El pase de Irazuzta también se discute en la oposición

La lilista podría sumarse al bloque que será la primera minoría en la Legislatura

Por Alejandro Moreno

La mañana del 1 de febrero, cuando el gobernador Juan Schiaretti vaya a la Legislatura a pronunciar su discurso de apertura del período ordinario de sesiones, los aliancistas ofrecerán una nueva configuración de sus bloques.
Hasta entonces, habrá negociaciones y movimientos que surgirán de ellas. Algo ya se ha visto, pero falta más.
El primer paso lo dieron las negristas Patricia de Ferrari y Daniela Gudiño, quienes anunciaron haber abandonado el bloque Juntos por el Cambio como resultado de la sanción de la ley de regulación del juego on line, que tuvo al presidente de esa bancada, el radical Orlando Arduh, como principal impulsor. De Ferrari y Gudiño votaron en contra de esa iniciativa, que entendieron como una maniobra del peronismo de la cual Arduh y los cuatro del PRO habrían sido actores.
De Ferrari y Gudiño pidieron instrucciones al Comité Central de la UCR, que pronto ratificó que el objetivo es volver a reunir a todos los legisladores radicales en un mismo bloque. Así, las negristas desembocaron en la bancada Juntos UCR, que preside Marcelo Cossar.
Se aguarda que otros dos radicales, el riocuartense Juan Jure y la deloredista Elisa Caffaratti, sigan el mismo camino, con lo que Juntos UCR pasaría a ser la primera minoría en la Legislatura provincial. Hasta ahora, sin esos pases oficializados, Juntos por el Cambio y Juntos UCR tienen siete legisladores cada uno, y la primera minoría es la facción aliancista porque obtuvo más votos en la elección de 2019 (paradójicamente, entonces, gracias a Negri).
Igual, podría haber más novedades. Ya a fines del año pasado comenzó a conversarse la posibilidad de que el bloque Juntos UCR reciba a legisladores de otras latitudes. Los apuntados son los dos de Encuentro Vecinal Córdoba (Rosa Marcone y Gerardo Grosso) y la representante de la Coalición Cívica-ARI (Cecilia Irazuzta).
El pase de Irazuzta sería el más natural, porque después de todo la lilista llegó a la Cámara por la boleta de legisladores provinciales de Juntos por el Cambio, que tuvo como candidato a gobernador a Mario Negri. Irazuzta no quiso ingresar al bloque de Juntos por el Cambio en 2019 porque ya entonces renegaba de ser liderada por Arduh, el elegido por Negri para presidir la bancada. Entonces, armó un bloque unipersonal.
Desde el radicalismo tienden líneas hacia la Coalición Cívica-ARI, ya que el ingreso de Irazuzta le daría a Juntos UCR (que debería cambiar su nombre, claro) la condición de primera minoría antes del regreso de Jure y Caffaratti, lo que haría políticamente menos oneroso el pase de ambos. Además, el PRO quedaría más expuesto en su soledad.
Los radicales están informados de que en la Coalición Cívica-ARI no descartan que Irazuzta permanezca en un monobloque si intuye que su incorporación es solo para desbalancear la interna de la UCR. Además, hoy Irazuzta forma parte de la comisión de Labor Parlamentaria, que es clave porque en ella se organizan las sesiones, y perdería esa silla si se suma a Juntos como soldada de infantería.

De Ferrari
La negrista De Ferrari sostuvo que la incorporación al bloque Juntos UCR “era un pedido del partido”. En una entrevista concedida al sitio letrap, De Ferrari dijo que “iba a ser muy difícil mantener un espacio en el que conviven dos miradas tan opuestas respecto a la relación con el oficialismo”.
“No podemos decir que respetamos las instituciones y hacer lo que nos parezca sin tener en cuenta la opinión de las autoridades partidarias, que habían pedido que se retirara el proyecto”, agregó.