Pymes medianas mejoran más que las chicas; amplían brecha

Con restricciones en el frente externo e incentivos en el mercado interno, algunos sectores rezagados manifiestan mejoras que podrían terminar integrando a las compañías más pequeñas, pero todavía éstas son las más complicadas.

Con respecto a un año atrás -el peor período bajo pandemia-, durante el segundo trimestre de este 2021 la actividad de las Pyme manufactureras mostró desempeño positivo de 27,4% en promedio. Después de tres años, es la primera vez que tanto las más chicas (de entre diez y 50 ocupados) como las medianas (51 a 250) muestran tasas positivas en la evolución de las ventas en términos reales.

Sin embargo, la divergencia por tamaño es creciente: el aumento entre las empresas medianas resultó casi cuatro veces el de las pequeñas (12,4% versus 47%), mientras que en períodos anteriores venía siendo entre dos y tres veces.

Los datos derivan del último reporte de la Fundación Observatorio Pyme -Informe Coyuntura PyME y Perspectivas futuras. Industria manufacturera y Software y servicios informáticos- que plantea que el modelo productivo actual muestra dos aspectos fundamentales: con restricciones en el frente externo e incentivos en el mercado interno, algunos sectores rezagados manifiestan mejoras que podrían integrar a la recuperación a las empresas más chicas, y un cambio en la dinámica del empleo entre las manufacturas y los servicios avanzados, donde las primeras toman el sendero positivo a diferencia de los servicios.

Un aspecto novedoso que apunta el reporte y que podría ser un factor central en la recuperación de las pequeñas, es el despegue de confecciones y calzado, aunque hay que tener en cuenta que es uno de los que más cayó el año pasado. Con relación a sectores más robustos y estructuralmente mejor posicionados (como químicos y metalmecánica), textil, prendas de vestir, productos de cuero y calzado recuperó en términos interanuales casi 70% en ventas (deflactadas por sus propios precios).

Ese es un sector relativamente abundante en firmas de pequeña dimensión y también más intensivo en empleo. Este mejor desempeño relativo responde en buena parte a la flexibilización de restricciones y por ende a una mayor circulación. La Fundación indica que, además, es consistente con una evolución positiva de la confianza sectorial, superando textiles a químicos y maquinaria y equipo.

No obstante, aún con esa importante recuperación de la actividad, las Pyme del sector textil, prendas de vestir, productos de cuero y calzado se ubicaron casi 25% por debajo del segundo trimestre de 2019, mientras que a las firmas metalmecánicas les resta recuperar sólo un 4% de sus ventas de aquel entonces y la industria química evolucionó positivamente -no sólo en términos interanuales- sino también con respecto a dos años atrás.

En términos de ocupación, el promedio de las Pymes manufactureras incrementó su planta en un 3,6% con respecto al segundo trimestre de 2020 (en parte respondiendo a la recuperación, en parte cubriendo ausencias por Covid).

En la mayoría de los sectores manufactureros el empleo aumentó (incluso con respecto al mismo período de 2019), mientras que los productores textiles, confeccionistas, de productos de cuero y calzado frenaron las reducciones de planta observadas en períodos previos.

¿Qué sucede en los rubros de servicios avanzados? Software y servicios informáticos continúa en sendero positivo en cuanto a su actividad real (ventas deflactadas 20,9% interanual), pero la evolución del empleo entró en fase levemente contractiva prácticamente desde el inicio de la pandemia. Aún más, desde finales del año pasado la industria manufacturera muestra crecimiento del empleo mientras que la de software cae (3,6% y -1,1% interanual en el segundo trimestre de 2021, respectivamente).

La mitad de las pequeñas y medianas empresas industriales y de software y servicios informáticos ya ha alcanzado su nivel de actividad previo al inicio de la pandemia de Covid-19 y aproximadamente un tercio prevé recuperarlo a partir de 2022. Ahora bien, un 8% de las Pyme manufactureras continúa considerando improbable retornar a ese nivel de producción.