El evangelio del Diez

Sometido al desafío de ofrecer una versión del recorrido a la vez épico y demasiado humano de Maradona, el dibujante Miguel Rep eligió hacerlo en primera persona en su libro “Diego: nacido para molestar”, que será presentado mañana en Córdoba, con la asistencia de su autor.

Por J.C. Maraddón

El primer aniversario de la muerte de Diego Maradona dio pie a una serie de homenajes y de actividades alusivas, entre las que se cuenta la serie biográfica cuyos capítulos están disponibles en Amazon Prime. Tal como hace esa producción, muchos han procurado en estos días contar su versión de la biografía de ese ídolo que despertó ovaciones y fervores como nadie, pero que en su devenir incurrió muchas veces en episodios injustificables. Quienes hemos tenido ocasión de ser sus contemporáneos, podemos relatar con pelos y señales cómo su vida pudo haber impactado en la nuestra, de la misma manera que la astrología insiste en describir cómo nos afectan la luna, el sol y los signos zodiacales.

No será el mismo Maradona el que pintaremos quienes en su momento lloramos de alegría con sus hazañas deportivas, que el Maradona al que se referirán sus hijos no reconocidos o las mujeres que lo han repudiado por diversas causas, y a los que también el astro deportivo pudo haber dejado sumidos en el llanto. Cada uno de los que lo conocieron personalmente y de los que seguimos sus andanzas a la distancia, hemos forjado nuestra propia imagen de ese personaje fuera de serie.

En algunas ocasiones, esas narrativas coincidirán entre sí, sobre todo las de aquellos que tienen en común haber sido sus fans y haber devorado toda la información que iba apareciendo sobre él, que siempre fue prolífica y nunca del todo fiable en sus detalles. Pero esos perfiles diferirán con respecto a los que construyan quienes estuvieron en su círculo íntimo y lo acompañaron cuando se apagaban las cámaras. Ni tampoco tendrán demasiadas cosas en común con la perspectiva de quienes encontraron motivos valederos para detestarlo, más allá de sus virtudes como jugador, que carecen de detractores porque han conseguido un reconocimiento unánime.

Ante esa historia maradoniana que es de todos pero que a la vez no es de nadie, tal vez lo más sincero sea dejar que fluyan las sensaciones personales y respetar a quienes disienten, en tanto tengan razones que justifiquen su punto de vista. Maradona fue un prototipo del héroe mediático de su época, cuando se aplaudían virtudes que hoy todavía se aplauden y se justificaban barbaridades que ahora reciben condenas sociales (y a veces, penales). De hecho hay tantos Maradona como personas dispuestas a dar su apreciación sobre esa existencia legendaria de la que emerge una especie de mitología popular.

Sometido al desafío de ofrecer una versión de ese recorrido épico, el dibujante Miguel Rep eligió hacerlo en primera persona, como corresponde que lo haga alguien que siguió el ascenso, el apogeo, la pasión y la muerte de esta deidad futbolística, desde el lugar del hincha emocionado hasta el éxtasis. Sin embargo, en el volumen “Diego: nacido para molestar”, editado hace pocas semanas por el sello Planeta, Rep no se abandona al elogio gratuito que brota del fanatismo, sino que toma nota de esas zonas oscuras de la personalidad del crack y deja constancia de ellas, porque son las que confirman que era humano.

En las páginas de este libro, la historieta se luce como el arte de ilustrar aquello que tantas veces hemos visto y escuchado, pero que aquí salta a la vista bajo un formato sorprendente. Y más allá de que coincidamos o no con su manera de involucrarnos en el evangelio del Diez, el Maradona de Rep resplandece con el seductor encanto de un relato de ficción, aunque sepamos que no lo es. “Diego: nacido para molestar” será presentado en Córdoba mañana a las 19 en Rubén Libros, con la asistencia del autor.