Oposición adelanta los ejes de la campaña municipal del ‘23

Los concejales pidieron al intendente que no extienda la emergencia económica en el municipio. Cuestionaron los aumentos impositivos y la falta de precisiones sobre el gasto público, especialmente, para obras. Comienzan a notarse los posicionamientos internos.

Por Yanina Passero

Los concejales que integran la oposición en el Concejo Deliberante de la ciudad unificaron posturas para cuestionar el paquete de ordenanzas económicas que regirán en el 2022. En la conferencia de prensa que dieron ayer pusieron de relieve algunos argumentos que ya habían planteado en el trabajo en comisiones, también otros que no pueden dejar de leerse en clave electoral.

La renovación peronista promete ser el plato fuerte del preludio electoral con Martín Llaryora con un ticket prácticamente asegurado para la campaña provincial. En Juntos por el Cambio observan que no hay un candidato a intendente del PJ que emerja como el indiscutido; tampoco en la coalición multipartidaria que ganó las elecciones legislativas nacionales porque el radical Rodrigo de Loredo no cierra la puerta a la carrera por la silla que dejará el gobernador Juan Schiaretti.

Ese panorama difuso abre el juego en el recinto ubicado por un tiempo más en Pasaje Comercio. Es por eso, que muchas de las observaciones que hicieron públicas en la conferencia de prensa son un anticipo de los ejes que usarán para desgastar a la gestión municipal de Hacemos por Córdoba. La obra pública será uno de ellos.

En concreto, Juan Pablo Quinteros (Encuentro Vecinal Córdoba) reprochó la ausencia de precisiones con respecto a las erogaciones previstas, en especial para obras. Cabe recordar que este presupuesto dobló la inversión para infraestructura con respecto al del año pasado y, recientemente, colocó un bono a 48 meses de plazo, obteniendo fondos por 31.626.317 Unidades de Valor Adquisitivo (UVAs), equivalentes a $2.992 millones. Las obras serán pagadas por el próximo intendente, pero pavimentarán la campaña electoral del sanfrancisqueño e invitan a la oposición a alertar sobre la estrategia.

Juan Negri (Córdoba Cambia) fue el que expresó esta supuesta especulación electoral de Llaryora en términos directos. “Llaryora construye su candidatura a gobernador con un impuestazo a los cordobeses”, opinó.

Juntos a otros ediles, dieron ejemplos concretos del impacto del tributo por los autos al grueso de los contribuyentes con subas que oscilarán entre los 65 y más de 90 puntos de incrementos para el año, conforme a la valuación del vehículo que hace ACARA.

Luego buscó identificar a Llaryora con el kirchnerismo al apuntar que “será el primer gobierno de la ciudad que gobernará los cuatro años en emergencia y, con el agravante, de no transparentar ni un dato público”.

Según se desprende del artículo 60 del compendio girado la semana pasada por el Ejecutivo, se prorrogan las emergencias económica y social; sanitaria y en el servicio de transporte urbano, por un ejercicio, extensible a un período más de manera automática.

La emergencia económica fue tomada por Llaryora al inicio de su mandato, en 2019. Este fue el marco legal que permitió al intendente peronista realizar los primeros ajustes en el Palacio 6 de Julio, mientras sus alfiles se encargaban de exponer en cada rincón de la ciudad detalles de la “pesada herencia”.

La oposición en el Concejo espera que esta revuelta termine con la marcha atrás de la triple emergencia porque, aseguran, el Ejecutivo no tiene argumentos de fuerza para justificarla. De todas maneras, habrá que esperar al debate y que la bancada oficialista defienda el plan de ingresos y gastos que elaboró el área financiera del Palacio 6 de Julio.

Por su parte, la edila de la UCR, Cecilia Aro, reclamó información de utilidad para analizar el paquete económico. “Al día de hoy no tenemos la cuenta de inversión, ni la ejecución presupuestaria de 2020. Eso nos impide tener un parámetro para comparar el ejercicio anterior con el presupuesto que viene”, pidió.

La gestión viene sosteniendo que se achica el déficit año a año. En el período 2019 el municipio tuvo un déficit de 8,2%, en 2020 fue del 6.6%; en 2021 fue de 5% y para el próximo año será de 3.5%.