Boleta Única: schiarettistas apuestan a versión de BUS cordobesa

Mañana es la sesión especial en Diputados en la cual la oposición buscará tratar la boleta única de papel para las elecciones nacionales del año que viene. Córdoba Federal quiere un modelo como el que se usa en Córdoba.

Por Bettina Marengo

La oposición al gobierno nacional jugará mañana la carta política de la sesión especial en Diputados para impulsar la Boleta Única de Papel para las elecciones del año que viene, y el bloque Córdoba Federal buscará defender las características de la Boleta Única de Sufragio (BUS) que se usa en Córdoba.

El impulso legislativo a la boleta única para reemplazar la tradicional boleta papel por partidos políticos fue uno de los temas fuertes que se trataron en la reunión entre el gobernador Juan Schiaretti, la senadora Alejandra Vigo, y seis de los ocho miembros del Interbloque Federal donde están los tres cordobesistas: Carlos Gutiérrez, Natalia de la Sota e Ignacio García Aresca. Para la sesión especial, la oposición unida (Juntos por el Cambio, Interbloque Federal y otros sectores) reuniría los 119 diputados del  quórum, pero no lograría la mayoría de dos tercios necesaria para la aprobación del proyecto sobre tablas (sin dictamen de comisión). El ultraderechista Javier Milei anunció su apoyo al proyecto, algo entendible porque la boleta única beneficia electoralmente a espacios con poca presencia territorial, y por lo tanto con dificultades para fiscalizar, problema que también se le presentaría a un eventual armado alternativo de los federales del andarivel del  medio.

El proyecto schiarettista de Boleta Unica entró fuera de término a la cámara baja, de hay media docena de iniciativas en danza, incluso de los compañeros de interbloque de los mediterráneos. Sin embargo, los diputados que responden al Panal se disponen a defender, en el recinto o eventualmente en comisiones, los criterios de su propia iniciativa,  que se basa en la experiencia cordobesa de la ley 9571 que empezó a regir en las elecciones provinciales del 2011. “Hay diferencias técnicas que no cambian el fondo”, indicaron desde el bloque. Por ejemplo, Córdoba Federal pretende que la boleta nacional única que se apruebe sea realmente única, de modo que no haya una papeleta para los cargos nacionales (presidente y legisladores nacionales) y otra para los parlamentarios del Parlasur.

A diferencia de la BUS cordobesa, la papeleta única que se usa en la provincia de Santa Fe no es estrictamente una boleta única, ya que hay una por cada cargo en disputa (una para diputados, otra para senadores y otra para gobernador, es decir que son tres boletas “únicas”). En línea “modelo Cordoba”, Córdoba Federal impulsará su propio diseño, grande pero único, donde a los cargos nacionales y del Parlasur se les pueda pegar los cargos provinciales y municipales en disputa, según sea el caso, por imperio de la ley de simultaneidad electoral.

Este sería un punto amigable para con el PJ cordobés si, como aventuran algunos altos dirigentes del oficialismo que avizoran tormentas en el horizonte electoral de Hacemos por Córdoba, Schiaretti decide presentar una precandidatura presidencial para las PASO (que son en agosto) y la Provincia y el municipio capitalino llevan las elecciones para gobernador e Intendente de la ciudad de Córdoba a esa misma fecha, para aprovechar la tracción nacional del gobernador.

Una jugada que deslizan como posible incluso si la Boleta Unica de Papel nacional no prospera en el Congreso. En el entorno del intendente Martin Llaryora hay quienes deslizan que el voto partidario individual serviría a los mismos fines, ya que la Provincia podría adoptar el Código Electoral  Nacional por la ley de simultaneidad electoral y utilizar el envión del mandatario en la vieja boleta por partido. La última opción del oficialismo, aclaran. Por ahora, todas especulaciones.

Otra característica de la BUS cordobesa es la inclusión del controvertido casillero de voto  lista completa con foto del candidato a  gobernador (en el caso de la provincia) que los objetores entienden atrae artificialmente al elector para que vote todo el tramo, sin cortes. Cuando se discutió el diseño final de la BUS cordobesa, sectores de la oposición reclamaron que la foto del  candidato a gobernador acompañe el casillero del “voto para gobernador” y no el “voto lista completa”, pero el planteo no prosperó.