Transporte: SAT se defiende previo a la marcha en su contra

La empresa se propuso “estacionar el bus” y marcarle el terreno a la protesta que diferentes agrupaciones realizarán en la tarde de hoy. En la Municipalidad de Llamosas toman con precaución los efectos de una movilización que -anticipan- será masiva: la oposición irá a raspar y la UNRC declaró asueto para que puedan asistir a la marcha.

Por Gabriel Marclé

Julio Titarelli y Juan Manuel Llamosas

Hace exactamente una semana, la Municipalidad de Río Cuarto y la Sociedad Anónima de Transporte de Río Cuarto (SATRC) confirmaron el retorno de líneas de colectivos que se suspendieron durante la pandemia con el fin de responder al reclamo de algunos sectores, entre ellos el representado por los estudiantes universitarios, y frenar la manifestación que se programó para hoy. Sin embargo, la maniobra no logró sus cometidos e incluso generó un latigazo en contra de la Municipalidad, que hoy tendrá a sus rivales marchando en la calle.

“La marcha sigue en pie”, anunciaban desde una de las agrupaciones estudiantiles que promovieron la manifestación que se llevará a cabo en el centro de la ciudad desde las 18 horas y que anticipa llegar hasta la Municipalidad con “una convocatoria como la que hace muchos años no se ve”. Como respuesta esto, la SATRC salió a defender “lo suyo” y a marcarle el terreno a los crecientes reclamos de sectores que vienen militando su salida desde hace años.

Por medio de una carta ingresada a la UNRC en la tarde del viernes, la empresa a cargo del servicio transporte público definió “estacionar el bus” para frenar el avance de la protesta. “No podemos parar de considerar que venimos de atravesar los dos años más difíciles de la historia de la que podemos tener memoria”, reza el comunicado, antes de explicar las razones por las cuales se definió recortar líneas en su momento.

Cabe destacar que la comunicación se realizó tras una reunión con autoridades universitarias y el secretario de Servicios Públicos de la Municipalidad, Marcelo Bressan. La carta -que no lleva la firma de su presidente, Julio Titarelli, sino del secretario Marcelo Milanesio y el vice Luciano Aguirre Soneira- estaba dirigida al rector de la Universidad Nacional de Río Cuarto, Roberto Rovere, para “ponerlo al tanto” de lo discutido en ese encuentro.

En ese sentido, los argumentos presentados por los empresarios a la UNRC apuntaron indirectamente contra la postura adoptada por la institución en medio del conflicto. Cabe recordar que el Consejo Superior definió aliarse con el reclamo de los estudiantes, a tal punto que se declaró el asueto académico y administrativo para que puedan participar de la marcha de esta tarde.

En otro de los fragmentos, la SATRC aseguró haber hecho todo lo posible para brindar el mejor servicio posible, mencionando la puesta en marcha del trasbordo gratuito, la extensión de algunas líneas disponibles y la restitución de las cuatro líneas que llegaban a la Universidad y se encontraban suspendidas desde el inicio de la pandemia.

El tono de la comunicación con el rector universitario estuvo más cercano a la intención de construir puentes. “Queremos ir acompañando con respuestas concretas tanto a los estudiantes como a la ciudadanía de Río Cuarto, ir revisando nuestras decisiones en una mesa de diálogo que sea permanente, fluida y constructiva”, expresaba el escrito que ingresó a la mesa de entrada del rectorado.

Quizá esa sea la razón por la que la carta no cuenta con la firma de Titarelli, quien, según lo que viene mostrando en el último tiempo, no se muestra tan convencido de trazar una línea de dialogo con la institución universitaria.

“Marcha de opositores”

El último intento de la SATRC por frenar el conflicto fue fallido, tal como ocurrió la semana pasada cuando el Gobierno de Río Cuarto anunció la restitución de líneas y abrió una vía de solución para el conflicto del transporte. Sin embargo, aquella medida se lanzó plantando un desafío para quienes promovieron la movilización de hoy.

“Si mantienen su postura de protesta, quedará en claro que hay una intencionalidad política que supera a la verdadera necesidad”, comentaba por aquellos días un integrante del equipo comandado por el intendente Juan Manuel Llamosas. Una semana después de haber intentado desactivar la movilización, en el llamosismo parecen aferrarse a esa lectura y algunos ya califican el hecho de esta tarde como “una marcha de opositores”.

En primer lugar, sostienen que Juntos por Río Cuarto (primera línea opositora) utilizará este acontecimiento para ganar capital político y apuntar los cañones contra el intendente, mientras que la presencia de autoridades UNRC ratificarán el momento de tensión entre el Ejecutivo y la casa de altos estudios.

Si algo hizo el intento fallido de hace una semana fue profundizar la protesta de los universitarios que, junto a otras agrupaciones, vieron revitalizado su reclamo y, pese a las presiones, no perdieron el apoyo de la Universidad, cuyas autoridades los acompañarán en la marcha. De esta manera, no será solo la empresa la apuntada, sino que uno de los puntos más tensos de la convocatoria puede darse en las puertas del Palacio de Mojica.

Con sus rivales saliendo a hacer ruido en la calle, el Gobierno buscará salir con la menor cantidad posible de raspones de una marcha que se anticipa como masiva y marcaría la primera gran manifestación que apunta -en parte- contra la gestión desde aquella que se produjo en el principio de la era Llamosas por un masivo cesanteo de contratados.