Elecciones Suoem: la oposición analiza sus variantes

Activado el cronograma electoral que servirá para definir la próxima conducción del sindicato, la oposición estudia sus siguientes movimientos. La lista Violeta pronto se enfrentará a la disyuntiva de ceder a la unidad o embarcarse en un proyecto a largo plazo para generar una alternativa a futuro.

Por Felipe Osman

A días de la definición de la Junta Electoral que ordenará las elecciones del Suoem y a semanas de la presentación de las listas, la oposición -hoy dividida en dos ofertas que mantienen algunos vasos comunicantes- debe definir cuál será su apuesta y, en especial, si buscará un proyecto a largo plazo o si agotará su capital en busca de un rédito inmediato.
Los dos espacios que se aprestan a desafiar la hegemonía de Rubén Daniele y su invicta lista Verde son la lista Violeta, que el radical Aldo Cabello promete construir alrededor de su agrupación “Unidad, Dignidad y Trabajo”, y la lista Fucsia de Susana Rins y el Partido Obrero.
Cabello viene moviéndose desde hace tiempo para configurar una alternativa al oficialismo gremial. En recorridas por diferentes reparticiones muestra un discurso incisivo con duros cuestionamientos a la conducción y denuncias de complicidad entre los integrantes de la lista Verde y la Gestión Municipal para avanzar en los ajustes que arrinconaron al gremio durante los primeros meses de la pandemia, cuyos efectos, aún atemperados, siguen pasando factura a los municipales.
Aun así, las embestidas de éste espacio no son todavía tan furibundas como prometían serlo, y queda por verse si esto obedece a una estrategia de campaña que prefiere guardar el plato fuerte para el final o, por el contrario, a una que apunte a no dinamitar todos los puentes para dejar latente la posibilidad de sumarse a la lista Verde si apareciese una propuesta suficientemente tentadora.
Quienes conocen a Cabello aseguran que esto no sucederá, y traen a la memoria que el radical ya rechazó invitaciones de Daniele a participar de la lista Verde en el pasado reciente. Otros son más escépticos.
Llegado el caso, bien vale sopesar las ventajas de una u otra variante.
Achicar distancias con el oficialismo gremial -al que alguna vez Cabello perteneció- allanaría el camino a participar, una vez más, de la conducción del sindicato. Si el objetivo es conducir, un objetivo parcial podría ser alcanzado en el corto plazo.
Sin embargo, esto traería aparejado una serie de consecuencias. La primera, el capital político amasado durante los últimos tiempos, fuera el que fuera, se licuaría, puesto que fue reunido justamente confrontando con el oficialismo. Y la principal arma de campaña –a saber, denunciar la cercanía de la conducción con la gestión municipal- quedaría obsoleta.
Además, cualquier posibilidad de ensamble con la lista Fucsia también quedaría borrada de un plumazo, junto con la posibilidad de intentar una apuesta conjunta que los posicionara de cara a las siguientes elecciones.
Elegir, por el contrario, el otro camino, podría traer menores resultados en el corto plazo, pero también perspectivas más promisorias a futuro.
La lista Violeta -e incluso una síntesis de ésta con la lista Fucsia- podría constituirse como una alternativa real a futuro, especialmente si el oficialismo profundiza un proceso de decadencia vegetativa que por el momento ha quedado disimulado por una interpretación jurisdiccional amigable con el histórico capolista de la Verde, pero que a la larga resulta tan fatal como el mismísimo paso del tiempo.
Daniele se ha ocupado de que nadie crezca a su alrededor. Tanto es así, que al momento de verse inhabilitado para buscar su enésima reelección al frente del Suoem ubicó como regente a Beatriz Biolatto, la actual secretaria general que, de no haber sido por las urgencias de su promotor, lejos hubiera estado siquiera de competir por la titularidad del sindicato. Daniel Fernández, por caso, no atraviesa un presente distinto. Pegado al peronismo, ha perdido ascendencia sobre las ahora descentralizadas Áreas Operativas, y sus chances de convertirse en el delfín de Daniele lucen cada vez más disparatadas.
Todos estos factores parecen indicar que una oposición bien organizada podría ubicarse como una alternativa a futuro si no desespera, aunque habrá que ver qué dictan las urgencias.