Embestida schiarettista post 14-N: otra vez, por biocombustibles

Córdoba Federal vuelve sobre un tema que el oficialismo nacional cerró cuando sancionó la nueva ley. El proyecto de los cordobeses tiene pocas chances de prosperar legislativamente. Nuevo gesto con el que el gobernador marca los kilómetros que lo separan del Frente de Todos.

Yanina Soria

A menos de dos semanas de las elecciones legislativas en las que el gobernador Juan Schiaretti perdió uno de sus cuatro diputados que ponía en juego, sus representantes en la Cámara Baja vuelven sobre un tema que fue bandera de campaña desde Córdoba pero que para el oficialismo nacional ya está cerrado: la ley de biocombustibles.

La propuesta número 10 de la plataforma electoral que lanzaron “ellas” consistía, justamente, en trabajar en una nueva normativa de biocombustibles que aumente el corte de maíz y soja.

Concretamente, un programa de fomento, incentivos, exenciones impositivas y beneficios fiscales para la promoción y desarrollo de biocombustibles en reemplazo progresivo de combustibles fósiles mediante el autoconsumo y consumo preferencial de biocombustibles, hasta llegar al corte del 12%.

Esta semana, el bloque Córdoba Federal que todavía integran Alejandra Vigo, Carlos Gutiérrez, Paulo Cassinerio y Claudia Márquez presentó un proyecto para modificar el nuevo régimen que el Senado convirtió en ley en julio de este año.

Desde entonces el peronismo cordobés, incluso con el propio gobernador Juan Schiaretti a la cabeza, viene reclamando un marco más justo con la provincia. El Gobierno ya había sentado posición ni bien Nación reglamentó la normativa señalando que esa resolución no mejora para nada las condiciones para Córdoba.

“Desde el bloque presentamos un proyecto para modificar la Ley de Biocombustibles. Este sector dinámico no sólo contribuye a la conformación de una matriz energética sustentable, también puede aportar al reequilibrio de la balanza comercial y la provisión de divisas al país. Pero, además, la importancia de los biocombustibles radica en la posibilidad de articular cadenas de valor que conecten a nuestro sector primario con el complejo industrial: más empleo, desarrollo de las economías regionales y diversificación de la canasta de bienes exportables”, señalaron los diputados que firmaron el proyecto junto al parlamentario de Consenso Federal, Alejandro “Topo” Rodríguez.

Ayer, en diálogo con Puntal AM, Gutiérrez especificó que el espíritu de la iniciativa plantea que por ley se establezca un piso del 12 por ciento, 6 por ciento para el bioetanol de maíz y 6 por ciento para el bioetanol de caña, “en términos de piso y obligatorio, es decir que ningún funcionario de turno pueda modificarlo”.

La realidad es que el tema no está en la agenda del oficialismo que dio por cerrada la discusión cuando aprobó y reglamentó la nueva norma nacional. Por ende, el reclamo de los cordobeses tiene pocas chances de prosperar legislativamente; más bien, se trata de un gesto político con el que Schiaretti sigue marcando los kilómetros de distancia que lo separan del Frente de Todos.

Córdoba Federal, que desde diciembre quedará con un capital parlamentario de tres diputados y una senadora, anticipa así un posicionamiento más radicalizado desde el Congreso contra el kirchnerismo nacional.

De hecho, ninguna de las 20 propuestas de campaña presentadas por Schiaretti y sus dos legisladoras electas, Alejandra Vigo y Natalia de la Sota, comulgan con la línea política y de gestión del gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Más bien todo lo contrario. La agenda que propusieron llevar al Congreso es diametralmente opuesta a la del Frente de Todos.

El gobernador ve una oportunidad de “arbitraje político” de su bloque frente un nuevo Parlamento en el que no habrá grandes mayorías. Y hacía apuntará a través de los suyos.