HpC defiende modificación a contrataciones (desmiente a JpRC)

El llamosismo niega que las modificaciones aprobadas en la última sesión abran la puerta a la “pérdida de transparencia” o se dé vía libre a contrataciones directas por montos mayores.

Por Julieta Fernández 

Pablo Antonetti y Juan Manuel Llamosas

“Esto no le libera las manos a nadie y mucho menos evita los  controles. Esto se lleva a cabo por medio de una subasta electrónica. No deja librado nada a la voluntad de nadie de la gestión para que alguna persona o empresa preste un servicio”, señalaba tajantemente Guillermo Natali, jefe de bloque oficialista al finalizar la última sesión ordinaria que tuvo lugar en la vecinal San Pablo. Allí, el oficialismo aprobó modificaciones a la ordenanza que regula los concursos de precios para la ejecución de obra pública o servicios.

Otro de los planteos polémicos de la última sesión había sido lo expresado por el jefe de bloque de Juntos por Río Cuarto, Gonzalo Parodi.  El edil aseguró haber recibido un chat de un empresario que advirtió que en grupos de Whatsapp (conformados por empresarios locales) se deslizó que algunas obras del Presupuesto Participativo se asignarían “a dedo”. “Si tienen elementos que los hagan dudar de la asignación de una obra, que se presenten a la Justicia o requieran la información de manera formal. Es difícil opinar sobre supuestos mensajes o chats”, aseguraron desde la mesa chica del Ejecutivo. 

La modificación de la ordenanza 835/94 implicó un aumento en la cantidad de unidades valor índice de compras. La oposición considera que ‘se tomó la inflación de Venezuela’ a partir de modificar los montos del 2019 al 2022. “Se aumentó casi un 600% desde entonces y nos da la sensación de que es una estrategia para que, de acá a la elección provincial, el Municipio pueda disponer de recursos para obras sin tener las mismas exigencias y transparencia que tienen las licitaciones públicas”, había señalado el concejal de JpRC, Marcos Curletto en el marco de la última sesión legislativa.

Desde el Ejecutivo aseguran que lo aprobado no incide directamente en lo que respecta a contrataciones directas pero desde la primera minoría insisten en que “no hay mecanismo más transparente que la licitación”.  En ese punto, aseguraron que el concurso de precios sería una modalidad intermedia, que no llega a ser como una contratación directa pero que tampoco garantiza la misma transparencia que un llamado a licitación. El bloque HpC sustentó su postura a partir del mecanismo de subasta electrónica mediante el cual se lleva adelante el mecanismo de concurso de precios.

“En algunos casos, los tiempos que demanda la licitación y los costos que se pusieron al inicio del proceso pueden terminar siendo superados al final del mismo e imposibilitar al adjudicatario a llevar a cabo la obra o servicio”, señaló Natali luego de las críticas de la oposición que deslizaban que las fundaciones del Estado Municipal (con potestad de ejecutar contrataciones directas a partir de su estatuto) se podrían “hacer un festín” a partir de estas modificaciones (apelando a la polémica del bar saludable en Centro 11).  “La ordenanza deja en claro que se refiere a concursos de precios y no contrataciones directas”, señalaron de manera contundente desde la mesa chica del Ejecutivo. 

Originalmente, el DEM (Departamento Ejecutivo Municipal) había planteado que, en relación a los concursos de precios, las operaciones no superen el importe de hasta 600 unidades Valor Índice de Compras y, en los casos particulares (como la compra de medicamentos, equipos de informática, contrataciones de obras públicas por terceros contratistas y materiales de construcción de obra pública) no se supere el importe de hasta 1200 unidades Valor índice de Compras. La modificación final resultó en 800 unidades Valor Índice de Compras y 1600 para esos casos particulares respectivamente. Desde la primera minoría consideraron que esta modificación del artículo 1 (en cuanto a cantidad de unidades) respondería a que, para modificar el propio valor índice de las unidades, se precisaría de una doble lectura (al implicar una modificación del presupuesto). 

 

La respuesta de Antonetti

El secretario de Economía aseguró que la modificación aprobada la semana pasada no tendrá incidencia alguna en los mecanismos de contratación que puedan realizarse desde las fundaciones del Estado municipal. “Es para dar mayor celeridad a los concursos de obras públicas menores y se dejan libradas las licitaciones públicas a lo que sea superior a 48 millones de pesos, considerando un contexto inflacionario como en el que estamos”, afirmó Pablo Antonetti en diálogo con Alfil.

Actualmente, el valor índice de las unidades es de 30.000 pesos para concursos de precios e incluso montos de algunas contrataciones directas. “Con esta modificación, estamos lejos de habilitar contrataciones directas con el tope aprobado. Esto modifica únicamente los concursos de precios, que tienen compulsa pública y una subasta electrónica que garantiza la transparencia del mecanismo. Las contrataciones de las fundaciones están fuera de las modificaciones de esta ordenanza que se aprobó. Ellas tienen sus propios mecanismos”, afirmó Antonetti.