Gill contiene tropa: ministros de AF recibieron a intendente

El intendente de Villa Maria llevó a una decena de sus pares de distintos departamentos a una recorrida por los principales despachos del gobierno de Alberto Fernández. Posicionamiento hacia adentro del FdT y hacia el PJ provincial.

Por Bettina Marengo

Mientras intendentes y jefes comunales del PJ empiezan a moverse de cara a las internas partidarias venideras, y para asegurarse juego en el recambio provincial del 2023, un grupo alineado al Frente de Todos estuvo ayer en Buenos Aires para recorrer distintos despachos de ministros nacionales. Lo hicieron de la mano del intendente de Villa María y ex exsecretario de Obras Públicas, Martín Gill, en la primera movida de este tipo que organiza desde que dejó el cargo nacional. La columna cordobesa estuvo integrada por una decena de jefes territoriales de distintos departamentos de la provincia ávidos de recursos de todo tipo. “Agenda de gestión y política”, sintetizó uno al diario Alfil. Muchos de ellos están embarcados en el proyecto político del exfuncionario nacional, que quiere tener protagonismo en el peronismo cordobés cuando empiecen a producirse las definiciones políticas y electorales para el reemplazo del gobernador Juan Schiaretti. Aún es temprano para saber si el peronismo cordobés irá unificado al reto del 2023 o si habrá dos listas. Lo cierto es que el villamariense tiene la idea de que el FdT nacional tiene que acomodar sus tantos con la zona centro del país, donde el electorado le es esquivo.

No es el único que está activo en pleno verano. El schiarettismo mueve en los territorios, como cronicó este diario, con la reunión de gran parte de los intendentes y los legisladores de Colón (algunos de regreso del FdT, como Rodrigo Rufeil y Carlos Presas) de hace unos días, o como se informó ayer en Calamuchita, donde los ministros de Gobierno, Facundo Torres, y de Vinculación Comunitaria, Paulo Cassinerio, dirigente de Capital por excelencia, entregaron fondos, recursos y programas en distintas localidades de ese departamento.

El raid de los cordobeses en Buenos Aires le permite a Gill contener a su tropa, que sintió el impacto de su salida de Obras Públicas, más allá de que pudo dejar a gente de su confianza en la repartición. Al menos hasta que designen a su reemplazo. Y de paso, demostrar a propios y a adversarios, tanto del FdT como del PJ schiarettista y del accastellismo, que mantiene su llegada a los altos funcionarios nacionales, con un perfil que no es solo de intendente.

La mini gira tuvo paradas en las principales oficinas del gabinete del presidente Alberto Fernández.  Los cordobeses se reunieron con el ministro de Seguridad, Aníbal Fernandez, con el canciller Santiago Cafiero, quien pese a ya no ser el jefe de Gabinete tiene trato muy cercano con AF y sigue siendo centro de su mesa chica. También se sentaron con el exjefe de Gill, el ministro de Obras Públicas Gabriel Katopodis, y cerraron la tarde con el titular de Desarrollo Social, Juan Zabaleta. Salvo el primero, albertistas puros todos. La sorpresa fue que no tuvieron contacto con el actual jefe de Gabinete, el tucumano Juan Manzur, que fue el anfitrión de los frentetodistas en la última visita a Buenos Aires previa a las elecciones legislativas del 14 de noviembre. Gill tuvo un encuentro con el titular del BICE, Ignacio de Mendiguren.

En el marco de posicionamientos y reposicionamientos pos elecciones, los intendentes del Frente de Todos tienen pendiente la creación de su propio bloque político-institucional que les permita tener representación propia ante el Ejecutivo provincial en la Mesa Provincia-Municipios. Ha habido reuniones y conversaciones sobre el tema en el espacio, pero la decisión final la tiene que tomar Gill, que sabe que una ruptura del bloque de intendentes de Hacemos por Córdoba no caerá nada bien en el Panal.