CD: ediles oficialistas se preparan para defender la gestión

Por Francisco Cuggino

Que el 2022 se trate de un año no electoral no le quita ni medio gramo de intensidad con el que pueda transitarse. Así lo saben desde la cúpula del Palacio de Mójica y ya han trasladado las inquietudes a las diferentes áreas. En tiempos donde se busca instalar férreamente a Llamosas como candidato a la provincia, saben muy bien que toda la estructura deberá estar puesta en esa dirección.

El legislativo local no es la excepción. En vísperas de iniciar un nuevo periodo de sesiones, desde el gabinete municipal han pedido a los concejales del oficialismo que tengan la “guardia alta” para defender, no solo a su líder político, sino a toda su gestión.

Desde el bloque Hacemos por Córdoba han receptado el mensaje y saben que serán erigidos como soldados que deberán ir al frente con un ímpetu mayor al que podían mostrar anteriormente, teniendo en cuenta las intenciones provinciales de Llamosas. “Si queremos que Juan Manuel pueda mirar para arriba, nosotros debemos hacer nuestra parte” sostienen desde dentro del bloque oficialista.

No será tarea fácil. En la lista de temas a tratar se encuentran algunos que, por su envergadura, podrían quemar. La licitación del servicio de transporte público, por mencionar el de mayor inmediatez, será un tema caliente para comenzar el año. Si bien lograr la aprobación de los pliegos y el llamado a licitación puede representar una victoria para el intendente en términos de política pública, el costo no sería barato.

La oposición (que se mostró confrontativa ni bien comenzado el periodo 2020-2024) estará en cada punto y coma que el expediente pueda tener y, al igual que sucedió en licitaciones anteriores, no dudaran de hacer notar la “letra chica” del mismo, por más que el fondo de la cuestión sea bien intencionado. De ahí que la defensiva del tema (y sobre todo a los embates que la oposición ejecute) será de gran responsabilidad para los ediles de Hacemos Por Córdoba: no pueden permitir que ninguna “bala” salga del recinto y le llegue al Intendente. En este tema o en cualquiera.

“La disciplina dentro del concejo será fundamental” sostienen.

Teniendo en claro su función, desde el bloque mayoritario consideran como estrategia fundamental evitar “meterse al barro”. Sostienen que no hay necesidad de salir a pelear de manera torpe con la oposición, ya que la administración va por un buen carril. “Ponerse bélicos no ayudaría cuando todos los días se están anunciando acciones positivas y la gestión habla por sí sola. Sí por supuesto defender lo que se está haciendo y como siempre hemos hecho para nuestro intendente Juan Manuel Llamosas. Pero desde el plano del respeto. No necesitamos rebajarnos a nada” expresa un asesor del bloque, dando a entender que mostrarán firmeza, pero no caerán en la tentación, si es que la oposición los provoca.

Movimientos internos

Aunque muchos lo ven como improbable, la mera posibilidad de que Llamosas pase a integrar el gabinete provincial abre un abanico de especulaciones. Pero en el caso de que sucediera y el actual presidente del Concejo Deliberante, el schierettista Darío Fuentes, tomara cargo como cabeza de la municipalidad, adquirirían inesperada relevancia los cargos votados en la sesión preparatoria, ya que en ella se establece la línea sucesoria del Concejo. “En principio son designaciones simbólicas… hasta que dejan de ser simbólicas” dice la fuente. “Lo más probable es que si se llegaran a suceder todos estos movimientos, se convoque a una nueva votación. Son cosas que nacen de acuerdos políticos, no de simple formalidades” expresa. Está claro, el schiarettismo no dejaría la presidencia del concejo a disposición de un simple organigrama y buscarían retener el espacio, por más que logren el sillón de intendente.

Oposición

Por el lado de la oposición, tampoco parece visualizarse un año tranquilo. En el caso de Juntos por Rio Cuarto, a sus intereses de apuntar los errores de la gestión municipal, se le suman sus propias batallas internas. Saben que el legislativo es, por naturaleza, el espacio que mayor visibilidad les da en cuanto son los únicos lugares que ocupan dentro de la estructura pública y por eso no dejarán de insistir con las críticas a las decisiones del peronismo gobernante.

Todo esto, teniendo que mostrarse como un bloque unido cuando las internas propias ya están mostrando las costuras. El posicionamiento de cara al 2023 también es de su consideración y todos sus componentes se encuentran en puja por tomar la batuta. A las fisuras que el radicalismo y el pro han tenido en la unicameral provincial (y que esperan no se traslade a nivel local), se le suma la figura del verborrágico Luis Juez, cuyo ímpetu por gobernar Córdoba habilita a sus representantes locales a tomar una postura más bien protagónica. Saber armonizar la interna o atomizar sus fuerzas, esa será la cuestión.

Por el lado de la segunda minoría, se encuentra un Pablo Carrizo deseoso de tomar mayor protagonismo. Como bien había anunciado en el debate radial de Así Son Las Cosas, se prestará a discutir desde el día uno las decisiones del ejecutivo. El terreno perdido como oposición en el último año, lo obliga a mostrarse ‘no tan dócil’ para volver a enamorar al electorado que, bajo discursos de renovación y nueva política, supo ganarse.

Todos estos condimentos muestran que no será un año más para el legislativo local. Entre temas candentes, internas y especulaciones electoralistas, se presenta un clima de intensidad en el cual, el Concejo Deliberante, será terreno de “duras batallas”.