Encrucijada Suoem: elección y juicios por mix de amenazas

El periplo de Daniele en barandillas fue largo y es probable que se dé con el gusto de encabezar otra vez la boleta verde el 30 de marzo. La campaña coincidirá con dos juicios que ejemplifican la violencia que caracteriza al sindicato. Uno, al caudillo por amenazas a Mestre; otro, a empleados que amenazaron de muerte al viceintendente.

Por Yanina Passero

Los titulares del Suoem, Beatriz Biolatto y Daniel Fernández, movieron la manivela para activar la maquinaria electoral del sindicato municipal que mantuvo en un poco creíble segundo plano a su histórico líder, Rubén Daniele, durante un período. El 20 de enero se realizará la asamblea general extraordinaria que elegirá a la junta responsable de organizar las elecciones internas del 30 de marzo y que receptará (el último día de este mes) la conformación de la oficialista Lista Verde y de otras que decidan medirse en el regreso del caudillo después del espaldarazo judicial. 

Con más demora de la que le hubiera gustado, Daniele se podrá dar el gusto de regresar a la conducción formal (no de facto, como ahora) del Suoem y recordarle al exintendente Ramón Mestre que fracasó en otro de sus grandes objetivos: jubilarlo y borrarlo del mapa municipal. 

Fue en el invierno de 2017, cuando el radical quiso cumplir con la promesa de sus inicios: ponerle el cascabel al gato y extraer de raíz uno de los hombres sindicado como el gran responsable del atraso de la ciudad. En aquella oportunidad, Mestre firmó un decreto donde fijaba el estado jubilatorio del “agente” Daniele, omitiendo la tutela sindical del capo. 

A partir de allí, comenzó el debate de entre bibliotecas jurídicas sobre el estado activo o no de Daniele. La asesoría letrada de Mestre afirmaba que el término de la relación laboral se ajustaba al estatuto y ordenanzas municipales; mientras que otros abogados entendían que, en este caso, la interpretación no podía ser lineal o aplicarse el mismo mecanismo que con un empleado que no presenta los tramites para obtener su pasividad una vez cumplida la edad y los aportes. 

Daniele hizo su descargo, pero se vio obligado a designar a un delfín, Beatriz Biolatto, para los comicios internos del Suoem de la primavera de ese año. Eran tiempos en los que Mestre tenía aceitados los contactos con el Ministerio de Trabajo de la Nación, a cargo del macrista Jorge Triaca, y Daniele temió una intervención, pese a que la jueza Sofía Keselman le dio la razón al referente municipal. La magistrada indicó que había que anular la jubilación de Daniele porque el Ejecutivo municipal no había llevado adelante de manera correcta el trámite de exclusión de la tutela sindical. 

La Municipalidad apeló, pero la Cámara del Trabajo volvió a darle la “derecha” al pasante que ingresó al municipio durante la dictadura militar y ascendió a secretario general del Suoem al poco tiempo. Allí también le contestaron a Mestre que se saltó un paso clave: cuando firmó el decreto, Daniele estaba protegido por los fueros propios de su actividad. 

Al filo del término del 2021, el Tribunal Superior de Justicia falló a favor de Daniele y dejó firme las actuaciones comentadas. Los jueces Luis Rubio, Luis Angulo y Mercedes Blanc Gerzicich, confirmaron a Daniele como empleado activo del municipio ergo ya no estaría impedido por el estatuto interno del sindicato para presentarse a elecciones nuevamente, como ya anticipó que lo hará “por última vez”. 

El intendente Martín Llaryora tiene una papa caliente entre sus manos. Navega entre dos opciones: reincorporar a Daniele o continuar el camino que inició Mestre en la Justicia con la presentación de un recurso extraordinario. Si bien hay fuerte hermetismo sobre el tema en el entorno del jefe del Palacio de 6 Julio, los gestos políticos anticipan que el peronismo prefiere malo conocido que bueno por conocer. En concreto, Llaryora jamás lo desconoció como interlocutor válido del Suoem, pese a no tener un cargo electivo en el sindicato. 

El periplo de Daniele en barandillas fue largo y es altamente probable que se dé con el gusto de encabezar otra vez la boleta verde el 30 de marzo, amedrentando con un discurso épico los esfuerzos de una atomizada y confundida oposición que tiene bien en claro que Daniele nunca dejó el poder, por ende, las quitas salariales y otros recortes que autorizó Llaryora ocurrieron bajo el ojo del sindicalista que priorizó su carrera por encima del bolsillo de sus afiliados. Esa misma oposición sabe, además, que con Daniele al frente sus chances de achican sustancialmente. 

Decíamos, la batalla judicial de Daniele para su regreso fue larga, pero no termina. Las elecciones internas del Suoem coincidirán con la elevación a juicio de dos causas que sintetizan el modus operandi del sindicato para lograr sus conquistas, las mismas que explican buena parte del atraso de una de las ciudades más importantes del país y la instalación del fantasma que situó a Daniele como el intendente no elegido de los cordobeses por más de tres décadas. 

Es altamente probable, que la renovación de autoridades gremiales coincida con el inicio del juicio a dos empleados municipales por amenazar de muerte al viceintendente Daniel Passerini y su familia, en el marco de los recortes salariales que autorizaba Llaryora en medio de la pandemia. “Sabemos dónde vivís, vos te quedás con lo mío, yo me quedo con la vida de tu hijo”, fue uno de los mensajes que recibió la segunda autoridad de la ciudad en su teléfono celular de parte de Carlos Eduardo Fioramonti, jefe de sección de Alumbrado Público, y Marisa Quevedo. 

Este juicio es el ejemplo central que muestra que la conducción gremial no tiene el monopolio de la acción directa contra el municipio, como quedó claro asimismo en los desmanes y agresiones que recibieron comerciantes y vecinos en manifestaciones recientes. Todo esto es una expresión más de un estilo que el propio Daniele se encargó de cultivar. 

El gremialista ya fue procesado por incitación a la violencia colectiva y, en plena campaña por su regreso a la jefatura del Suoem, atravesará un nuevo juicio por la misma causa, ya sin el aliciente de una probation que lo tuvo dando clases de matemática en un secundario para lavar sus culpas. 

La Cámara sexta del Crimen de Córdoba confirmó que el 14 de febrero iniciará un nuevo juicio contra Daniele. El fiscal Gustavo Arocena fue el responsable de una investigación de oficio al constatar expresiones amenazantes de Daniele contra Mestre, luego de que el radical publicara nombres y salarios de los empleados públicos. 

A la luz de estas causas, se entiende entonces el apuro de la actual conducción (y del propio Daniele) de realizar las elecciones internas con suma premura.