Pro Sur descarta unidad con HpC (advierten oportunismo)

A raíz de las versiones que aparecieron sobre una supuesta unidad entre algunos sectores del PRO y el oficialismo cordobés, la dirigencial del partido amarillo en el sur provincial puso el grito en el cielo. “Sería una locura”, aseguran entre quienes observan esta maniobra como un intento de dividir a Juntos por el Cambio.

Por Gabriel Marclé

Julian Chasco (PRO) y Carlos Gutierrez (HpC)

En el sur provincial todavía siguen cayendo las esquirlas que dejó la aprobación de la ley que regulará el juego online en Córdoba a fines del año pasado. Aunque el debate en cuestión no caló hondo en la agenda de la región, sí lo hicieron las elucubraciones surgidas desde el plano político: Hacemos por Córdoba se agarró del supuesto “gesto” de los legisladores del PRO y alentó la posibilidad de sumarlos a la coalición liderada por el peronismo. Cuando esto empezó a sonar por Río Cuarto y la zona, los dirigentes del PRO pusieron el grito en el cielo.

“Sería una locura”, lanzó Julian Chasco, presidente de la Asamblea de Delegados Provinciales del PRO y fundador del bloque partidario en el sur cordobés. El dirigente -uno de los destacados por su contacto directo con la presidenta del partido, Patricia Bullrich- alzó la voz en su intento por descartar cualquier posibilidad de alianza -al menos de quienes le responden- y marcarle al peronismo cordobés el intento de implementar el viejo y confiable “divide y vencerás”. Para Chasco y otros dirigentes del sur, estas versiones revelan el oportunismo peronista.

Las versiones de esa alianza surgieron en Capital, pero recién en los últimos días comenzó a resonar en las conversaciones políticas de Río Cuarto y la región. El primero en promover esa versión fue el diputado Carlos Gutiérrez, principal referente del schiarettismo por estos pagos, quien confirmó que HpC tenía en vista dialogar con sectores del PRO para intentar acomodarlos en la alianza en base a las coincidencias, siendo la principal de ella su oposición al Gobierno de Alberto Fernández.

Este acercamiento no sonaba raro, puesto que en más de una oportunidad se ha puesto al gobernador Juan Schiaretti más cercano a los ideales de Mauricio Macri que a los de cualquier otro dirigente peronista incorporado al Frente de Todos. Pero estaba claro que, en días de cierta sequía en cuanto a movimientos significativos de la política, las declaraciones de Gutiérrez en Río Cuarto y otros dirigentes en el territorio provincial revelaban el camino de un plan más cercano al intento de conquista en el territorio opositor que a una sociedad dialogada.

Aunque exista la posibilidad de encontrar desertores, en la mesa dirigencial del sur aseguran que no es la vocación del espacio. Todo lo contrario, el deseo es “sacar al peronismo de Córdoba”, según lo planteado por el propio Julian Chasco. “Tenemos un proyecto propio, más allá de que nunca hemos tenido la oportunidad de ostentar poder en la provincia. Pero el potencial de Córdoba está muy mal. El futuro no pasa por ser aliados de Schiaretti, sino por fortalecer a JpC y la oportunidad histórica que tendrá en 2023”, aseguró.

En la capital alterna también siguen de cerca lo ocurrido a comienzos de año. “Creer en la división que hubo dentro del partido por el tema del juego online ha generado que una facción del PRO quiere vender a legisladores como cómplices del schiarettismo y el PJ quiere usufructuar aún más esta idea para dividirnos”, expresaba otro dirigente del partido amarillo en Río Cuarto.

La situación del Imperio despejaría aun más las posibilidades de aliarse, pensando en que el PRO local no ha podido incrementar su fuerza desde que se integró a la línea de Juntos por Río Cuarto en las elecciones del 2016. Aunque no todos se alineen detrás de la mesa presidida por Julián Chasco y prefieran a otros dirigentes del terreno cordobés, tienen en claro que en los proyectos locales seguirán alineados a la alianza dominada en la actualidad por el radicalismo.

Cautela

“Los dirigentes que se pueden ir son los que traccionan; por ende, hay que moverse con mucho cuidado”, advierten desde el bloque sur del PRO, en pleno reconocimiento de las “mañas” del peronismo cuando se propone ir por espacios que miden menos. “Se puede hablar de coaliciones, pero no podemos sobrevivir como partido si pensamos en ser absorbidos por un espacio que se ha comido partidos chicos en los veinte años de gobierno que llevan”, dijo Chasco, citando como el mejor ejemplo de esto a la situación del Partido Socialista.

Aunque el “no” parece rotundo, es sabido que los dirigentes principales del PRO vienen tomando precauciones y analizando con cautela las repercusiones que puedan generar estas versiones, reconociendo la fortaleza estratégica de HpC y la posibilidad de que aparezca algún rebelde entre los armados del partido amarillo.

Aunque algunos se muestren sorprendidos por la relevancia que ha tomado el tema -lo que entienden como funcional a los objetivos del schairettismo-, lo cierto es que estas cuestiones se metieron en la agenda del PRO y que serán tratados durante los primeros encuentros que mantendrán a comienzos de febrero.