Marcos Juárez, ¿primer test electoral de Milei?

Los libertarios cordobeses estudian las probabilidades de aventurarse a la única elección ejecutiva municipal del año. Exploran candidatos. Su líder no admitirá papelones.

Por Yanina Passero

El intendente de Marcos Juárez, Pedro Dellarossa, aún no confirma quién será la candidata que representará a Juntos por el Cambio en los comicios locales del domingo 11 de septiembre. En la tarde del lunes, en un acto que encabezó con aliados, reconoció que será una mujer y con esta observación de género redujo la disputa a dos dirigentes de su riñón: la jefa del Concejo Deliberante, Sara Majorel, y su secretaria de Gobierno, Verónica Crescente.

La semana que viene se inscribirá la alianza. Mientras, el macrista continuará con sus cavilaciones entre la dirigente mejor posicionada y la que tiene un mayor consenso entre los miembros de la coalición que debutó en ese suelo en 2014. El anuncio deberá coincidir con el desembarco del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, en el marco de la previa del Mundial de Tango, donde la ciudad productiva es subsede regional.

El presidenciable encontró la excusa perfecta para reanudar su exploración en el distrito más importante del país, bajo el paraguas de la promoción cultural y turística de la gestión de Buenos Aires. Sus conmilitones cordobeses aprovecharán el escenario electoral para pasear sus ambiciones provinciales. Desde el Frente Cívico anticipan que el precandidato Luis Juez prestará especial atención a Marcos Juárez y la semana pasada el ambiguo Rodrigo de Loredo compartió agenda con Dellarossa.

Pero, al parecer, habría más figuras de la primera liga de la política nacional dispuestos a aprovechar la única cita que marca el calendario electoral. El referente de La Libertad Avanza, Javier Milei, delegó su armado presidencial a referentes libertarios de las provincias, en permanente reporte con la mesa chica del economista. La primera prueba fue superada con éxito: los Agustines –Spaccesi y Laje- colmaron las escalinatas del Coniferal en el Parque Sarmiento en la primera visita de Milei como político. Después, el trabajo territorial se fue consolidando con el envión de este verdadero fenómeno de la política, cuya aprobación popular no para de crecer en las encuestas.

Antes de los comicios, el Partido Libertario tenía constituidas 28 juntas políticas en la provincia. Actualmente, trabajan en la formación de casi 100 mesas en distintas ciudades. “El objetivo es tener en el mediano plazo unas 80 juntas promotoras constituidas para apuntalar las candidaturas de no menos de 40 dirigentes libertarios para el 2023. Trataremos de tener presencia y referentes electorales en las 60 ciudades más importantes de Córdoba”, había adelantado Spaccesi a Alfil, semanas atrás.

Ahora, ¿conviene aventurarse en Marcos Juárez con un candidato propio? Esta es la pregunta que intentarán contestar los alfiles de Milei en Córdoba.

“Creo que en Marcos Juárez vamos a hacer una excelente elección. Con la intención de ganar vamos a llevar una lista de excelencia, conformada por gente que proviene del sector privado (…) No manejamos encuestas. Pero nos llegó una de JpC y otra del peronismo que marcan que nuestro espacio mide 15 puntos y 16 puntos. Pero lo más llamativo es que medíamos eso sin anunciar que nos íbamos a presentar en las elecciones de Marcos Juárez y proponer nuestro candidato”, declaró en una radio de esa ciudad el presidente del Partido Libertario de Córdoba.

Seduce a los libertarios la posibilidad de disputar espacios cuando su jefe se muestra imparable en las encuestas, aunque son altos los riesgos por enceguecerse con la estrella del momento que no tiene otro respaldo más que su nombre y, en especial, cuando la gente sabe perfectamente que tiene que elegir un gestor de su vida diaria en la ciudad.

De todas maneras, la búsqueda de candidatos está abierta y, como era de esperarse, la exploración inició en empresarios de la zona. Si las condiciones están dadas, el anuncio se haría antes de fin de mes.

Ahora bien, los libertarios locales saben que la jugada electoral deberá ser aprobada por Milei porque no está dispuesto a hacer papelones y demostrar, antes de tiempo, que la expectativa que genera podría no traducirse en votos. Un concepto que vienen remarcando muchos encuestadores que ponen los pelos de punta al economista.