PRO sale a disputar el voto popular al PJ Capital

Apoyado en referentes barriales organizados, el macrismo inicia un fuerte rastrillaje en los puntos más vulnerables de la ciudad.

Por Yanina Passero

La carrera por la Municipalidad de Córdoba en el 2023 no está despejada. A un ritmo semanal, surgen precandidatos de todas las fuerzas que componen el mapa de partidos cordobés, con especial intensidad, en las coaliciones que disputan el primer lugar del podio en la siguiente ronda ejecutiva.

El festival de lanzamientos anticipados ratifica el gran signo de pregunta que representa el Palacio 6 de Julio. Hacemos por Córdoba apostaría a la continuidad del modelo con Martín Llaryora en la gobernación, mientras que en el distrito que supieron conquistar gracias a la división de Juntos por el Cambio en el 2019 caminan hombres y mujeres, casi, casi, en igualdad de condiciones al juzgar por su desempeño en los sondeos de opinión. Mientras, en la alianza opositora, el radical Rodrigo de Loredo asoma como el mejor posicionado para el tramo, sin embargo, la posibilidad abierta de probar suerte en el plano provincial no hace más que apurar a los aliados a instalarse para llenar la vacante, o bien, quedar bien ubicados para completar la fórmula capitalina.

Este vacío en la ciudad de Córdoba no ha hecho más que intensificar las recorridas de los precandidatos de JpC por los barrios. El jefe del bloque Córdoba Cambia en el Concejo Deliberante, Juan Negri, eligió como herramienta su centro de estudios para elaborar un programa de gobierno. Por el PRO, el pelotón de anotados crece. El presidente de la fuerza, Javier Pretto, fue el último en apuntarse, por ahora, con la expresión de su voluntad de competir y tímidas recorridas por las seccionales para entrevistarse con dirigentes.

Antes, lo había hecho el amadrinado por la titular del espacio a nivel nacional, Patricia Bullrich. El fundador de Primero la gente, desde hace un año enlistado en el PRO, Sebastián García Díaz, explicó en una larga carta dirigida a los afiliados las razones de su postulación y los eje de trabajo que explotaría en una futura gestión municipal. “Como candidato, no me verán sacándome fotos para mostrar que estoy cerca de la gente. Porque lo estoy haciendo desde muy joven. Participé de organizaciones misioneras yendo a los barrios humildes, a asilos y a lugares de necesidad”, anticipó su estilo.

En tanto, la diputada macrista Soher El Sukaria, de lazos estrechos con la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, parece que aprovechará la zona gris que deja el PJ sin el perfilamiento de un sucesor de Llaryora y, al mismo tiempo, la difuminación de los límites entre Hacemos por Córdoba y JpC que tuvo en un rol activo al propio gobernador Juan Schiaretti.

“La referente amarilla se peroniza”, deslizaban desde su entorno para resaltar la importancia que tendrá en la agenda de la precandidata municipal la visita a barrios populares, segmento asociado al aliado Luis Juez y, en concreto, al peronismo.

El gobernador y el intendente han puesto el foco sobre este objetivo a través de un plan de urbanización e integración que alcanza a 100 barriadas. Toda una muestra de que en una ronda ejecutiva que se anticipa reñida el voto popular será pieza codiciada.

El PRO, más asociado con las capas medias y profesionales, tiene bastante trabajo en este frente. De la mano de una organización filo peronista, El Sukaria ya inició su operativo de instalación en este segmento electoral.

No es la primera vez que Fuerza Nacional trabaja para dirigentes amarillos. Cobraron notoriedad cuando el entonces concejal Abelardo Losano se había auto asignado la misión de consolidar la pata peronista del PRO. Para esta oportunidad, guiarán a El Sukaria en sus visitas a las familias más vulnerables de la ciudad.

En estas recorridas por las seccionales ya se perfilan los ejes de su propuesta y el contenido emocional que buscará imprimirle. “La ciudad de Córdoba necesita una gestión con más sensibilidad, con mayor enfoque en el vecino, en el trabajo cuadra a cuadra. La prioridad y el foco deben estar puestos en los vecinos, todo el tiempo, todos los días”, aseguró.

Y resaltó: “La falta de alumbrado público en calles que desembocan a las avenidas es una invitación al arrebato. No alcanza con poner Leeds donde todos lo ven; hay que gestionar de igual manera para el vecino que vive al fondo como para el que vive adelante”.