Tinelli Abdicación

El hombre fuerte de San Lorenzo eligió dar un paso al costado y convocar a elecciones anticipadas en la Liga Profesional, luego de varios intentos de desestabilización. La pulseada final fue para Tapia.

Por Federico Jelic  

Al final no hubo falta tanques pero el Golpe de Estado en la Liga Profesional cumplió con su cometido. Marcelo Tinelli, máxima autoridad, finalmente entendió que su estancia al mando del torneo no iba a aportar armonía ni gobernabilidad, así que asumiendo la desestabilización, optó por convocar a elecciones en los próximos días, en una nueva batalla política perdida y que a la vez pone en jaque la vida dirgencial del conductor de TV, en un nuevo cargo en el que no termina cumpliendo su mandato. Y eso no quita la falta de institucionalidad por parte del resto de los dirigentes, claro está, algo que no es ajeno al clima de tensión que se respira en AFA y en todos los ámbitos de toma de decisiones. Pero en este caso, Tinelli apenas duró un año en el ente que organiza el campeonato de Primera División, donde los argumentos son débiles para su salida pero que se entienden dentro de las feroces internas  en el fútbol argentino. 

Y a decir verdad, el propio conductor de TV se encargó de devaluarse como dirigente. No por sus gestiones sino por sus renuncias y salidas anticipadas en los cargos elegidos. De sus siete puestos que ostentó desde su desembarco, en cuatro hizo pública su renuncia y en los restantes solicitó licencia.  

Primero renunció al Concejo de Fútbol en San Lorenzo, a ser vice Tercero de AFA, a ser secretario de los Seleccionados nacionales y a la presidencia de la Liga Profesional. En tanto pidió licencia dos veces como vice de San Lorenzo y una como titular del club. Tampoco tuvo bonanzas cuando incursionó en la política, dentro de la fallida  Mesa del Hambre, a pesar de su sintonía con el gobierno K. 

En ese contexto, ya suena un potencial reemplazante: sería Rapisarda, presidente de Vélez Sársfield, para ocupar su cargo. 

La renuncia y adelanto de elecciones 

Tinelli en su carta de despedida solicitando adelantamiento de elecciones, no tardó en disparar dardos contra la oposición. “En los últimos días hemos asistido -con sorpresa e incredulidad- a un movimiento iniciado por algunos clubes, ciertos de éstos maliciosamente inducidos a partir de información falsa e incorrecta, que se arrogan la representación del conjunto de las instituciones que integran la Liga Profesional de Fútbol”, arrancó diciendo.  

“No comparto los métodos ni los valores de las personas que llevan adelante esta aventura, y creo firmemente en la democracia en todos los niveles de nuestra vida institucional y en la legitimidad que deben tener quienes nos representan”, agregó, luego de dejar en claro el “Golpe artero” recibido. 

“En virtud de ello, y de las conversaciones que he mantenido con todos los Clubes, en mi carácter de Presidente de la LPF los convoco a una reunión del Comité Ejecutivo a llevarse a cabo el 11 de enero de 2022 (hoy), inmediatamente después del sorteo del fixture de los torneos del próximo año. 

Dentro de los subterfugios utilizados para derrocar a Tinelli, los apuntes que buscarán mejorar en condiciones son los dineros de la televisación, el juego de apuestas on line,  El decreto 12-12 (derogado por Mauricio Macri que eliminó rebajas en las cargas impositivas a los clubes), la seguridad, el tipo de cambio en dólares a jugadores extranjeros. 

Los comicios serán el 31 de marzo y los clubes comenzaron a jugar sus fichas y partidos políticos en busca del candidato ideal para el actual titular de AFA, Claudio Tapia. El plazo para entregar las listas vence el 1° de marzo, aunque las primeras versiones indican que se intentaría elegir un nombre por consenso, donde la persona apuntada Sergio Rapisarda. 

Tinelli cerró la puerta saludando con la mano en alto pero lo mismo lanzó otros perdigones. “Tal lo conversado con la mayoría de los clubes, permaneceré en el cargo de Presidente hasta tanto se elijan las nuevas autoridades. Confío en que ese escenario desemboque en una lista de unidad con el máximo consenso posible”. Y bueno, institucionalmente el fútbol argentino aún no goza de la madurez suficiente como para llegar a aguas calmas. Ni con la Superliga de Macri ni con la Liga Profesional con el aval de Alberto Fernández. AFA siempre fue caldo de cultivo político para los gobiernos Nacionales aunque últimamente son fiel reflejo de las rencillas políticas que se viven en nuestro Congreso. La pelota, una compulsa permanente con sabor a poca institucionalidad.