Pensiones por invalidez para todos: ¿cuánto cuestan al día de hoy?

Entre 2001 y el año pasado hubo un crecimiento atípico en el número de beneficios no contributivos que se otorgaron (en especial entre 2009 y 2014). Se pasó de 76.000 a más de 1 millón (del 0,2% de la población argentina al 2,4%).

Entre 2001 y fines del año pasado hubo un crecimiento atípico en el número de beneficios no contributivos que se otorgaron (en especial entre 2009 y 2014). Se pasó de 76.000 a más de 1 millón (del 0,2% de la población argentina al 2,4%). Los datos se desprenden de un informe de la consultora Idesa.

El hecho de que haya habido un aumento tan pronunciado sin haber mediado ninguna catástrofe natural ni una guerra, parece indicar que hubo discrecionalidad y fraude, según señala el reporte. Más aún cuando provincias con estructuras de población similares tienen porcentajes de beneficiarios tan dispares, llegando algunas al 8%, y habiendo municipios en los cuales se llega al 38%.

Idesa indica que el mecanismo de asignación posibilitaba que se falseen datos y el gobierno hacía poco por detectar casos irregulares. Estos beneficios se tramitan en el Ministerio de Desarrollo Social nacional y para obtenerlos se requiere de un Certificado en un hospital público.

A partir de 2016, los controles se reforzaron y el número de beneficiarios dejó de crecer lo que tiene dos implicancias directas según la consultora: perpetúan la pobreza: debido a que son incompatibles con un empleo formal, condenan a sus perceptores al asistencialismo para toda su vida y suman presión al sistema previsional.

“Aunque no son el principal factor que explica el déficit previsional, su magnitud no es minúscula (representan el 10% de la recaudación de aportes y contribuciones) y sus efectos se extienden a largo plazo”, describe. Otra forma de cuantificar su impacto es que, para financiar una pensión por invalidez, se necesita de los aportes jubilatorios de más de dos trabajadores.

Sobre ese punto, hay que recordar que el viernes pasado -sin previa consulta con el Ministerio de Economía-  el interbloque del Frente de Todos (FdT) en el Senado de la Nación presentó un proyecto de ley que establece un plan de pago de deuda previsional dirigido a aquellos trabajadores que no alcanzan a cumplir con los años de aportes necesarios. La iniciativa fue elaborada por el ala kirchnerista de la bancada y, según aseguraron sus autores, tendrá un impacto fiscal “casi nulo”.

La propuesta kirchnerista apunta a regularizar la situación previsional de aquellas personas en edad jubilatoria y prejubilatoria que no alcanzan a cumplir con los 30 años de aportes para incorporarlas al sistema jubilatorio. Este universo de trabajadores, para acceder al beneficio, debería anotarse en un registro y abonar los períodos faltantes hasta diciembre de 2008 mediante una modalidad de pago en cuotas que serían descontadas de manera directa del haber jubilatorio que obtenga por este programa.

La iniciativa, que comenzará a debatirse prontamente en la Comisión de Trabajo y Previsión Social, no fue consensuada con el Ministerio de Economía. “Este proyecto tiene que ver con una preocupación urgente que tienen que ver con 500.000 personas que no van a poder jubilarse por cuestiones ajenas a su voluntad, por situaciones estructurales, cuestiones socioeconómicas o problemas del mercado laboral de nuestro país. Son personas que no pudieron cumplir con sus 30 años de aporte. La inclusión previsional es un compromiso que tomó este gobierno, es parte de la agenda del gobierno y del bloque del Frente de Todos. Presentamos este plan de pagos para que lo discutamos entre todos. Obviamente que los números que tenemos los consultamos con el Anses pero es una iniciativa del interbloque del Frente de Todos que tiene un mínimo costo fiscal”, enfatizó Anabel Fernández Sagasti, una de las autoras.

La senadora recordó que hoy existen dos requisitos en la Argentina para poder jubilarse: la edad -65 años en el caso de los hombres y 60 en el de las mujeres- y los 30 años de aportes. “Es decir que para hacerlo hay que llegar con una robusta trayectoria cumplida de trabajo registrado”, planteó.

“Todos sabemos que los que este año y el que viene cumplirían 60 y 65 años han atravesado vastas crisis socioeconómicas y de mercado laboral. Han atravesado la dictadura, la hiperinflación, los picos de desocupación. Por lo tanto se hace muy dificultoso”, agregó.