La coparticipación en abril siguió alta

El crecimiento real de ese mes fue del 4% interanual. La variación está muy por encima a la observada en marzo (1,5% real) y próxima a la de febrero (4,2% real). Para Córdoba la mejora fue del 4%, en la mitad baja de la tabla.

En abril los envíos por coparticipación y leyes complementarias alcanzaron los $436.047 millones para el consolidado de provincias más CABA, frente a $265.459 millones correspondientes a abril del año anterior. Es un incremento nominal del 64,3%, lo que se traduce en un crecimiento real del 4% al descontar la inflación del período. La variación está muy por encima a la observada en marzo (1,5% real) y próxima a la de febrero (4,2% real).

En abril el listado quedó así: CABA lideró la tabla con 8,3%; Santa Cruz, 5,2%; Catamarca, 5,1%; La Rioja, 4,9%; San Juan, Jujuy y San Luis, 4,6%; Formosa, Chubut y Tierra del Fuego; 4,5%; Santiago del Estero, La Pampa y Tucumán, 4,4%; Mendoza, Chaco y Río Negro, 4,3%; Entre Ríos, 4,2%; Salta, 4,1%; Córdoba, 4%; Misiones, 3,9%; Corrientes, Neuquén, 3,8%; Santa Fe, 3,5% y Buenos Aires, 2,8%.

Un trabajo del Iaraf, dirigido por Nadín Argañaraz, al considerar la performance en cada jurisdicción, se observa que solo cuatro exhibieron tasas reales por debajo del 4% que corresponde al consolidado: Misiones (3,9%), Corrientes (3,8%), Neuquén (3,8%), Santa Fe (3,5%) y Buenos Aires (2,8%). Precisamente debido al gran tamaño de estas dos últimas y su importancia relativa en las transferencias automáticas (concentran entre ambas el 31,3% de las mismas), es que el crecimiento para el grupo se acerca más al límite inferior que al superior.

La amplitud de estos envíos para el mes de abril fue atípicamente alta, del orden de 5,5 puntos porcentuales entre CABA que encabezó el ranking (8,3%) y Buenos Aires que ocupó el último lugar (2,8%). En este punto hay que señalar dos cuestiones. Por un lado, hay que mencionar que CABA no solo encabezó el ranking, sino que además se encontró 3,1 p.p. por encima de Santa Cruz, que ocupó el segundo lugar.

Esto se explica en buena medida, debido a la ley de financiamiento educativo que luego de no verificar envíos durante los dos primeros meses del año, en marzo y abril se restauró con valores que compensaron lo ocurrido en el primer bimestre. Por otro lado, se revirtió la tendencia que se venía observando los últimos tres meses, en los que Buenos Aires encabezaba el ranking.

En el primer cuatrimestre del año, las transferencias automáticas alcanzaron los $1.544.247 millones, un 59% más respecto al mismo período del año anterior en el que los envíos habían ascendido a $971.127 millones. De este modo, al descontar la inflación de cada uno de los meses del período, se verificó un crecimiento real del orden del 3,1%. Dicho crecimiento fue generalizado en todas las jurisdicciones, con tasas que van desde 2,3% para Neuquén, hasta el 4,3% para CABA.

El informe indica que es posible comparar los envíos automáticos recibidos por el consolidado en el primer cuatrimestre del corriente año, con los enviados los últimos 13 años en el mismo período. Esa comparación se realiza en términos reales, expresando todo en pesos constantes de abril del 2022. De ello surge que en el 2022 se alcanzó un máximo ($1.682.271 millones constantes), que supera en $108.842 millones constantes los niveles existentes en el 2019, último año pre-pandémico ($1.573.429 millones constantes).

Hay que recordar que la Corte Suprema de Justicia les otorgó a los gobiernos nacional y de la Ciudad de Buenos Aires un nuevo plazo para seguir negociando el traspaso de fondos para financiar la Policía porteña, discusión que comenzó cuando la Nación le quitó a la Ciudad un porcentaje de su coparticipación. El pedido de la prórroga se había realizado después de la última reunión entre las partes, el miércoles 20 de abril, en una carta en la que todos los jueves fueron actualizando sobre los avances o retrocesos de la negociación.

La nueva fecha límite es el 11 de este mes y, hasta ese momento, tendrán la posibilidad de cerrar un acuerdo en el monto de los fondos que deben transferirse, el punto clave de la negociación y en el que aún hay una distancia grande.