Pliego de transporte, el “chiche” de Llamosas en el Concejo

El oficialismo pretendería no dilatar más el tratamiento de la licitación que cortará con más de sesenta años de tradición para el servicio de colectivos. Aunque el intendente evita meterse en la agenda del Concejo, no quiere irse de la Municipalidad sin haber cumplido la postergada promesa. El PJ pide responsabilidad a la oposición.

Por Gabriel Marclé

Luego de múltiples dilataciones, el 25 de noviembre del año pasado el Ejecutivo envió el proyecto del pliego licitatorio para el Transporte Público de Pasajeros, una propuesta inédita tras más de seis décadas de contratación directa a la empresa SAT. Se trataba de la ratificación del plan que Juan Manuel Llamosas inició en 2016, ni bien arrancaba su primer mandato como intendente de Río Cuarto. Había sido su promesa de campaña, pero una concatenación de dificultades -entre ellas, la pandemia- evitaron que el municipio pudiera dar el paso.

“Ahora es el turno del Concejo Deliberante”, señalaban desde el Ejecutivo, dando a entender que serán los ediles quienes determinarán el futuro del “logro” al que pretende acceder Llamosas. Con su plan de proyección provincial, el intendente pretende sacar ese tema de la lista de quehaceres y celebrarlo como un trofeo propio, antes de dejar la Municipalidad. Esa futura salida genera presiones en el bloque oficialista, donde intentan ponerse a tono de las expectativas de su líder y un proyecto que se convirtió en el “chiche” del 2022 llamosista.

En la Municipalidad sostienen que el intendente es muy respetuoso respecto al funcionamiento de los poderes y que no presionarán a sus ediles para que aceleren la aprobación de este paso. “Esperamos 60 años para hacer una licitación, no nos vamos a apurar en los últimos días”, una frase utilizada por Llamosas en más de una oportunidad y que se presenta como la postura oficial frente al proyecto. Sin embargo, en el Concejo algunos no estarían recibiendo el mismo mensaje.

La semana próxima, cuando el jefe municipal inaugure las sesiones ordinarias del nuevo periodo legislativo, habrá referencia al pliego y su paso por la agenda de este año. En el bloque oficialista repasan los temas que integrarán el cronograma de estos primeros días y el tema del transporte aparece en el tope de las prioridades. Casi por lógica, el tema convocaría a las primeras reuniones de comisión ya que fue presentado sobre la hora, cuando terminaba el 2021.

En cuanto a las posturas del presidente del Concejo, Darío Fuentes, y el titular del bloque Hacemos por Río Cuarto, Guillermo Natali, todavía no han confirmado cómo se armará la agenda a comienzos de año. Se estima que la primera reunión del año se producirá entre fines de esta semana y el lunes; pero en la previa tienen en claro que hay mucho interés en que la licitación esté en el puesto nº1 de prioridades.

Compromiso cumplido

“Como todos los compromisos asumidos, los va a honrar”, manifiestan desde el entorno cercano al mandatario riocuartense. En su paso por la Municipalidad, Llamosas ha tenido puntos altos que confirmaron el camino anunciado cuando todavía era candidato; pero en el interior de su equipo casi todos coinciden en que la licitación podría añadirle la calificación de “históricas” a sus dos gestiones como intendente de la capital alterna. Claro que todo eso tiene un peso superior si se piensa en su futuro inmediato, durante el recambio generacional del PJ cordobés.

La medalla de la licitación, tan buscada pero no tan apresurada, sería una de las que Llamosas lucirá y presumirá cuando en Córdoba le pidan su curriculum. Si bien ya lo tiene armado, y hasta los dirigentes del Panal lo tienen sobre la mesa, ese listado de experiencias positivas le daría un espaldarazo en comparación con otros dirigentes. Así lo piensan los dirigentes que piensan el salto de Llamosas al Panal, un hecho que todavía no tiene fecha confirmada.

Si el ascenso es en 2022 -para medirlo como funcionario provincial antes de ponerlo en la lista- o en 2023, es indiferente. Aunque el oficialismo jure que no hay apuro por lograr la licitación del transporte en cuanto antes, el tiempo avanza rápidamente y se acorta cada vez más el plazo en el que el intendente necesite brillar al máximo antes de confirmar el objetivo de su actual búsqueda. En este caso, el colectivo garantiza llegar más fácil y rápido a destino.

Pedido a la oposición

Más allá de lo que ocurre hacia dentro del PJ, también interesa cómo será el comportamiento de la oposición. En el oficialismo esperan que sus rivales políticos no compliquen el paso del proyecto por el Concejo y esperan alguna devolución de gentilezas. Entre los dirigentes del peronismo en el Legislativo recuerdan que abrieron el juego con la audiencia de transporte público, lo que fue un pedido específico de la oposición.
El PJ no planea entrometerse en el orden de tratamiento del Legislativo municipal, para ya vienen enviando algunas señales dirigidas también a la parcialidad rival. “Esperemos que la oposición tome este tema con la responsabilidad que amerita. Es un paso muy importante para la historia de la ciudad y necesita que todos estemos a la altura”, lanzaron desde el círculo cercano al intendente, el mismo lugar en el que niegan intervenir en el Legislativo.
Por lo pronto, ya se observan algunos indicios de cómo vendrá la dinámica entre el PJ y la oposición. En Juntos por Río Cuarto no están confiados de que el proyecto se trate tan rápido como algunos creen, pero tienen sus reservas y las pondrán en juego, pensando también en el choque constante con el llamosismo.

Por el lado de PAIS, fue el edil Pablo Carrizo quien tiró el tema de los colectivos en sus redes. Por medio de publicaciones, el edil de la tercera fuerza polemizó con el costo del boleto (lo comparó con el precio en Buenos Aires) y en su intento por volver a sumar protagonismo político intentará reflotar sus intenciones de municipalizar el servicio.