lo tienen las perspectivas de futuro, lleguen a materializarse o no. Hay una cuota de esas proyecciones que se cobra en el presente. El poder que confiere la sola expectativa de conservar poder.

Por eso el gobernador se presenta como una pieza clave en ese tablero, no sólo mostrando capacidad de cohesión con mandatarios provinciales y dirigentes nacionales de distintas posiciones del espectro, sino también bregando por instalar en el Congreso una “agenda federal” que repare las inequidades que las políticas centralistas de sucesivos gobiernos nacionales han infringido sistemáticamente al interior.

Y en el centro de esa agenda está el Boleto Federal, proyecto que ayer la senadora nacional Alejandra Vigo presentó, en conferencia de prensa, junto al mendocino Alfredo Cornejo y la tucumana Beatríz Ávila.

Durante la exposición, los senadores aseguraron que más del 85 por ciento de los recursos que la nación destina a subsidiar al transporte quedan en la el Área Metropolitana de Buenos Aires, que más del 95 por ciento de los recaudado en concepto de impuestos a los combustibles en todo el país se vuelca en esas jurisdicciones, y que la concentración de subsidios al transporte en el AMBA nunca ha sido mayor que en los últimos dos años.

Luego, durante la parte técnica de la exposición, a cargo de funcionarios de las carteras de Trasporte de Mendoza y Córdoba, éstos explicaron cómo se ha dado el proceso de concentración de recursos nacionales en el Conurbano Bonaerense durante los últimos 20 años, situación que se ha agravado permanentemente.

Así, los especialistas expresaron que el Sistema Integrado de Transporte Automotor creado en 2002 para amortiguar el impacto de las subas de boleto en plena crisis comenzó a deformarse en 2006, cuando se dispuso que el incremento de los costos del transporte que no pudieran ser afrontados por dicho sistema serían compensados serían compensados, sin limitación alguna, por el tesoro nacional, pero únicamente en el AMBA.

A partir de entonces, la situación continuó agravándose para las provincias hasta llegar al escenario actual, en el cual las jurisdicciones del interior apenas reciben el 15 por ciento de los recursos nacionales destinados a subsidiar el transporte.

Más allá de los rigores técnicos del proyecto, que son de gran interés, resulta importante destacar un punto de la exposición en el cual uno de los especialistas pinta de cuerpo entero la situación que por estos días atraviesan las provincias.

“Ahora nos encontramos con que el ministerio de Transporte de la nación, junto con el ministerio de Trabajo de la nación, se sienta en paritarias con el gremio del sector, que es la UTA, arreglan las paritarias para el AMBA, porque se paga con fondos del Tesoro Nacional (…) y luego ese mismo gremio se sienta y reclama igual remuneración por igual tarea, algo que no es cuestionable, el asunto es ¿cómo lo pagamos?”, apuntó Natalio Mema, Secretario de Servicios Públicos de Mendoza.

Roberto Fernández, líder de la UTA Nacional, avisó este miércoles que si en el interior las prestadoras no concedían un aumento del 50 por ciento para los choferes -igual al concedido en AMBA- la semana próxima irían al paro por 72 horas.

El ultimátum de Fernández vuelve a dejar a las provincias en el mismo lugar de siempre, libradas a su suerte, sin respaldo de la nación, y puestas a negociar con parámetros fijados en Buenos Aires, aunque solventados por la Casa Rosada, cuyos recursos provienen en enorme medida de los impuestos que se pagan en el interior.

Sólo por su oprobio una situación tan habitual no deja de resultar chocante.

Quedar por ver si este nuevo reclamo, coordinado por Schiaretti junto a dirigentes de distintas fuerzas políticas para intentar empezar a equilibrar la distribución de los subsidios, llega a buen puerto. Por lo pronto, llega con buen timming, justo cuando el conflicto del transporte expondrá, una vez más, las asimetrías que buscan corregirse.