Tras la charla con AF, intendentes alientan organización del FdT

Por Bettina Marengo

La charla de casi dos horas con el presidente Alberto Fernández dejó con ganas de hablar de política y de elecciones a los intendentes y jefes comunales cordobeses del Frente de Todos que asistieron al predio de Camioneros el viernes pasado, en el marco de la segunda visita oficial del mandatario a la provincia. Es posible, según la propuesta que salió ahí mismo, que se reúnan en dos semanas en La Para, con el intendente Carlos Guzmán como anfitrión.

El reclamo de visibilidad del oficialismo nacional  y de institucionalización del Frente de Todos en Córdoba, como se avanzó en la provincia de Buenos Aires, fue uno de los puntos que plantearon el centenar de caciques territoriales que participaron en una cita que causó irritación en el Panal. Segmentados como en la interna del FdT, hubo tropa de la diputada cristinista Gabriela Estévez y de los albertistas Carlos Caserio y Martin Gill, quien juega en tándem con el convocante Gabriel Katopodis, el hombre que es miel para los jefes comunales ávidos de obras.

Para la mesa chica del gobernador Juan Schiaretti el encuentro en Camioneros fue un punto difícil de la visita de AF a Córdoba, porque temían un acto político donde las figuras más antischiarettistas del espacio, como Caserio y todo el arco no peronista, tuvieran plafón presidencial para criticar al gobernador en sus propias narices. El rol organizativo de Gill en esta parte de la agenda presidencial, con sus cincuenta intendentes (algunos consolidados, otros no tanto), y el hecho de que no fuera un acto sino un “encuentro  de cercanía”, bajó la ansiedad del oficialismo provincial. El hombre de Villa María recompuso sus relaciones con Hacemos por Córdoba e intentará ir por dentro del PJ en las elecciones provinciales del 2023, para lo que está pensando en formalizar el gillismo como espacio propio, un paso que le vienen reclamando muchos caciques territoriales. Sin embargo, pese al pedido  de su gente, hasta el momento, el exsecretario de Obras Públicas no armó bloque separado del  PJ en la Mesa Provincia-Municipios. En el FdT algunos creen que será Caserio con su grupo de intendentes punillenses  (a un par llevó la semana pasada a oficinas  nacionales) quien pateará el tablero y promoverá un lugar para los suyos en la Mesa. “Si (Daniel) Salibi está casi solo y tiene bloque, bien puede tener Caserio”, es el argumento, en referencia al intendente de Mendiolaza, que se fue del bloque radical y armó el Mucora.

En cualquier caso, fue Gill quien salió a replicar a la vocera presidencial Gabriela Cerruti, quien criticó la gestión de Schiaretti por los números de la pobreza y la desocupación en el conglomerado urbano Gran Córdoba. “Son manifestaciones personales”, señaló en una nota con la radio Cadena 3. “Ninguna de las expresiones de nadie me parece que tapa o distorsiona lo que ha sido esta visita. En cuanto a las manifestaciones de la vocera sobre la pobreza, más que echarse culpas, hay que abocarse al  camino de las soluciones», remarcó.

El propio presidente, que tuvo sus temores por eventuales reproches públicos del gobernador cordobés por la política económica nacional, se mantuvo en la corrección institucional y se cargó sobre los hombros la inquina anti K del cordobés. Durante la charla circular con los intendentes  y dirigentes del FdT (el formato es consejo del asesor catalán Antoni Gutiérrez Rubí), fue quien más habló, pero antes se encargó de agradecer la presencia de Schiaretti y del intendente capitalino Martín Llaryora tanto en la visita a la automotriz Nissan como en el recorrido por la planta de tratamiento de líquidos cloacales de Bajo Grande. Allí pidió a los presentes que lo ayuden a que el gobierno nacional se reencuentre con los ciudadanos de la provincia porque “el gobierno nacional hizo mucho por Córdoba y no se conoce”. Lo demás se sabe. Hablaron brevemente Caserio, Estevez y Gill, y mantuvieron silencio los ministros nacionales Katopodis y Matias Kulfas, de Desarrollo Productivo, ambos de línea Alberto. “Alberto habló mucho, pero nos quedamos con ganas de hablar  de lo electoral, que fue muy breve. Pidió que lo ayudemos, que no aflojemos, admitió que la inflación es un problema pero destacó lo logrado por la macro economía y sostuvo que el 2023 no está perdido”, comentó un intendente que habló con este diario.