Precios Cuidados sólo aliviaría 1,7 puntos la inflación

Al programa, según advirtió Feletti, podría agregarse una suba de las retenciones o algún mecanismo de subsidio, como existe por parte de los exportadores para el aceite, para “desvincular” los precios locales de los alimentos de los internacionales.

El secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, no descartó una suba de las retenciones o algún mecanismo de subsidio, como existe por parte de los exportadores para el aceite, para “desvincular” los precios locales de los alimentos de los internacionales. La advertencia se sumaría al programa Precios Cuidados, que -según dijo cuando la inflación de octubre dio 3,5%- empezará a impactar en la de este mes.

“Si queremos asegurar carne, pollo, pan y leche tenemos que desvincular los precios internos de los internacionales”, señaló el funcionario en una entrevista con Página 12.

Respecto de las retenciones y la posibilidad de una suba, Feletti indicó Comparando el 2015 con el 2021 hoy las retenciones tienen menos peso frente a productos con precios internacionales más altos y, por lo tanto, menor regulación de cupo de exportaciones. El otro mecanismo es un fideicomiso de subsidio cruzado, un acuerdo entre privados por el que parte de la renta exportadora se destina a subsidiar el precio de aquellos que venden en el mercado interno”.

Un estudio del Instituto de Investigaciones Económicas de la Bolsa de Comercio de Córdoba estima que Precios Cuidados -que incluye a 1.432 productos- la bajaría solo 1,7 puntos porcentuales (p.p) este año. Incluso plantea que si se extendiera todo el año próximo, la reducción anual sería de 3,6 p.p. “La historia argentina y mundial se encuentra plagada de evidencia sobre el fracaso de este tipo de medidas”, plantea.

Fabio Ventre, subdirector de la entidad, realiza la estimación sobre la base al Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por Indec y sobre las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que calcula en 50,8% la inflación para este año.

Sostiene que, en el supuesto, de que Precios Cuidados se extendiera un año completo su impacto seguiría siendo “insignificante”. Sobre la estimación de 45,3% de inflación del REM para el 2022, el programa implicaría 3,6 p.p. menos: 45,3% anual.

El trabajo también avanza en un escenario de inflación creciente y, tomado como referencia un nivel del 60% anual, el impacto anual del programa la haría retroceder a 55,6% (4,4 p.p.), “lo que evidencia lo ineficaces que resultan los controles de precios”.

El bajo efecto se explica, según el análisis, en que los productos representan 7,3% de la canasta de consumo de las familias según Indec. Es así pese a que el número de ítems es el más amplio de los modelos similares puestos en marcha.

También considera que si bien los productos incluidos están disponibles en varias cadenas de supermercados, no están en los comercios de cercanía y autoservicios, donde se realiza el 60% del consumo masivo en el país según relevamientos de consultoras especializadas.

“No es una novedad la inequidad regional que generan este tipo de programas, con una mayor penetración en el área metropolitana de Buenos Aires, pero con menor llegada a las grandes ciudades del resto del país, que resulta aún inferior en el interior de las provincias”, consigna el reporte.

Ventre aborda el problema del abastecimiento: “Por la inflación, los precios incluidos irán acumulando atrasos. Los costos de producción no ceden y su demanda crece por la conveniencia que ofrecen por la intervención del Estado”.

Insiste en que la “distorsión” de precios que genera este tipo de medidas siempre termina resultando “insostenible, derivando en malas asignaciones de recursos y decisiones de consumo y producción”. Cuando el desfasaje de los precios se hace cada vez más evidente, surgen “problemas de desabastecimiento y los programas terminan abruptamente, llevando a un fuerte incremento en los precios alcanzados por los controles, muy rezagados en relación al resto”.

Desde el Instituto ratifican que hasta que el Gobierno no elimine el “sesgo deficitario de la política fiscal” y deje de requerir que el Banco Central “emita enormes cantidades de dinero para financiarlo, la inflación seguirá siendo un problema crónico en el día a día de los argentinos”.