Informes “mesa chica”: últimas municiones de JpRC

Los secretarios más cercanos a Llamosas rindieron cuentas ante el Concejo Deliberante. En un popurrí de temas y con preguntas “recicladas” de otros informes, la primera minoría lanzó sus últimas municiones y reflotó temas como el médico falso. Oposición pidió diálogo político “en serio”.

Por Julieta Fernández

Los informes anuales del 2021 llegaron a su fin y en otra jornada maratónica en el Concejo Deliberante se generaron intercambios “picantes” entre funcionarios y concejales. El secretario de Gobierno, Camilo Vieyra; el fiscal municipal, Ricardo Muñoz y el jefe de gabinete, Julián Oberti, respondieron las preguntas de los ediles que abarcaron varios tópicos (dada la diversidad de subsecretarías que integran estas carteras). Además, los interrogantes que habían esquivado previamente algunos miembros del gabinete decantaron en esta última oportunidad para arrojar las últimas “municiones” antes del cierre del año legislativo.

Uno de los tópicos que más generó controversia fue el caso del falso médico del COE, Ignacio Martín, que fue mencionado en repetidas oportunidades (en un último intento de obtener respuestas que no habían sido muy precisas por parte del secretario de Salud Municipal, Marcelo Ferrario). En este sentido, uno de los cruces más fuertes se dio entre el concejal de JpRC, Carlos Ordóñez y el jefe de gabinete, Julián Oberti. “Quiero la opinión del hombre político del gabinete por excelencia”, insistió el edil opositor ante la negativa de Oberti de posicionarse ante el hecho. “El Estado fue víctima del accionar de esta persona. Es un delincuente que ha actuado bajo engaño”, insistió el jefe de gabinete.

No obstante, Oberti aportó un dato que no había sido brindado previamente por ninguno de los integrantes del gabinete. Ante los interrogantes del concejal Marcos Curletto, Oberti señaló que hubo un intento de parte del Ejecutivo de contactar a una vecina damnificada por el accionar del médico falso (tras el fallecimiento de un familiar que habría sido atendido por Ignacio Martín). “El intendente intentó comunicarse. No hubo intención de recibirnos del otro lado pero nos pusimos a disposición”, exclamó el integrante de la mesa chica. “No es algo para minimizar, hubo dos estructuras del Estado que fueron engañadas entonces: Provincia y Municipio”, le reiteraron desde la primera minoría. “Gracias a esas estructuras que usted dice pudimos abordar la pandemia como lo hicimos”, respondió a modo de chicana el secretario de Coordinación.

Popurrí de preguntas

El primero en recibir las “municiones opositoras” había sido el secretario de Gobierno, Camilo Vieyra, a quien los ediles le preguntaron diversas cuestiones: entre ellas, si se había vacunado contra el covid-19 (a lo que la oposición en el recinto no se mostró muy satisfecha con la respuesta y la reiteraron en los informes posteriores). Por otra parte, le pidieron al secretario que sea nexo del intendente para que reciba a las autoridades de la Mutual Municipal, quienes no tendrían reuniones con el Ejecutivo desde hace cinco años. “La mutual está en crisis por la cantidad de precarización laboral y el castigo a los municipales”, expresaban desde el bloque Juntos por Río Cuarto luego del informe del funcionario. Por otra parte, Ordóñez apuntó al salario de los trabajadores municipales y señaló que los acuerdos con el sindicato habrían sido “paupérrimos”. “Ustedes lo valorarán bien porque les habrá servido para tener ingresos de otra índole pero se ha destruido el bolsillo de los empleados municipales”, manifestó el concejal.

El informe de la secretaría de Gobierno fue el más extenso de todos debido a las consultas de diversa índole por la cantidad de subsecretarías que componen esta área: desde Cultura, Espectáculos Públicos, Juventud, Registro Civil, entre otras. En el ámbito de la Cultura, la oposición insistió en un interrogante que había sido planteado previamente al secretario de Gobierno Abierto y Modernización, Guillermo de Rivas. «Nunca pudieron mostrar la resolución que habilita el Galpón Blanco como sala cultural. Faltan baños, matafuegos y otros requerimientos de seguridad», cuestionaron desde la bancada opositora a la subsecretaría de Cultura. También preguntaron sobre el trabajo de control en la nocturnidad y las fiestas clandestinas como espacios en los que tuvieron lugar hechos de violencia urbana.

“No faltó tocar ningún tema”, aseguraban en los pasillos del Concejo Deliberante, tras nueve horas de sesión en el parlamento local. La última jornada de informes anuales de gestión le dio la última chance al arco opositor de hacer preguntas “punzantes” que difícilmente podrán hacer en otros ámbitos (o que podrán trascender). El jefe de gabinete, Julián Oberti, insistió en que a partir del 2021 se habían planteado mesas de trabajo en conjunto con los concejales opositores para hablar de políticas a largo plazo como, por ejemplo, el proyecto del tren de pasajeros del Gran Río Cuarto.

El jefe del bloque de la primera minoría reiteró algo que ya había mencionado en otros informes anuales para evitar la chicana del oficialismo sobre un pedido de “cogobernar”. “Está claro que hubo un ganador en las últimas elecciones municipales pero perdimos por 3600 votos. Desde nuestro bloque entendemos que ha faltado diálogo”, expresó Parodi al cierre de la jornada. Además, aprovecharon la oportunidad para “pasar factura” sobre el proyecto para detectar covid-19 a partir de los efluentes cloacales y señalar que nunca fue acompañado por el oficialismo. “Nos quedamos con ganas de aportar para afrontar la pandemia”, concluyó el edil.