Proyectos locales buscan orientación en “mausoleo” de dirigentes

En medio de reordenamientos y armados con miras al 2024, peronistas y radicales acuden al pasado para tomar experiencias de dirigentes que parecían retirados de la escena política. Alberto Cantero, Humberto Roggero, Juan Jure y otros, antes resistidos y ahora convocados a discutir el Río Cuarto que se viene.

Por Gabriel Marclé

Humberto Roggero, Alberto Cantero, Benigno Antonio Rins y Juan Jure.

“Mirar hacia el futuro”, “dejar atrás el pasado”, “las caras nuevas”; frases recurrentes en el discurso de todo dirigente con aspiraciones de llegar al poder. Pese a la expresa necesidad de avanzar sin mirar atrás, el tablero político presenta sendas contradicciones con ese modelo, algo que últimamente se viene manifestando en Río Cuarto. No es cosa de un espacio en concreto, puesto que el recurrir al pasado para fortalecer los proyectos del presente es una práctica que sucede tanto en el peronismo como en el radicalismo. Y cada vez sucede más seguido.

Mientras la mayoría elije hablar del deseo de renovar sus partidos, vuelven a sonar nombres de personalidades que estos mismos dirigentes -los que buscan construir proyectos para gobernar la ciudad en 2024- intentaron poner en el mausoleo de la vida política y que, por necesidad o simpatía, son resucitados en la escena pública. Fueron diputados, intendentes y asesores de los más importantes nombres de la política nacional, pero hoy se convierten en cartas secretas -y no tanto- de los armados de ese futuro que no los tenía en sus planes.

En 2020, la campaña electoral por la Municipalidad riocuartense se encontró con un Juan Manuel Llamosas que intentaba emular discursos que ya habían tenido su buena cuota de trascendencia en la escena nacional. El por entonces candidato a la reelección planteaba que “no debemos volver al pasado”, frase similar a la utilizada por Mauricio Macri durante la campaña presidencial del 2015. Llamosas hacía referencia al pasado inmediato de la Municipalidad, el de la gestión encabezada por Juan Jure.

De la misma manera, a fines del año pasado, Gonzalo Parodi comenzó a blanquear sus intenciones de convertirse en el próximo candidato del radicalismo, con la idea de encolumnar a todo el arco opositor detrás suyo. Aun sin ser tan directo, el dirigente habló de “caras nuevas”, marcando la clara intención de dejar atrás lo ocurrido antes que la UCR perdiera la Municipalidad en 2016 y hacerlo con nombres diferentes al de Juan Jure, otra vez mencionado como protagonista de ese “pasado”.

Aun así, las frases de Llamosas, Parodi y tantos otros dirigentes que pretendieron o pretenden hacerse un lugar en la gestión pública y partidaria, suenan más hacia el afuera que para el adentro. Los que reaccionan a la historia son los votantes, pero los que arman los proyectos son los dirigentes. 

Cantero y Roggero

Cuando dos agrupaciones afines al Frente de Todos convocaron por separado a Alberto Cantero a fines del año pasado, en el peronismo se empezó a percibir que algunos sectores estaban comenzando a armar su juego con ayuda del ex intendente. Si bien el ex rector de la UNRC fue jefe municipal hace mucho tiempo (entre 1999 y 2004) y su afiliación política al kirchnerismo no es tan bien recibida en la ciudad, todavía hoy cuentan historias de sus logros y de una capacidad innata para conducir.

Del raid de encuentros que mantuvo Cantero -entre los cuales también hubo foto con el Tribuno de Cuentas, Mauricio Dova-, el encuentro más llamativo se dio con un conjunto de militantes entre los que se encontraba Pablo Bertea, funcionario del llamosismo y uno de los que -se sospecha- podrían iniciar la carrera hacia la intendencia pidiendo pista en una interna peronista.

El propio subsecretario de Hábitat de la Municipalidad había convocado a otro dirigente de renombre, el ex diputado Humberto Roggero, con quien compartió un encuentro donde, según cuentan, se habló del Río Cuarto que se viene. Sugerente aparición la de alguien que hace un tiempo había declarado su retirada de la escena política -su última vuelta fue como candidato a Defensor del Pueblo de la Nación-, además de contar con una reputación golpeada por los escraches del 2001 y acusaciones de corrupción.

Aun con la historia a cuestas, el ex diputado fue convocado por Bertea y compañía, pero no sería el único contacto con la actual configuración del PJ local, en vías de una reorganización que se encuentra ávida de consejos. Cabe recordar que Roggero había asistido a la jura de Llamosas cuando este asumió su primer mandato en 2016. Ese día le sirvió al dirigente para ratificar que el tiempo hace milagros y que su capital político todavía tenía llegada.

Los años ayudaron a que se vaya diluyendo el estigma que recae sobre algunos nombres como el de Roggero, pero también el de Cantero quien, por ejemplo, quien fuera declarado persona non grata por la Sociedad Rural de Río Cuarto. Por estas razones, dirigentes como Llamosas han elegido forjar su camino en la renovación sin hacer pública ninguna cercanía a los mencionados dirigentes, aunque no todos sus seguidores están de acuerdo con esto.

“No es sabio cerrarle la puerta a los que ayudaron a construir la casa”, reflexiona un joven dirigente del PJ, de esos que pregonan volverse a encontrar con la experiencia y conocimientos de los que parecían perdidos en el tiempo; antes resistidos, ahora requeridos.

Jure y Rins

Del lado del radicalismo, los mausoleos no llegaron a incorporar a figuras como la de los ex intendentes Juan Jure y Benigno Antonio Rins, simplemente porque han estado más activos políticamente que los mencionados del PJ. Ambos ocupando bancas en el Legislativo municipal y con participación en las campañas del Juntos por el Cambio cordobés. 

Pese a ese lugar de influencia, sus llegadas a la escena local fueron mermando desde que salieron del Ejecutivo. En el caso de Jure, por haber sido parte del “pasado” del que reniega el radicalismo renovado; y en el de Rins, por ya tener a su hijo Ismael Rins como heredero de un proyecto hacia futuro. 

Aun así, sus nombres resuenan en la noción de liderazgo a la que algunos sectores de la UCR pretenden volver, la de ese radicalismo férreo e íntimamente arraigado al territorio que tanto Jure como Rins pudieron materializar en sus gestiones. Tal es así que la construcción de “nuevas caras” encabezada por Gonzalo Parodi en “Evolución” o Gonzalo Lujan en “Pensemos” todavía no han cerrado filas.

En ese sentido, el nombre de Juan Jure empezó a sonar nuevamente entre sectores del radicalismo y también del peronismo, atentos a cómo el ex intendente ha conservado un buen margen de imagen positiva entre los vecinos, aun cuando dejó la Municipalidad hace cinco años y con varios cuestionamientos a cuestas.

Con el radicalismo mayoritario alineándose detrás de figuras de la escena nacional como Martin Lousteau, hay quienes expresan: “Necesitamos un proyecto de Río Cuarto y para los riocuartenses”. Esa parte de la oposición es la que se ha mostrado afín a la posibilidad de sumar las voces de los ex intendentes radicales a los procesos previos al 2024.