Convocante marcha contra la SATRC (sin la CGT ni el rectorado)

La movilización de los universitarios llegó a las puertas de la Municipalidad, aunque sin el apoyo de agrupaciones históricamente vinculadas al reclamo del transporte público. El rector Rovere se bajó de la marcha horas antes de su realización. Desde el Ejecutivo señalaron que hubo un “sesgo opositor”.

Por Gabriel Marclé

Estudiantes y docentes de la UNRC marcharon en el centro de la ciudad, llegando incluso a las escalinatas del Palacio de Mojica. Las consignas de la movilización apuntaron contra la SATRC y el Gobierno municipal.

Tal como se lo venía anticipando desde mediados de abril, ayer por la tarde se concretó la marcha en protesta del recorte de líneas, la falta de frecuencias y en pedido de mejoras para el servicio de Transporte Público que presta la Sociedad Anónima de Transporte de Río Cuarto (SATRC). Las agrupaciones estudiantiles generaron una importante convocatoria pese a no contar con el apoyo y el despliegue de otros años.

Los gremios de trabajadores más importantes de la ciudad y las autoridades fuertes de la Universidad Nacional de Río Cuarto pegaron el faltazo al reclamo que hasta hace unos días amenazaba con poner al Ejecutivo municipal entre la espada y la pared. Pese a esto, la marcha avanzó hasta las escalinatas Municipalidad, generando incomodidad en el Ejecutivo municipal.

A simple vista, el hecho guardó similitudes con movilizaciones que se realizaban en otras épocas, más precisamente durante la gestión del intendente Juan Jure. La gestión Llamosas no había tenido registro desde la movilización en contra del masivo cesanteo de contratados en el inicio de su primer mandato. Más de cinco años después, las puertas del Palacio de Mojica volvieron a vibrar con el ruido de la protesta social.

Los estudiantes fueron acompañados por distintas agrupaciones políticas, principalmente de la primera línea opositora a la gestión de Juan Manuel Llamosas que pusieron ribetes electoralistas a un hecho que surgió del reclamo genuino de los universitarios. Por esta razón, el oficialismo culpó a Juntos por Río Cuarto de haber fogueado la convocatoria. “La marcha tuvo un sesgo opositor inocultable. Hay muchos que intentan sacar rédito de esta maniobra utilizando a los estudiantes para tener vigencia”, lanzaban.

Bajas

Aunque se trató de una movilización convocante, los organizadores lamentaron la falta de acompañamiento de algunos sectores que hubieran dado un mayor vuelo al reclamo. Pese al asueto académico y administrativo de la UNRC, el rector Roberto Rovere, confirmó que no participaría de la marcha e incluso dio lugar a los planteos de la SATRC.

En una entrevista que brindó al programa Así Son Las Cosas de FM Gospel, Rovere repitió letra por letra los argumentos y pedidos que la empresa le había manifestado en una carta enviada al rectorado el viernes por la tarde.

Su mirada planteaba una mirada que no ponía a la SATRC como villana y que se distanciaba de la postura “pro marcha” que había adoptado el Consejo Superior hace un par de semanas, donde además declararon asueto académico y administrativo. Pero el aviso sobre la hora hizo que las agrupaciones insinuaran la existencia de presiones del Ejecutivo para frenar (o apaciguar) la participación de la UNRC en la marcha.

El impacto de esta ausencia fue tema de conversación en la marcha, pero no fue la única. El curso de la protesta cargó mucho contra la ausencia de la CGT local y los gremios que la integran. Si bien estuvieron presentes los dirigentes de la Asociación Gremial Docente y ATURC, los comentarios apuntaban contra Ricardo Magallanes (secretario general de la CGT en Río Cuarto) y otros dirigentes que supieron aliarse con movilizaciones de este tipo.

Diferencias

La última marcha hacia el Palacio de Mojica en protestas vinculadas al servicio de transporte ocurrió en 2015. En aquel momento marcharon muchos de los que hoy integran el Ejecutivo municipal, por entonces integrantes de la oposición que cuestionaban a la SATRC y también al intendente Jure. Claro que esta contradicción o cambio de bando fue marcada ayer por los “sobrevivientes” de aquella convocatoria.

El oficialismo no se quedó atrás y respondió centrándose en la futura licitación del servicio. “Ayer protestamos, pero hoy somos los que se animaron a dar el paso hacia un hecho que será histórico para el servicio en la ciudad. Terminamos con décadas de cheques en blanco”, señalaba un integrante de la gestión municipal, respondiendo a los cuestionamientos.

Justo en este día de conflicto, el Ejecutivo eligió comunicar que tres empresas compraron el pliego para participar del proceso, entre ellas la SATRC. El anuncio generó ruido en la marcha y se espera que continúe repercutiendo en la agenda de los universitarios, con nuevas acciones que podrían tener lugar durante la semana.