Transporte: Titarelli se propuso enterrar a la competencia

El presidente de la SATRC salió a despotricar contra las empresas que le pelearán la licitación del servicio. Pese a las críticas y marchas en su contra, la actual prestataria del servicio de transporte público aspira a seguir manejando los colectivos de la ciudad como lo hace desde hace más de 70 años. El Ejecutivo sigue instando a que el proceso tenga la mayor cantidad posible de oferentes.

Por Gabriel Marclé

Julio Titarelli, presidente de la SATRC.

El próximo 30 de mayo vence el plazo para que las empresas interesadas en participar de la histórica licitación del transporte público de colectivos presenten sus propuestas. Hasta el momento, tres empresas se inscribieron en la instancia previa, por medio de la compra del pliego: SolBus, de Villa Mercedes, provincia de San Luis; TransBus, de Villa María; y, por supuesto, la Sociedad Anónima de Transporte Río Cuarto, actual prestataria. Por esta razón, ayer la firma local salió a marcarle la cancha a sus potenciales competidores.

Durante una entrevista brindada al programa Así Son las Cosas en la Radio, emitido por FM Gospel, el presidente de la SATRC, Julio Titarelli, dejó en claro su intención de continuar prestando el servicio en la ciudad. Lo que llamó la atención fueron las formas que utilizó para hacerlo: si bien destacó los valores de su empresa, su estrategia se centró en echarle tierra la competencia. El “trash talk” (como denominan en Estado Unidos al “hablar mal” de alguien o algo) del empresario le puso calor a la previa de la licitación que llegará en junio.

Tras ser consultado por las empresas de transporte interesadas en hacerse con el servicio en la ciudad, Tirarelli dedicó algunas frases sugerentes. “La empresa de Villa María es conocida. Es mucho más chica. Allá tienen un boleto a $80, donde el usuario paga $60”, dijo. Apelando a la capacidad operativa y al bolsillo de los usuarios, el empresario echó la primera palada de tierra contra la competidora TransBus, que si bien ha comprado el pliego todavía no ha ofertado.

Pero la segunda fase de su intento por enterrar a los potenciales ofertantes apuntó directo contra la empresa SolBus, actualmente a cargo del transporte en la localidad puntana de Villa Mercedes. “Si se ponen a buscar un poco las redes sociales y medios de allá, sabrán lo que es”, lanzó Titarelli, quien luego agregó: “Es una empresa que tiene muchas quejas, como la utilización de colectivos no autorizados”.

Sus palabras rebotaron en diferentes ámbitos, especialmente en la Municipalidad de Río Cuarto. Días atrás, el secretario de Servicios Públicos, Marcelo Bressan, había declarado que la intención del Ejecutivo era contar con la mayor cantidad de ofertas posibles. El aliento a la competencia habría provocado que el jefe de la SATRC haya decidido poner tercera y salir a correr la carrera por la licitación a toda marcha.

Titarelli se defendió

Así como la SATRC apretó el acelerador cuando el Ejecutivo promovió la participación en el proceso licitatorio, otro elemento que influyó en el hambre competitiva del empresario fue el creciente reclamo de los usuarios de transporte por el recorte de líneas y frecuencias que permaneció desde el comienzo de la pandemia hasta hace algunas semanas. 

Hace unos días, Titarelli fue blanco de los cánticos que surgieron de la protesta de universitarios pedían por “el fin del monopolio de la SAT”. Respecto a las críticas, el empresario aseguró que “el servicio que se está prestando en Río Cuarto es el mismo que se tenía en noviembre de 2019”. En todo momento se defendió de los reclamos que persisten entre la comunidad universitaria y algunos gremios aparentemente fogueados por la intervención de espacios opositores.

Por otro lado, el empresario también defendió el pliego que definirá la licitación del servicio. Afirmó que “vamos a respetar a rajatabla lo que dice el pliego y presentaremos una propuesta acorde”. Además de las críticas dirigidas a las empresas competidoras, la SATRC intentó transmitirle a la Municipalidad que la suya será una oferta difícil de rechazar.

En ese sentido, el empresario aseguró que este pliego plantea una mejoría considerable del servicio y que será “totalmente diferente al que se presta actualmente. Cabe destacar que el primer contrato que se firmará en los próximos meses solicita la puesta en marcha de 55 unidades funcionales, la implementación de centros de transbordo, entre otras condiciones.

Las señales y guiños de Titarelli a la licitación de muestra que esta sería la herramienta que el utilizará para limpiarse de la acusación que recae sobre una empresa que nació como cooperativa en 1950 como y que cumplirá 72 años ininterrumpidos de servicio mientras se el Ejecutivo define el destino de los colectivos.