Daniele, un hombre afortunado

El líder de la lista Verde necesita nivelar tres frentes: interno, externo y judicial, para regresar a la Secretaría General del sindicato. Hasta ahora, la suerte lo ha acompañado. Resta saber qué novedades tendrá la Justicia.

Por Felipe Osman

La fichas empiezan a acomodarse para el histórico cacique de los municipales, que cuenta entre sus virtudes -reales o representadas, lo mismo da- la de ser considerado por la gestión municipal como el único dirigente sindical capaz de contener a todas las reparticiones. Aunque, desde luego, contando con algunas ventajas.
Si se observa el periplo del Suoem desde la llegada del PJ al Palacio 6 de Julio se advierte que el gremio atravesó desde entonces sus peores momentos en mucho tiempo. Primero con los recortes de jornada, prolongaciones, horas extra, refrigerio y un largo etcétera y, luego, con la desconcentración operativa.
Carambola del destino, quienes formalmente estuvieron al frente del sindicato durante esas derrotas fueron Beatriz Biolatto, secretaria general, y Daniel Fernández, adjunto y delegado de las Áreas Operativas. Daniele, inmaculado, estuvo -técnicamente- excluido de la conducción durante ese espacio de tiempo. Y hoy, ¿quién imagina en la “1” o el “2” del Suoem capacidad alguna para suceder al “gringo”? Casi pareciera que el “agente Daniele” se hubiera desecho de dos escollos.
Ahora bien, abocado al futuro el gremialista se ocupa en estos días de trabajar en su campaña de regreso a la cúspide del Suoem (de eso trata, en realidad, el raid de recorridas por las diferentes reparticiones que ahora visita después de mucho tiempo). Como repitió desde un comienzo, el “iría por todo”, y parece probable que -segunda carambola- lo consiga poco tiempo antes de buscar su enésimo mandato en las urnas.
Tan buen sino tiene el gremialista, que hasta consiguió celebrar el martes pasado la primera asamblea informativa en la Planta Baja del Palacio Municipal. Incluso a pesar de que desde los primeros roces entre el Ejecutivo y el gremio las entradas de la Municipalidad tienen una custodia permanente de una decena de efectivos de la Policía. Hasta hay mal pensados que dudan de que hayan ido todos al baño al mismo tiempo.
Trascartón, a la buena fortuna de Daniele se suma la mala estrella de sus disidentes. Y es que en cada repartición y cada Centro de Participación Comunal hay algún delegado que, tras plantear reproches a la conducción, debió ser trasladado por razones de servicio.
En suma, la suerte ha ayudado a Daniele a mantener alineado su frente interno. Para su fortuna, ningún espacio disidente consiguió generar la masa crítica necesaria para amenazar su hegemonía durante los últimos dos años. De hecho, apenas algo similar se insinuó, debió quedar abortado por circunstancias ajenas al gremio.
Y en el frente externo, otro tanto. Cuando algo por fin empezó a generarse alrededor de la todavía nonata lista Violeta, Daniele sale al ruedo con sorpresivas perspectivas de llevarse un golpe de efecto que lo catapulte a su doceavo ciclo al mando del Suoem.
Desde luego, queda nivelar un último frente: el Judicial. En los despachos del TSJ se encuentra el expediente en el que se dirimirá definitivamente si el agente Daniele, aun habiendo sobrepasado por cuatro años la edad jubilatoria, puede o no conducir un sindicato que en su estatuto demanda revestir la calidad de agente activo para postularse a la Secretaría General.
Va de suyo, no se sabe qué decidirá el máximo tribunal. Pero con fallos favorables en primera y segunda instancia, bien puede Daniele confiar en su suerte.