PRO virtualiza su cumbre tras protesta de Juez

Macri y Larreta cancelaron su viaje y participarán del encuentro anual de Pensar en Córdoba por Zoom. Es curiosa la injerencia del futuro senador en los asuntos internos del PRO y la condescendencia de los líderes amarillos. Se observa un intento de no tensionar, aunque queda claro que los miembros de alianza no salen de la lógica pre PASO.

Por Yanina Passero

El almanaque post electoral abriría con una demostración de fuerza del PRO con la cumbre nacional de la Fundación Pensar en Córdoba, este jueves en la sede de la Universidad Empresarial Siglo 21. El think tank macrista debatiría las ideas para el futuro del país en el distrito amarillo por excelencia, con la visita del expresidente Mauricio Macri y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Los organizadores con oficina en Buenos Aires sólo ponían en duda la participación presencial de la jefa del partido, Patricia Bullrich.

Hasta el lunes a la noche, la puesta en marcha de la maquinaria PRO sería vendida como una ratificación de las pretensiones que los amarillos tienen para el ’23. Cualquier ciego podría ver lo envalentonados que están los radicales en todo el país por el fenómeno que encarna el neurocientífico Facundo Manes en Buenos Aires y, a nivel local y con cierta resignación por parte de sus conmilitones, Rodrigo de Loredo.

Al mediodía de ayer, la potencia del encuentro anual de los popes del PRO y la dirigencia político-técnica se licuaba y, con ella, la oportunidad de Gustavo Santos, presidente de la filial local de esta usina creativa, de levantar el perfil post PASO.

Pensar es un organismo vinculado al expresidente Macri, pero opera al servicio de todos los dirigentes de esa fuerza. También, funciona como una vidriera e incubadora de referentes del PRO y, en este caso, iba a ser la plataforma para recordarles a los socios que ganaron la interna –Luis Juez y De Loredo- que el cofundador de Cambiemos mantiene los mismos planes provinciales para su exministro de Turismo.

Lo cierto es que la sesión de Pensar en Córdoba pasó de ser una exhibición de músculo político y de cuadros a una tímida exposición virtual. Macri y Larreta participarán de las actividades de manera remota, impactando de lleno en el atractivo y movilización que hubiera provocado el desembarco. En tanto, Patricia Bullrich, la porteña que no incomoda a la dupla ganadora, vendrá este miércoles a la ciudad.

En el mismo PRO reconocen que fue clave el llamado que Juez hizo a Larreta. Los testigos dicen que planteó lo obvio: la cumbre de Pensar se montaba para relanzar a Santos en la carrera por la gobernación, que este aval impactaba de lleno en los esfuerzos de los aliados en mantener contenidas las apetencias personales para la siguiente escala electoral.

No se podrá acordar con las formas del juecista Juez, pero algo de razón tiene si se recuerda que este evento fue programado inmediatamente después de que el exfuncionario de Unión por Córdoba perdiera la primaria junto a Mario Negri.

Es curiosa la injerencia de Juez en los asuntos internos del PRO y la condescendencia de los líderes amarillos. Se observa un intento de no tensionar desde el Puerto, aunque queda claro que los miembros de alianza no salen de la lógica pre PASO.

Probablemente, la vendetta de Juez contra Santos termine volviéndose en contra: ¿por qué gastar tanta energía en un dirigente que él considera sin posibilidades? ¿No lo sube al ring asignándole tanta importancia? ¿Hasta qué punto el PRO cederá a sus planteos con el fin de mantener la unidad? ¿Es posible eso con Juez?

Como sea, la especulación hasta el cierre de esta edición con la presencia o no de Bullrich también supone un juego individual, aunque en este caso, más interesante es resaltar la postura de los dirigentes locales que le responden.

Según pudo confirmar este medio, ningún miembro del PRO que responde a Bullrich – en concreto sus candidatos en Córdoba- participarán del programa de dos días. La diputada electa y actual senadora, Laura Rodríguez Machado y su sucesora en el puesto, Carmen Álvarez Rivero, estarán en Buenos Aires; lo mismo Oscar Agost Carreño, vicepresidente del partido a nivel local. Habrá que ver si cambian de parecer con la confirmación de este desembarco, supuestamente, en plan institucional.

El PRO no le encuentra una vuelta de rosca a su reorganización interna. Lejos está de empoderarse como lo intentan los aliados que reprochan cuando pueden el “porteñocentrismo”. Todo lo contrario, bascula entre la carnicería que promete ser la resolución de los nuevos liderazgos en la estructura nacional.

Sólo queda algo en claro: mientras no se unifique un criterio único en cúpula, Santos no va a poder emerger como el candidato amarillo sin fisuras.