Reto en JpRC: Hallar unidad frente a la arrogancia juecista

La alianza opositora en Río Cuarto comienza a mostrar señales del quiebre post electoral que algunos vaticinaban después de las Legislativas. El radicalismo quiere liderar con su nueva firma, pero el Frente Cívico reclama protagonismo mientras Luis Juez “se corta solo” en la discusión opositora. ¿Cómo afectaría esto al Legislativo local?

Por Gabriel Marclé

Pablo Benitez y Luis Juez.

El comienzo de año deja en claro que no solo el peronismo está atento a reordenar sus filas de cara al recambio provincial. Juntos por el Cambio también está definiendo su proyecto para conquistar la provincia (y el país) en 2023, aunque con recelos y tensiones cada vez más visibles. Esto también cala en el plano local, mientras la alianza opositora en el Imperio busca unirse por un objetivo común, aunque sus protagonistas parecen tener motivaciones diferentes.
Durante las Legislativas del año pasado, el radicalismo había promovido un discurso de vuelta a los valores del histórico partido, pero con caras nuevas como la de quien resultó diputado electo, Rodrigo de Loredo. En Río Cuarto, agrupaciones radicales como “La 30 de octubre” tomaron el envión para empezar a mostrarse como el espacio dominante de la facción opositora, pero rápidamente se impuso una realidad ineludible: La victoria en las urnas no fue exclusiva del radicalismo, ya que Luis Juez fue el actor principal del proceso que llevó al festejo de JpC.
Si con el resultado de las elecciones del año pasado ya se vaticinaba un posible conflicto de liderazgo en la alianza opositora, lo que sucedió entre los últimos días del 2021 y los primeros del 2022 aceleró algunas cuestiones. Los primeros en dar el paso fueron los dirigentes del radicalismo riocuartense, quienes empezaron a lanzar precandidatos a diestra y siniestra. La señal más fuerte llegó del lado de Gonzalo Parodi, quien organizó un brindis para cerrar el año, inaugurar la era “Evolución Radical” y se atribuyó el liderazgo de la oposición en el Imperio.
Claro que la maniobra de quien es presidente del bloque Juntos por Río Cuarto en el Concejo Deliberante y sus seguidores despertó la atención de los demás componentes de la alianza, especialmente en el juecismo. Aunque no hubo manifestaciones públicas, los diálogos en el interior del Frente Cívico local mostraron cierto descontento con la prepotencia radical. Es por eso que los dirigentes empezaron a escuchar más de cerca lo que su líder, Luis Juez, tenía para decirles.
El senador de JpC viene haciendo gala de su arrogancia desde aquel 14 de noviembre de 2021 en el que ganó las elecciones por un abultado margen. Juez dice no estar de un lado ni de otro de la grieta y les pega casi a todos por igual, incluso a sus supuestos aliados de JpC. Ni hablar de sus intenciones de ganar la gobernación de Córdoba el próximo año. Es por eso que, en Río Cuarto, los hombres del juecismo empiezan a ponerse en sintonía con esa idea y no estarían dispuestos a entregarle en bandeja el liderazgo al radicalismo dominante.
Resulta lógico pensar que el FC del Imperio iba a pretender más de lo que venía consiguiendo. En orden de importancia, su lugar no llegaba a superar al PRO dentro de la alianza, especialmente luego de lo que ocurrió en 2015 con la llegada de Mauricio Macri al poder. El juecismo riocuartense se mantuvo fiel al radicalismo desde antes que Juan Manuel Llamosas se convirtiera en intendente, pero las cosas cambiaron en la campaña del 2021.
En la oposición se comentaba que los dirigentes del Frente Cívico en el sur provincial presentaban rasgos de altanería, que estaban “agrandados” porque su principal referente estaba al frente de la lista y que eso había trastocado su dinámica con sus aliados durante la campaña.
Ese comportamiento fue afianzándose luego que el propio líder del Frente Cívico diera rienda suelta a sus hombres del sur -y todo el territorio provincial- para que salgan con las pancartas de “Juez 2023”. A diferencia de lo que ocurría antes de las Legislativas, cuando el por entonces candidato pedía “no adelantarse” a la carrera por la gobernación, el 2022 marcará un año de juecismo extremo en el que los riocuartenses también querrán su parte de protagonismo.
La situación ha llevado a que muchos se pregunten qué ocurrirá en el Concejo Deliberante, lugar en donde la UCR y el FC comparten estrategia. Aunque el radicalismo señala que será necesario trabajar juntos para instalar una propuesta opositora fuerte antes del 2024, también queda a la vista que no darán lugar a que lidere otra fuerza que no sea la suya. Esto podría generar que el juecismo, representado en JpRC por el edil Pablo Benítez, empiece a sentirse desplazado de las responsabilidades del bloque político.
Más allá de las diferencias que puedan aparecer, la versión riocuartense del Frente Cívico evita alentar rupturas y no se dejan llevar por los espejismos que podrían mostrarles una Municipalidad de base juecista. Salvo algunos referentes, la mayoría reconoce sus limitaciones y evitan ir contra la historia del radicalismo en el Imperio, por simple supervivencia. Por ahora se impone el realismo, pero ¿qué ocurrirá cuando su líder vaya a por todo?