Transporte, con prórroga “imprecisa” (JpRC judicializa)

El tratamiento de la prórroga de la concesión del transporte urbano ameritó un cuarto intermedio en el que no se logró un acuerdo entre la bancada opositora y el oficialismo. La primera minoría consideró que dicha prórroga constituiría una ilegalidad al aprobarse sin mayoría de dos tercios y sin doble lectura (por superar los siete años desde que fue otorgada). Esta semana presentarían un pedido de acción declarativa de certeza.

Por Julieta Fernández

El Concejo Deliberante tuvo una última jornada intensa en la que se debatieron dos cuestiones importantes antes del cierre de año: Presupuesto Municipal 2022 (en segunda lectura) y la prórroga de la concesión del servicio de transporte. La primera no traería ninguna sorpresa y ya se sabía que las dos fuerzas opositoras votarían por la negativa. No obstante, el aspecto de la prórroga había dejado una pequeña hendija. Existía una mínima posibilidad de un acuerdo entre el oficialismo, primera minoría y tercera fuerza pero implicaba precisar un período de tiempo durante el cual regiría la tercera prórroga otorgada a la empresa SAT desde el inicio de la pandemia.

Luego de más de tres horas de debate en torno al presupuesto, se dispuso un cuarto intermedio que duró poco más de una hora. Dicha instancia tenía el objetivo de lograr un acuerdo que finalmente no se alcanzó. Según lo expuesto por los concejales opositores en el recinto, previamente se habría sugerido un despacho de minoría entre Juntos por Río Cuarto y Política Abierta que establecía una prórroga por nueve meses. Finalmente, no hubo consenso y la prórroga se aprobó únicamente con los votos del oficialismo.

Según expresó el concejal Marcos Curletto (JpRC) durante la última sesión, el bloque opositor votó en forma negativa por considerar que la prórroga incumpliría la ordenanza vigente (art 85 inciso 7) que señala que la concesión de un servicio público debiera aprobarse en doble lectura y con una mayoría de dos tercios cuando se superen los 7 años desde que se otorgó dicha concesión. “No acompañamos además porque no tiene un plazo cierto y es consecuencia de la falta de diálogo del Ejecutivo”, expresó Curletto.

La primera minoría resaltó en reiteradas oportunidades que, a pesar de no haber acompañado las dos prórrogas previas (la primera a mediados del 2020 y la segunda a fines del mismo año), ésta podría haber sido una excepción al justificarse como una manera de “ganar tiempo” para proceder al llamado a licitación (el primero en seis décadas desde que la empresa de transporte urbano presta el servicio en la ciudad). Lo que habría frenado esta posibilidad fue una cuestión “técnica” pero que llevó a que nuevamente el oficialismo apruebe la prórroga del servicio en soledad. “Sin un período de tiempo definido, no vamos a acompañar”, habían adelantado desde la bancada opositora. Cabe recordar que este aspecto sí había sido contemplado en las prórrogas aprobadas con anterioridad: la primera rigió por un período de seis meses y la segunda por un año.

Un decorado”

Desde el oficialismo aseguraban que no existiría tal imprecisión, ya que la prórroga comprendería “el período que demore el proceso licitatorio” De esta manera, HpC sostuvo que se garantizaría la prestación del servicio de transporte urbano en caso de que la licitación se demore o “complique”. “No se logró un consenso durante el cuarto intermedio. Lo que proponían seguía generando incertidumbre porque planteaban que fuese ‘hasta el 31 de diciembre del 2022 y/o hasta que se inicie la prestación del nuevo servicio”, manifestó un miembro de la bancada opositora.

De esta manera, JpRC opinó que esa posibilidad habría significado que la fecha fuese un simple “decorado” y que dicha redacción daba pie a que no haya necesidad de tratar una próxima prórroga en el Concejo (en caso de ser necesaria). “Entendemos que se incumple la Carta Orgánica porque no se puede extender la concesión de un servicio público por tiempo indeterminado”, afirmaron. En el recinto, los concejales opositores brindaron algunos ejemplos de lo que podría ocurrir en un escenario de incertidumbre: que no haya empresas que se presenten o que la comisión evaluadora determine que quienes se presentaron a la licitación no cumplan con los requisitos del pliego.

No obstante (y con los micrófonos apagados), algunos dirigentes opositores opinan que la empresa que brinda actualmente el servicio tendría más chances de seguir prestándolo. Incluso hablan de cierto temor a que el pliego licitatorio termine siendo un “traje a medida” (pero esa discusión seguirá su curso durante el año próximo).

Judicialización

En la misma sesión, el vicepresidente del bloque JpRC anunció que presentarán una acción declarativa de certeza ante la Justicia para que se determine si lo aprobado constituye una irregularidad o no. “No solo por esto sino por lo que puede venir de acá en adelante. Puede sentar un precedente grave para futuras licitaciones o prórrogas cuando se venza el contrato de Higiene Urbana, por ejemplo”, ejemplificó el edil.

Desde la oposición también cuestionaron que la prórroga incumpliría con lo planteado en el actual código de Transporte (el artículo 64 expresa las condiciones a cumplir para evaluar una prórroga). JpRC señaló que durante las tres prórrogas que se otorgaron en los últimos dos años no se tuvieron en cuenta dichas condiciones. “La prórroga anterior por lo menos tenía una fecha de vencimiento específica que implica volver a rediscutir esto si fuera necesario”, señaló Curletto en el recinto. Según pudo saber Alfil, esta semana podría presentarse el pedido de acción declarativa de certeza. A pocos días de la feria judicial, podría afirmarse que la respuesta no llegará antes del próximo período de sesiones ordinarias.