CONSEJO DE LA MAGISTRATURA. Juez presentó un per saltum para que intervenga la Corte

El lunes apeló, pero ahora recurrió a la Corte. Argumenta que es un caso de mucha gravedad institucional

Luis Juez sigue lidiando por ingresar al Consejo de la Magistratura, y por eso ayer presentó un per saltum ante la Corte Suprema de Justicia. La batalla judicial tiene consecuencias políticas en Córdoba, porque la nacionalización de su protagonismo es lo que más le sirve para sostener su imagen pública y, con ello, las aspiraciones de convertirse en el candidato a gobernador de Juntos por el Cambio en 2023.

En Juntos por el Cambio de Córdoba, Juez disputa la candidatura a gobernador con el radical Rodrigo de Loredo, ganadores ambos de manera rotunda en las elecciones de noviembre pasado, para senador y diputado nacional, respectivamente. Al jefe del Frente Cívico, el juego nacional, enfrentándose directamente con Cristina Kirchner, y resultando víctima de sus maniobras antirepublicanas, es muy útil para consolidar sus pretensiones para el año que viene.

El conflicto por el Consejo de la Magistratura se desató por la decisión de Cristina Kirchner de mandar dividir el bloque oficialista para quedarse con la silla de la mayoría y el de la segunda minoría. La oposición advirtió que es una escisión artificial que solo busca burlar el derecho para controlar un espacio más en el organismo que designa los jueces.

Ahora, la Corte Suprema debe resolver si acepta el recurso planteado por Luis Juez, y si lo hace, entonces fallar sobre el contenido.

La presentación de Juez fue acompañada por la firma del senador macrista Humberto Schiavoni, quien había sido designado como suplente del cordobés. Ambos ya habían apelado ante la Cámara, pero para ganar tiempo ahora fueron con un recurso directo ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación

El planteo de Juez –presentado por el abogado constitucionalista Pablo Manili- sostuvo que el caso “conlleva una notoria gravedad institucional, al privar a una minoría parlamentaria del derecho que le otorga una ley federal reglamentaria del artículo 114 de la Constitución Nacional, y por ende de privarnos a los actores de nuestro derecho subjetivo de ser designados consejeros (titular y suplentes) en el Consejo de la Magistratura”.

Manili expresó que el recurso interpuesto tiene por objeto que la Corte Suprema “resuelva definitivamente en virtud de encontrarse reunidos los requisitos legales para la procedencia del mismo, y en consecuencia haga lugar a la acción pretendida”. “Consecuentemente, solicitamos que se declare admisible el recirsp extraordinario por salto de instancia y que, en virtud de ello, se revoque por contrario imperio la sentencia recurrida”, agregó.

El sábado pasado, el juez en lo contencioso administrativo federal Pablo Cayssials había rechazado el amparo presentado por Juez. “No se encuentra controvertido el hecho de que, conforme lo normado por el Reglamento de la Cámara de Senadores de la Nación, los miembros de dicho cuerpo tienen la facultad de organizarse en bloques de dos o más miembros, de acuerdo a sus afinidades políticas”, expresó Cayssials. La debilidad de la resolución del juez es, precisamente, que la división realizada por los kirchneristas fue artificial, y no según sus afinidades políticas, porque incluso días después se mostraron todos juntos en una reunión.

Sin prudencia 

En declaraciones a al portal de noticias MdZ, Juez dijo que “estamos frente a una situación que ha superado cualquier límite de la prudencia, la racionalidad y la institucionalidad. Estamos ante una mujer con muchísimo poder y muy poco instrumento institucional que la frene. No respeta absolutamente nada y se lleva puesto todo. Es muy complejo. Hay que ver quién se anima a ponerle un límite a una mujer que cree que no tiene que tenerlo. Es mucho más complejo que una cuestión institucional”.

Para Juez, “este Gobierno no está buscando la independencia de la Justicia, sino la resolución de las causas de Cristina Fernández de Kirchner. La discusión de la justicia, la independencia, objetividad, calidad y la excelencia no es lo que está buscando este gobierno. Sí es un tema que deberíamos discutirlo y plantearlo, pero no es lo que está buscando este gobierno”.

Finalmente, advirtió que “subestimar la capacidad que tiene el peronismo para reinventarse, rearticular, utilizar los recursos del aparato del Estado en procesos electorales es un acto de pecado imposible de volver a cometer”. “El peronismo funciona como una terrible maquinaria electoral y cuando se trata de elecciones, y de la disputa del poder, esa maquinaria funciona de manera que supera cualquier límite ético, freno inhibitorio y conducta de imprudencia”.