J. Negri y Ferrer en una cena para “abuenar” el radicalismo

Coincidencia en la necesidad de fijar reglas de juego que faciliten la selección de los candidatos 2023

Por Alejandro Moreno

Con Julio Ochoa como anfitrión, Juan Negri y Marcos Ferrer cenaron juntos en la noche del miércoles. El encuentro fue publicitado en las redes sociales para exhibir que en el radicalismo es posible “abuenarse” (palabreja que admite la RAE pero que solo usan en la UCR y que tomamos prestada).
El concejal Negri está lanzado a la carrera por la candidatura a intendente de Córdoba, en la que podría competir con Rodrigo de Loredo si al diputado nacional no le da la nafta para ir por la Gobernación (el máximo premio obliga primero a tener que doblegar a Luis Juez) y le apunta al Palacio 6 de Julio. Los destinos de De Loredo y Negri también pueden ser complementarios, si uno juega en el escenario provincial y el otro en el municipal.
Ochoa es uno de los principales laderos de Juan Negri, así como Ferrer, el intendente de Río Tercero, riega con sus operaciones el futuro político de De Loredo.
Para más sorpresa, una cena entre negristas y deloredistas no encaja en el rompecabezas del radicalismo, luego de que De Loredo encabezara una rebelión interna contra Mario Negri en la Cámara de Diputados, llegando incluso a formar un bloque por separado del oficial de la UCR.
Uno de los protagonistas calificó a la cena como muy relajada, y habrá tenido que ver en ello que vistieron remeras blancas como si fuera una fiesta de año nuevo. Con el acompañamiento de unos bifecitos de cuadril servidos por Ochoa (y muy celebrados por los otros dos), Negri y Ferrer conversaron sobre el intenso 2022 que ya está en curso. Será un año vertiginoso, porque si las elecciones provinciales se adelantan para mayo o marzo del 2023, no hay mucho tiempo para definir los candidatos a gobernador y a intendente de Córdoba (lo que más se discutirá, claro) de la alianza Juntos por el Cambio. Además, el proceso de selección de candidatos debe ser pacífico, para evitar que el peronismo se aproveche, como tantas otras veces, de las divisiones internas de la oposición. Lo más escandaloso, debe recordarse, ocurrió en 2019, cuando Ramón Mestre fue el candidato a gobernador por la Unión Cívica Radical y Mario Negri por Juntos por el Cambio (PRO, Frente Cívico y Coalición Cívica-ARI), escisión que favoreció el muy abultado triunfo del peronista Juan Schiaretti.
Los comensales coincidieron (no es difícil entre tres, claro) que debe elegirse un sistema que nadie proteste, ya sea una elección interna abierta o una encuesta. La interna, sin embargo, es un mecanismo que ya ha vetado Luis Juez, uno de los grandes ganadores de noviembre, porque calcula que le resultaría casi imposible vencer en ese terreno a un candidato radical.
Hay que resolver las reglas de juego, afirmaron, para evitar conflictos.
Entonados por el espíritu gregario de la cena, proclamaron la necesidad de consolidar un radicalismo de nueva generación, aunque siempre con la diplomática salvedad de que no debe tirarse a nadie por la ventana.

Rodríguez Larreta

El gran jugador del fin de semana que viene será el jefe de gobierno porteño, y presidenciable, Horacio Rodríguez Larreta, quien el sábado irá a Cosquín y el domingo encabezaría un almuerzo con dirigentes del PRO.
Varios radicales y Luis Juez ya anticiparon que acompañarán al porteño en algunas de sus actividades, pugnando por una foto con quien es una de las principales figuras de la coalición Juntos por el Cambio.
Ayer, Rodríguez Larreta insistió en la necesidad de que Argentina tenga un plan económico “que muestre cómo el país crecerá y generará trabajo” en los próximos años, en relación a la negociación que mantiene el país con Fondo Monetario Internacional (FMI).
El jefe de gobierno porteño señaló que un eventual acuerdo con el organismo de crédito “es un capítulo pero no es el más importante” y reiteró la necesidad de “tener previsibilidad y horizonte para el crecimiento”.
También, hizo referencia a los “mensajes contradictorios del Gobierno” y dijo que “la vicepresidenta (Cristina Kirchner) hablando en contra del acuerdo (con el Fondo) no ayuda”.